El Tribunal Supremo ha reconocido oficialmente la paternidad que reclamaba un vecino de Antequera de 34 años, un proceso que su madre inició nada más nacer el demandante y que fue desestimado en su día a pesar de contar con una prueba de paternidad positiva. Según ha informado a Efe el abogado del afectado, el proceso judicial fue iniciado en 1988 por su madre, que por entonces tenía 19 años, aunque años después su reclamación fue desestimada por un juez.

El abogado Fernando Osuna, que ha tildado dicha decisión de «inexplicable», ha detallado que el padre del entonces bebé se presentó voluntariamente a una prueba de paternidad que dio un resultado del 99%, rozando el 99,9%, el máximo que se puede registrar en este tipo de pruebas, pero el juez consideró que no era suficiente para acreditar la paternidad y desestimó el caso.

Ahora, el Supremo desestima el concepto de «cosa juzgada» y entiende que en este caso hubo indefensión para el demandante, al ser menor de edad cuando su madre presentó el caso.

Con esta decisión, el demandante tendrá los mismos derechos que sus hermanos reconocidos, incluida la herencia en el momento en que fallezca su padre, que ahora vive en Granada, tiene 70 años y gestiona un conocido restaurante, además de ser propietario de tierras en la provincia malagueña.