El consejero delegado de Unicaja Banco, Manuel Menéndez, anticipó ayer que espera que la entidad finalice 2022 con un 80% de las salidas planteadas en el ERE que se acordó tras la fusión con Liberbank el año pasado. Durante su intervención en un acto organizado por el diario «Expansión» y la firma de servicios profesionales KPMG, el ejecutivo ha indicado que este nivel de salidas antes de lo previsto supone «una captura de sinergias anticipada».

Con respecto a la gobernanza de la entidad, Menéndez argumentó que los «momentos de tensión» que se han vivido en el banco han tenido una «notoriedad pública mayor» que respecto a otros casos. «No creo que hayamos tenido un proceso distinto a otras fusiones», zanjó. Preguntado por la revisión que tendrá que realizar el consejo de administración sobre su propia idoneidad como consejero delegado, Menéndez indicó estar «seguro» de que el organismo tomará «las decisiones que sean mejores para el banco». Así, el banquero asumirá «de buen grado» lo que se decida y subrayó que está «centrado» en el trabajo.

El consejero delegado evitó pronunciarse sobre si la entidad recurrirá o no el impuesto planteado por el Gobierno sobre la comisiones e intereses de la banca. Sí indicó que en el caso de Unicaja Banco es «especialmente relevante» y aunque la firma paga sus impuestos «gustosamente», considera que éste «no está justificado».

«Venimos de una situación de tipos de interés negativos en la que los bancos hemos estado con retorno sobre capital inferior al coste de capital», afirmó.