Apenas entramos en diciembre y por las calles de Málaga ya se nota el espíritu navideño. El aroma de los churros y los buñuelos impregna cada rincón. Con las luces iluminando el centro, solo quedaba el clásico mercadillo del Paseo del Parque que, por fin, vuelve a abrir sus tiendas para los malagueños y turistas más curiosos. Los tradicionales puestos ofrecen, como es habitual, una gran variedad de productos como figuras para el belén, libros, ropa y dulces tradicionales.

Aunque algunos aprovecharon la ocasión para abrir con el encendido de luces de la calle Larios, el 1 de diciembre se inauguró oficialmente el mercadillo que contará con 16 puestos y permanecerán abiertos hasta el 7 de enero, desde las 10.00 horas hasta las 22.00 horas.

Los puestos del Paseo del Parque se han convertido en una atracción imprescindible para estas fechas. “La gente viene buscando entretenerse y dar un paseo mientras ven las cositas que tenemos, son pocos los que llegan por algo concreto”, comenta el comerciante de una de las casetas de objetos de fantasía, Rafael Corral.

Los puestos del Paseo del Parque estarán abiertos hasta el 7 de enero. P. L.

Lluvias en el puente

La llegada del frío y las lluvias que se presentan para el puente de la Constitución y la Inmaculada preocupan a los tenderos, pues esperan que este año consigan buenas ventas con respecto al año pasado, ya que con la vuelta a la normalidad tras la pandemia, a algunos no les acompañó la suerte.

“Hay días flojitos, pero cuando más se vende son los fines de semana y, sobre todo, este puente es clave para nosotros”, afirma el tendero de un puesto de figuras de belén, Antonio Martín.

El dueño de la primera caseta, la más cercana a la plaza de la Marina, es Paco Salinas, un tendero que lleva toda su vida trabajando en este oficio. El suyo es un puesto tradicional donde se encuentran todo tipo de figuras para el belén, zambombas, panderetas y trajes de pastora confeccionados a mano por su mujer. Paco comenta que ha notado un repunte en las ventas, pero su mayor miedo es el tiempo: ”Tengo buenas expectativas para este año, pero todo depende del tiempo que haga. Aunque llueva poco, la gente no suele acercarse”.

Por otro lado, los comerciantes ven en las casetas de la Gran Feria 'Sabor a Málaga', situadas en la acera opuesta, una esperanza, ya que el mercado gastronómico estará abierto hasta más allá del puente y esperan que, gracias a él, el Parque esté más concurrido a pesar de las lluvias.

Paco Salinas, dueño de un puesto del mercadillo del Parque. P. L.

Subida de precios

“Los precios han subido tanto que no podemos permitirnos comprar todo lo que nos gustaría, además somos pensionistas y estamos un poco achuchadas”, comentan María, Lola y Encarna, tres amigas que paseaban por los puestos. Por su parte, Maribel y Juan aprovecharon la ocasión para hacer alguna compra a sus nietos, pero reconocían que este año tendrán que “apretar la cartera un poquito”

La inflación de la economía está muy presente en estas navidades, los malagueños y turistas se aprietan un poco el cinturón ante las compras de Navidad. Esta situación es preocupante para los tenderos, pues algunos creen que no conseguirán buenos resultados este año. 

Ana García lleva toda su vida dedicándose al comercio, desde los diez meses ya andaba por el puesto acompañando a sus padres y abuelos. Ahora, a sus 54 años, es ella quien se encarga del negocio. La tendera de bisutería, ropa y complementos, no espera un buen resultado para estas navidades debido a la subida de precios. 

Lo que más se vende es lo que está más barato. Lo más económico, de un euro o dos, para hacer regalos” expresa Ana García. Aunque siempre intenta abaratar las ventas, no consigue vender suficiente y nota como van cayendo cada año. “El problema es el dinero. Con un sueldo medio no se puede gastar mucho”, afirma Ana García. 

Estar al cargo de un comercio de este tipo es duro, son muchas horas las que se trabajan y a veces no se ven recompensadas con las ventas. “Somos autónomos y no podemos mirar las horas que hacemos. Es nuestro negocio y debemos cumplir con la campaña de Navidad”, añade Rafael Corral. Aún así, los tenderos tienen muchas ganas y esperan que este año consigan buenas ventas, o al menos, mantenerse.