A finales de octubre, casi un centenar de profesores de la Universidad de las Filipinas, una de las principales del país, con su rector Danilo L. Concepción al frente, voló 12.000 kilómetros para celebrar en Málaga un acto académico de su universidad.

Lejos de ser una anécdota, la relación entre España y el Archipiélago de las Filipinas, durante más de 300 años parte de la Monarquía Hispánica, cada día se estrecha más gracias a la Universidad de Málaga.

Rubén Balane, en 2019, con una de sus obras sobre la influencia española en la legislación filipina. Alex Zea

Quizás todo puede resumirse en una frase: «He estado esperando este correo electrónico 40 años». La escribió Rubén Balane, catedrático filipino de Derecho Civil de la Universidad Ateneo de Manila, cuando en 2014 recibió un correo del profesor de Derecho Civil de la UMA José Manuel de Torres. El experto filipino, fallecido en 2021 de Covid, era un defensor de las raíces españolas en la legislación de su país, que hasta 1950 tuvo el Código Civil español y cuya huella todavía persiste en el Código Penal y el de Comercio.

«Hasta los años 60 hubo una conexión total porque el presidente de la corte suprema española era José Castán Tobeñas y en las Filipinas en Derecho Civil era todo», cuenta José Manuel de Torres, que explica que descubrió la gran huella española en el Derecho del país asiático buscando textos jurídicos españoles en inglés.

Los profesores Rubén Balane y José Manuel de Torres, en 2019 en Málaga. Alex Zea

«El problema es que las nuevas generaciones perdieron el español, tenían los libros y las instrucciones pero hay una dificultad: cuando van a Estados Unidos a investigar en Derecho Civil no entienden nada», indica el profesor malagueño. En realidad, contaba el profesor Balane a este diario en 2019, lo que sustituyó al Código Civil filipino de 1950 «fue una traducción al inglés del Código Civil español».

En Filipinas, el Derecho se sigue interpretando en buena parte con el prisma español aunque haya cambiado el idioma y eso, subraya José Manuel de Torres, crea problemas de interpretación: «En español hablamos de la ‘perfección’ del contrato cuando está terminado y produce efectos; en inglés es ‘the conclusion’ pero los filipinos emplean ‘perfection’», pone de ejemplo.

Desde entonces se han sucedido los contactos entre profesores de la Universidad de Málaga y las universidades de las Filipinas y Ateneo de Manila entre otros centros del país, primero con convenciones 'online' y más tarde con congresos entre los dos países, dos de ellos en Málaga. 

En abril de este año, una anterior delegación universitaria filipina visitó en calle Compañía el lugar donde estuvo la casa natal de Ruy López de Villalobos, el malagueño que dio nombre a las Filipinas. ALEX ZEA

«Todos esos congresos no son sólo académicos, vamos conformando una familia de amigos», subraya José Manuel.

Los contactos académicos se han reforzado además gracias a cuatro programas Erasmus K-107, subvencionados por la UE, que han permitido que en la Universidad de Málaga se forme más de una veintena de alumnos filipinos y una cifra parecida de malagueños haya marchado a universidades filipinas, además de que tres profesores del país han elegido Málaga para su tesis doctoral.

Uno de ellos es Solomon F. Lumba que lleva para el encuentro con La Opinión una sudadera de la UMA. Este civilista de la Universidad de las Filipinas cuenta que lleva un año preparando en Málaga su tesis sobre la función social de la propiedad y la defenderá el año que viene.

Foto de grupo de la Universidad de las Filipinas en Málaga el pasado octubre. La Opinión

Además, el profesor Solomon dirige en su país el Instituto Gubernamental de la Reforma del Derecho, «un laboratorio de ideas del Gobierno», explica.

El instituto está muy relacionado con el actual proyecto europeo que lidera la Universidad de Málaga, el Erasmus + Calesa de desarrollo y transferencia de programas legales de educación superior entre Filipinas y Europa.

En la práctica, supone una estrecha colaboración entre la UMA y Filipinas de formación de profesorado y puesta al día de la legislación, además de donación de equipos informáticos a las universidades.

«Hemos hecho un montón de cosas», subraya José Manuel de Torres, que enumera traducciones al inglés de monografías sobre Derecho Civil español con un mar de notas «para que sepan el origen y evolución de ese Derecho y cómo lo estamos aplicando nosotros». Además, en Filipinas han impartido seminarios profesores de la UMA con sus equipos. 

Los rectores de la Universidad de las Filipinas y de Málaga, en la apertura de un seminario en la Facultad de Derecho de la UMA, en octubre. Universidad de Málaga

«Entre los principales objetivos está el introducir asignaturas de Derechos Humanos, de Derecho Internacional en las facultades», cuenta Solomon F. Lumba.

A este respecto, José Manuel de Torres señala el proyecto introducido en un programa de posgrado filipino de 24 asignaturas nuevas, algunas de ellas sobre la influencia española en la legislación del país.

Los actos de Málaga

La estancia en Málaga capital de la delegación de la Universidad de las Filipinas incluyó una visita a la esquina de la calle Compañía con calle Santos, donde a comienzos del XVI nació Ruy López de Villalobos, el explorador que puso el nombre de las Filipinas, en honor del futuro rey Felipe II.

También visitaron la Sociedad Económica de Amigos del País, una institución históricamente presente en Filipinas y que en Málaga también acoge a la Asociación Cultural Hispano Filipina de Málaga, por lo que fueron atendidos por su promotor, José Antonio Sierra.

Visita de los profesores filipinos a la Sociedad Económica de Amigos del País, en octubre, atendidos por José Antonio Sierra. La Opinión

Por otra parte en la Facultad de Derecho, con la presencia del rector filipino y el de la UMA, José Ángel Narváez, los profesores asistieron a un seminario sobre el Proceso de Bolonia.

Para la profesora y civilista Donna Patricia C. Manlangit, una de las asistentes, las charlas que además recibieron esos días sobre las relaciones entre Derecho y Música y Gastronomía, «son una buena manera de enseñar Derecho»

El siguiente paso, explica José Manuel de Torres, será que Filipinas lidere el proyecto: «Quizás ha llegado el momento de que nosotros dejemos de tutelar y nos tutelen a nosotros».

Para el profesor Solomon Lumba, estos días en Málaga han servido para «ampliar conocimientos y profundizar en nuestra amistad». La conexión España-Filipinas, cada día más fuerte gracias a la UMA.