Tras 33 años de funcionamiento, la Asociación Aula del Mar se ha disuelto y desde el pasado miércoles ha cerrado sus instalaciones del Palmeral de las Sorpresas, donde contaba con el Museo Alborania.

Según fuentes de este colectivo de biólogos marinos sin ánimo de lucro, el motivo se ha debido a diferencias profundas entre los cinco socios, tras un informe de la Fundación Promálaga que aconsejaba, para seguir funcionando y mejorar la gobernabilidad, "un cambio profundo en la estructura, la contratación de un gerente y la firma de un pacto de socios". Como algunos de los socios no quisieron tomar estas medidas, no se produjo el necesario pacto y el pasado 18 de mayo, en la asamblea general anual, por unanimidad de los socios se acordó disolver la asociación, que contaba con 16 trabajadores.

Como explican fuentes del Aula del Mar, en agosto dejaron la asociación cuatro socios que trabajaban en ella y otros cuatro trabajadores y ha sido ahora cuando ha cerrado definitivamente.

"Hemos seguido estos meses porque había que terminar todas las acciones que teníamos en marcha; de hecho, no las terminaremos hasta el 31 de diciembre", explicaron.

Otro de los acuerdos a los que se llegó fue a que cada socio "podía iniciar su proyecto o su entidad por su cuenta, incluso usando el nombre 'Aula del Mar', porque es genérico".

Uno de los principales damnificados por esta decisión ha sido el famoso CREMA, el Centro de Recuperación de Especies Marinas, que también desaparece, por lo que la provincia de Málaga se queda ahora mismo sin este importante servicio.

"Cada socio tiene sus propios intereses y tras 33 años, cada uno quería hacer las cosas de una manera. Hemos hecho todo lo posible por continuar pero era inviable. Ahora, tenemos la oportunidad de hacer las cosas de otra manera y de iniciar proyectos cada uno por nuestra cuenta. Cuando una puerta se cierra, otra se abre", explican estas fuentes.

Precisamente el 20 de diciembre se cumplía un año de la reapertura del Aula del Mar en el Palmeral de las Sorpresas, gracias a la ayuda institucional, después de 21 meses cerrada a causa de la pandemia. El Aula del Mar consiguió además el respaldo de 150 entidades de España y del extranjero para que continuara su andadura. Se trató de un movimiento de solidaridad después de que en marzo del año pasado, La Opinión adelantara que la asociación se encontraba al borde del cierre. Ahora, se ha producido lo irremediable.