Tras la detención de una joven por su presunta participación en el asalto de la turista que quedó inconsciente tras sufrir un ‘mataleón’ en el Centro de Málaga, la investigación de la Policía Nacional se centra en dos vías. Por un lado, localizar y detener al hombre que estranguló a la víctima hasta hacerle perder el conocimiento. Por otro, contactar con la mujer, ya que se marchó a su país el mismo día de los hechos sin denunciar el ataque.

Según ha informado este martes la Comisaría Provincial de Málaga en un comunicado, no consta que solicitara en la capital asistencia médica y, por tanto, los investigadores desconocen «si sufrió algún tipo de lesión en el ataque». De ser así, supondría añadir dicho delito a los investigados. De momento, los agentes de la Comisaría Centro que se han hecho cargo del caso investigan a la detenida por su presunta participación en un delito de robo con violencia, ya que las imágenes de las cámaras de seguridad que grabaron los hechos demuestran que colaboró con el agresor realizando tareas de vigilancia. Aunque a través de la vía oficial no ha trascendido la edad ni la nacionalidad de la arrestada, fuentes consultadas por este diario aseguran que se trataría de una menor

Te puede interesar:

A la detenida, que podría ser menor de edad, se le investiga por su presunta participación en un robo con violencia

Además de perder el conocimiento durante siete y ocho segundos, la víctima, de Países Bajos, sufrió un fuerte golpe en la cabeza cuando el hombre se desentendió de su cuerpo y la dejó caer sobre la acera para intentar arrebatarle las pertenencias. El impacto se sintió sobre las 2.00 de la madrugada del sábado 19 de noviembre en el vestíbulo del hotel donde se alojaba la mujer, localizado entre las calles Nueva y San Juan. El recepcionista, que estaba con dos compañeros, se asomó a través de la puerta de cristal y vio a una mujer que yacía el suelo mientras un hombre le intentaba quitar las pertenencias en presencia de otra mujer. El trabajador salió en auxilio de la turista y el hombre y su compinche huyeron sin botín mientras la víctima se levantó aturdida. Aunque su reacción fue huir, los trabajadores cogieron a su clienta, que volvía sola de tomar unas copas con unos amigos, y la introdujeron en el hotel.