«Yo limpio para algún día dejar de limpiar porque no me gustaría estar limpiando eternamente sino venir un día, pasear por aquí y no ver esta asquerosidad», confiesa Ángeles García Marín, voluntaria de Andalimpia. Ángeles hace referencia a la antigua parcela del Butano, un estercolero a cielo abierto en el que los depósitos ilegales de basura y escombros son casi diarios. 

En este paraje deteriorado, a dos pasos de la playa de Sacaba y la Desembocadura del Guadalhorce, se citan con La Opinión, con motivo este lunes del Día Internacional de los Voluntarios y el Día Mundial del Suelo, voluntarios de la Asociación Andalimpia. Se trata del colectivo malagueño nacido hace unos cuatro años, cuando un grupo de malagueños quiso poner coto a las basuras perpetuas en Málaga capital, con alguna escapada a pueblos de la provincia.

Limpieza en el tramo final del arroyo de la Caleta. Andalimpia

«Salimos todos los fines de semana, a veces somos cuatro o cinco personas, otras de 30 para arriba y normalmente cubrimos los ríos, arroyos y entornos como este cerca del mar», explica Ángeles.

A su lado está Néstor Fernández, que cuenta que lleva en esta asociación casi desde el principio. «Me enteré por una chica que me habló de la asociación, quise ver qué tal era y hasta el día de hoy».

30 toneladas retiradas

Néstor, como el resto de sus compañeros, suele ir equipado con petos, guantes, gorra y ‘pinzas’, en realidad un bastón metálico con un resorte para agarrar objetos que cuesta entre 4 y 15 euros y evita castigar la espalda. Todo el equipo, además de las bolsas de basura, se costea con la cuota que pagan los socios: 25 euros al año.

Con estos pertrechos, en lo que va de año Ángeles informa de que llevan retiradas unas 30 toneladas de desperdicios.

Todo lo recogido una jornada de limpieza en la playa de La Malagueta. Andalimpia

Cuando se les pregunta por los lugares más sucios de Málaga, la lista es larga. Antonio Martín, que está jubilado y suele salir casi a diario a limpiar, menciona el arroyo de las Cañas, «a la altura del Polígono La Estrella, del rastro viene muchísimo también; el viento mete plásticos de los polígonos; ayer (por el miércoles pasado) sacamos lo que no está escrito».

Otros rincones llenos de ‘basuraleza’ son el arroyo de los Ángeles, a su paso por La Corta; el Guadalmedina; la zona del Peñón del Cuervo «y en general los arroyos y ríos de Málaga», resalta Ángeles García Marín, aparte, claro, de los terrenos del Butano, que en los meses que lleva en Andalimpia cuenta que ha limpiado «ocho o diez veces».

El foco del Guadalmedina

Del Guadalmedina, Antonio Martín precisa que el foco más preocupante, en el que volvieron a actuar ayer domingo, es el tramo del río a la altura de la Comisaría de La Palmilla, a causa de un rastrillo ilegal, «y todo los residuos van al río», cuenta Pilar Arrabal, otra voluntaria.

Precisamente la gran preocupación de los voluntarios es que la basura termine en el mar. Como recuerda Antonio, al tiempo que señala un cerro de ropa, madera y escombros en el solar del Butano, todos los años el mar llega casi hasta la carretera y arrambla con todo lo que aquí se acumula. «Lo que queremos es que menos plásticos terminen en el mar», subraya Antonio.

Por este motivo y para poder salir durante la pandemia, dentro de Andalimpia se creó el grupo de Voluntarios Amigos del Mar con lo que todos los fines de semana del año hay miembros de este colectivo limpiando un rincón de Málaga, ya sea como Andalimpia o como Voluntarios Amigos del Mar.

Voluntarios de Andalimpia en el Guadalmedina. Andalimpia

Y eso que muchas veces se topan con la incomprensión de algunos malagueños: «A veces nos preguntan que por qué hacemos eso nosotros, que lo haga el Gobierno o el Ayuntamiento», comenta Antonio Martín.

Para Ángeles García Marín, la responsabilidad ante tanta ‘basuraleza’ es, por supuesto, «tanto de la ciudadanía como de la administración» y recuerda a tal efecto el artículo 45 de la Constitución, por eso, quiere pedir al Ayuntamiento «que controle y sancione, porque es la única manera para que la ciudadanía no ensucie». Y pone el ejemplo de los terrenos del Butano: «Esto ni está vallado, ni se controla la gente que viene, ni limpian; el Ayuntamiento no obliga a los dueños de estos terrenos a mantenerlos limpios».

Los voluntarios usan pinzas para recoger muchas de las basuras. A.V.

Para estos voluntarios de Andalimpia, queda todavía mucho camino por recorrer para que en Málaga impere el civismo, «porque hay demasiados que no tienen miramientos por la Naturaleza ni por la ciudad», considera Antonio.

Los interesados en convertirse en voluntarios de la Asociación Andalimpia pueden escribir al correo electrónico: andalimpia@gmail.com.