En los temarios de 2º de Bachillerato la cuestión se resumía en «cuatro o cinco páginas» mientras que en la Universidad, la Literatura Española desde 1975 a nuestra época se estudia «si es que se llega, porque a los últimos temarios no se llega nunca». Como resultado, los estudiantes sólo alcanzan a asomarse a los años 50 y 60 «y como mucho se llega a Torrente Ballester», resume Francisco Morales Lomas, profesor de la Universidad de Málaga y doctor en Filología Hispánica.

Como detalla, tienen tanto peso en el estudio de la Literatura Española las generaciones del 98 y del 27, que ante la ausencia de un manual que sirviera de guía, casi medio siglo de Historia de la Literatura en España se convertía en una mera «nómina de autores».

Novedad en España

Para llenar un vacío tan importante, el profesor Morales Lomas hace unos años que se puso manos a la obra; el resultado son las 750 páginas de la ‘Historia de la Literatura Española durante la Democracia (1975-2020)’, que acaba de publicar en Ediciones Carena, un repaso a la narrativa, poesía y teatro en español de los últimos 45 años, porque como resalta, no existía una visión global como esta sino tan solo estudios parciales. La obra fue presentada este martes en el Ateneo de Málaga.

El autor, con Enrique Baena, en el Ateneo de Málaga el pasado martes. F. Foj

Embarcarse en casi medio siglo de análisis de las letras españolas es una empresa tan ingente, que Francisco Morales Lomas remarca que habría sido «imposible» si no hubiera estado dedicado toda la vida a la literatura, con numerosos ensayos publicados sobre algunos de estos narradores, dramaturgos y poetas «y si no me dedicara a escribir reseñas desde hace 30 años».

Una obra heterodoxa

En cualquier caso, quiere dejar claro que no se trata de una aproximación canónica que se limita a grandes premios y premiados pues «tiene bastante de heterodoxia».

El profesor pone el ejemplo de la poesía de la experiencia, que en los años 80 y 90 y con foco en Granada «ocupa todo el espacio poético» en ese periodo debido a que la crítica apoya ese tipo de poesía, lo que provoca que de otras corrientes, como la poesía de la diferencia, apenas se hable. En este estudio aparecen ambas corrientes y otras muchas «que habían desaparecido del mapa».

Ese «ampliar el foco» que ha pretendido también le ha movido a incluir no sólo opiniones favorables sino también contrarias a grandes autores consagrados y pone de ejemplo la «crítica feroz» que el crítico literario sevillano García Viñó ejercía a través de ‘La fiera literaria, un legendario suplemento con un equipo que analizaba de forma «pormenorizada, línea a línea», las obras literarias.

Lo que sí aprecia este experto, con la excepción de la poesía, es «un predominio absoluto de Madrid sobre el resto del país, de hecho, cuando hablan casi del resto de las provincias hablan de la periferia como si fuéramos los arrabales de la ciudad».

Francisco Morales pone el ejemplo de dramaturgos como Francisco Nieva o José Luis Alonso de Santos «que tuvieron que crear sus propias compañías porque no representaban».

Portada de la obra.

Portada de la obra. L.O.

«La sensación es que Madrid todavía tiene un poder omnímodo sobre la literatura y no acaba de despegar la defensa de los autores andaluces o los autores valencianos, de las distintas nacionalidades por parte de los políticos de turno». Por este motivo, la obra termina con un amplio anexo de autores andaluces de 2006 a 2020 pues muchos han quedado «en el anonimato mucho tiempo», sostiene.

Los superventas

Por cierto que esa heterodoxia le ha animado a incluir el fenómeno de los superventas, «porque la novela progresivamente ha pasado de venderse en librerías a hacerlo en las grandes superficies y en los kioscos y eso significa que el modelo de perspectiva narrativa ha desaparecido frente al ‘best-seller’, que lo ha ocupado absolutamente todo». Así que por este libro no faltan autores de gran éxito como María Dueñas, Pérez Reverte o Lorenzo Silva.

Francisco Morales aprovecha para recordar que, mal que nos pese, en la actualidad «la literatura española no pinta absolutamente nada en el mundo», en contraposición con las mencionadas ‘hornadas’ de 1898 y 1927 y por otro lado, quiere reivindicar «la importancia que merece la literatura hecha por mujeres tanto en poesía como en teatro y narrativa», por lo que confía en que se haga un estudio «a fondo» sobre su papel como creadoras en este periodo.

La novedosa historia de las letras españolas durante la Democracia ya está siendo dada a conocer en los departamentos de Literatura y bibliotecas de toda España. El autor explica que también quiere impartir charlas sobre la obra a alumnos de Bachillerato y a universitarios «porque luego serán profesores y tendrán que dar esta materia».

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