Carlos Cañavate nos desvela las próximas líneas de actuación en Acosol en un periodo de escasos recursos hídricos y donde la apuesta por la sostenibilidad es ya un hecho.

¿Por dónde pasa la economía circular en la gestión del agua?

En el caso del agua uno de los puntos clave sería su reutilización como agua regenerada, dando otra vida a este recurso que se emplea en el riego de parques, jardines y campos de golf, y que pronto tendrá otros usos, como puede ser el agrícola, por ejemplo. Del mismo modo, hay que buscar modelos sostenibles y económicos para implementar en las estaciones depuradoras de aguas residuales, abaratando costes y ahorrando energía; por ello es imprescindible la colaboración de las administraciones competentes para invertir en nuevas infraestructuras y en la modernización de las ya existentes. Nuestro objetivo final es lograr una óptima explotación, la descarbonización del ciclo integral del agua, y en definitiva una mejora de la calidad de vida mediante la oferta de servicios a los ciudadanos que planteen una reducción de los costes operativos.

¿Cómo hacer eficiente la gestión del agua (su reutilización y optimización) en una época de sequía hídrica tan preocupante?

Es imprescindible la inversión en tecnología y métodos de abaratamiento en costes, por ejemplo en ahorro de energía; del mismo modo, desde Acosol llevamos a cabo otras iniciativas relacionadas con la reutilización y la optimación, como el proyecto europeo Life Matrix, en colaboración con Cetaqua Andalucía, Cetaqua Barcelona y el Centro de Hidrogeología de la Universidad de Málaga, que pretende incrementar en un 15% los recursos hídricos subterráneos disponibles y reducir el consumo energético y la emisión de gases de efecto invernadero en un 99%. Para ello, el objetivo principal es demostrar la viabilidad técnica, medioambiental y sanitaria de un sistema de Recarga Gestionada de Acuíferos con agua regenerada, que son aguas residuales depuradas sometidas a procesos de tratamiento complementarios para su reutilización en una de nuestras instalaciones, más concretamente en la Estación Depuradora de Agua Residual (EDAR) de la Víbora, en Marbella.

¿Cuál es el compromiso de Acosol con la Economía Circular y la Sostenibilidad?

Nuestro compromiso es máximo. En Acosol hemos trabajado para lograr 5 millones de euros gracias a la concesión de las distintas subvenciones otorgadas por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), que están destinadas a la instalación solar fotovoltaica en distintas plantas de la empresa, con proyectos para la automatización y control de depuradoras y la mejora del sistema de aireación de reactores biológicos, entre otros. Estas ayudas del Fondo Europeo de Crecimiento Sostenible se destinan a unas actuaciones muy necesarias dentro de nuestro compromiso con el medio ambiente. Hemos querido ir más allá y ser punteros en cuanto a la digitalización y la automatización de nuestras cuatro EDAR principales para mejorar la calidad de los procesos y del agua tratada, y reducir el consumo energético, al incorporar las últimas tecnologías de control. Otra de las actuaciones que se ejecutarán servirá para la sustitución del sistema biológico de las EDAR por un sistema de difusores de burbuja fina, que es más eficiente y tiene un menor consumo energético. Y es que, para Acosol es prioritaria la gestión de las aguas residuales de una forma más eficaz e inteligente.

¿Qué infraestructuras hidráulicas se han de construir y cuáles ha de ser adaptadas a los nuevos tiempos hídricos?

Actualmente el principal problema que tiene el sistema de gestión de agua de Acosol es que toda la infraestructura se encuentra obsoleta, quitando las plantas de depuración que son más modernas. En el resto, colectores, bombeos, ETAP, desaladora, hace falta una mejora y modernización. Sobre todo, destacaría la desaladora, que necesita una modernización importante para garantizar el mínimo de hectómetros, así como la modificación de la ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) para garantizar el tratamiento del agua y la instalación de un depósito de la mezcla del agua de ambas instalaciones que asegure la calidad de la misma.

¿Hágame una pequeña radiografía de la situación real hídrica en la Costa Occidental

La situación es preocupante, ya que solo contamos con el pantano de Río Verde como sistema de almacenamiento, con capacidad de 55 hectómetros cuando la demanda anual se aproxima a los 100 hectómetros; además de los aportes de la desaladora, de los pozos y de los acuíferos, por lo que entendemos la gravedad de la situación y por ello buscamos la garantía de que el almacenamiento garantice al menos dos años de agua, y actualmente no lo tenemos. Supuestamente, con la Presa de Gibralmedina, en el Campo de Gibraltar, ese aporte se va a garantizar y también con la posibilidad de otras actuaciones como el recrecimiento de la presa de Río Verde.

El uso del agua regenerada en los campos de golf es una de las mejores maneras de hablar de economía circular y sostenibilidad ¿cómo es el proceso?

Este es el mejor ejemplo de economía circular, aunque queda mucho por hacer; somos capaces de producir cerca de 60 hectómetros de agua regenerada y solo utilizamos 8 ó 9. Entendemos que este es el futuro de la Costa del Sol. Toda esa agua hay que potenciarla, mejorar su calidad e innovar en los procesos para darle otros usos además del riego de los campos de golf, como el riego de jardines, cultivos agrícolas e incluso sea garantía y se use para el consumo humano.

La ampliación de la desaladora de Marbella ¿es más factible que la construcción de una nueva? ¿qué partida económica se necesita para hacer esta ampliación?

Sí, es más que factible. Un primer paso es la mejora de la existente con actuaciones en los bastidores que tiene para facilitar la producción y que la cantidad de agua sea mayor.

El siguiente paso sería ampliar esta desaladora. El proceso es sencillo y ampliaríamos de 15 hectómetros a 30 hectómetros, brindando así bastante garantía al sistema de gestión de agua de la Costa del Sol.

El coste sería en torno a los 50 millones de euros. Nosotros hemos propuesto tanto al Estado como a la Junta de Andalucía, la desafectación del convenio de Mijas para utilizar esos fondos reservados de 50 millones para hacer esta ampliación de la desaladora de Marbella.

Qué retos ha de afrontar Acosol en los próximos meses?

Muchísimos retos, pero el principal de todos es el de modernización y digitalización de la empresa, en el que hemos planteado un proyecto a 5 años con numerosos pasos como el despliegue total del GIS, la mejora en la telelectura y telemedida, de los sistemas de producción o la garantía de eficiencia energética, entre otros. Todo esto va unido siempre a la obtención de fondos por parte europea, por lo que continuamos trabajando tanto en la línea del PERTE como los IDEA para garantizar que esta modernización sea posible.