El viceconsejero de Salud y Consumo, Miguel Ángel Guzmán, trasladó ayer un mensaje de tranquilidad ante el virus respiratorio sincitial o bronquiolitis, que se manifiesta más en niños lactantes menores de un año, apuntando que «no es más grave que otros, sobre todo ni que antes».

En la inauguración de la Unidad Neurona Motora del Hospital Regional de Málaga, Guzmán indicó que «dentro de que pueda complicarse hasta el punto de necesitar una atención hospitalaria, no es una enfermedad como el Covid u otros virus que tienen una mortalidad significativa».

Así, aseguró que «la prevalencia del virus está aumentando» y recordó lo que ya dijo la consejera de Salud, Catalina García, que «en las próximas dos semanas llegaremos al pico de incidencia y desde ese momento se espera que empiece a bajar poco a poco la hospitalización».

Según explicó, en este caso se trata «de un virus que conocemos desde hace muchísimos años y que, como en otras víricas, son enfermedades que se autosolucionan por la fuerza inmunitaria que el cuerpo propone y las ayudas con tratamientos sintomáticos».

El viceconsejero indicó que la mayor prevalencia que está habiendo este año se produce tras llevar «tanto tiempo con estas barreras como mascarilla y sobre todo la higiene de mano, que es el arma más potente que tenemos para prevenir enfermedades infecciosas».

Señaló que durante los años «de pandemia fuerte, porque seguimos en pandemia», el Covid «desplazó al virus de la gripe y al virus respiratorio sincitial»; y ahora que «hemos vuelto a una vida normal, sin grupos burbujas en colegios, con convivencia social, este virus corre como la pólvora, igual que cualquier otro». «Pero no estemos preocupados, los epidemiólogos nos dicen que nos queda poco para llegar a ese pico; así que paciencia», manifestó Guzmán, quien precisó que en el Hospital Materno Infantil de Málaga hay 35 niños hospitalizados y ocho en UCI.