«Va a ser una cosa distinta, algo hecho con mucha ilusión y creo que llegará al gran público», confiesa esta semana Salvador García Moreno.

Este profesor de trompeta en el Conservatorio Profesional Martín Tenllado, que hoy tiene 42 años, cuenta que dio sus primeros pasos artísticos en la Banda de Música de las Flores, una formación que dirige desde febrero y a la que ahora acompaña para un ‘salto mortal’: Este sábado 26 estrenarán en el Auditorio Edgar Neville de la Diputación, en dos pases, el famoso musical de Andrew Lloyd Webber ‘El fantasma de la ópera’. Las entradas, gratuitas, se han agotado hace tiempo.

Se trata de una versión trabajada por el propio director en la que la banda estará acompañada por la Coral de Amigos de la Música, la Coral Polifónica María Santísima de la Paz y el Coro Joven del Conservatorio Martín Tenllado.

De izquierda a derecha, el barítono Fernando Luigi Márquez (El Fantasma), la soprano Laura Sánchez (Christine), el tenor Andrés Pino (Raoul) y el narrador Antonio Caparrós. La Opinión

Y como solistas, el barítono Fernando Luigi Márquez (El Fantasma), la soprano Laura Sánchez (Christine), el tenor Andrés Pino (Raoul) y Antonio Caparrós como narrador. 

La primera vez

«Es algo que en Málaga no se ha hecho, ninguna banda juvenil había planteado algo de ese tipo», subraya Ana Lucía Solano, de 26 años, presidenta de la Asociación Musical Las Flores, el colectivo que arropa la banda de música, que conoce muy bien porque esta flautista de flauta travesera ha tocado en ella desde los 5 años. «A mí me gusta decir que nací aquí porque a los 6 ya empezó la formación y desde los 18 empecé a formar parte de la junta directiva», sonríe.

Banda de Música Las Flores La Opinión

Los dos músicos hablan con La Opinión en la sala de ensayo de la banda, la antigua biblioteca del CEIP Las Flores, el colegio en el que en 1987 nació esta aventura musical, gracias al interés de la directora del centro y de la profesora de Música. Por entonces fueron la segunda banda juvenil en crearse en Málaga, tras la de Miraflores de los Ángeles, en un contexto de ampliación de los conservatorios en el que «se estaba generando esta demanda», recuerda Salvador García Moreno, que además ha sido vecino de Las Flores y como otros muchos miembros de la banda ha terminado dando clase en un conservatorio.

Salir de la rutina

El director de la banda explica que el atreverse con un musical se explica por las ganas de explorar nuevos caminos. «Está muy vinculado a mantener la ilusión de los componentes de la banda. Cuando uno entra en una banda de cualquier sitio, al final es como un rueda y llega un ciclo que has hecho prácticamente todo, así que se convierte un poco en una rutina».

El cartel del musical, con el anuncio de las entradas agotadas.

Para escapar de la rutina ofrecerán aproximadamente hora y cuarto de música desplegada en 11 números que recogen toda la trama del musical, estrenado en 1986 y basado en la novela homónima de Gaston Leroux de 1910.

«Desde el principio fue una ilusión bárbara», reconoce el director de esta formación, en la que para entrar sus miembros pueden pasar, ya en su infancia, por un grupo de iniciación musical a partir de 4 años que también prepara para la prueba elemental del conservatorio «y cuando comienzan a rodar empiezan a formar parte de la banda», explica.

La banda ensaya en el patio del CEIP Las Flores. La Opinión

En cuanto al tope de edad, la presidenta Ana Lucía Solano detalla que no existe: «Los hijos están metidos en la banda, al final se vinculan los padres y aquí tenemos ya familias completas».

Los responsables de la formación quieren agradecer la buena disposición de los solistas y del narrador, para sumarse a este espectáculo, que los músicos afrontan con muchas ganas, como detalla el director: «Ellos se adaptan a todo lo que le ponen. Además, estoy convencido de que cuando una persona tiene ganas e ilusión, por muchas trabas que tenga se solucionan y eso que hay números complicados».

Entre público, músicos y cantantes, mil personas pasarán por el Auditorio Edgar Neville para ver o interpretar, sin escenografía pero con los personajes debidamente caracterizados, la historia del misterioso fantasma de la ópera. Una historia que en Las Flores se aborda con total compromiso y profesionalidad.