La gran Feria Sabor a Málaga celebra su décimo aniversario por todo lo alto, ya que la Diputación de Málaga ha decidido ampliar la fecha hasta el 11 de diciembre. Durante nueve días, se podrá disfrutar de 110 puestos gastronómicos de la provincia. Dulces navideños, fruta, embutidos y carnes, aceite de oliva, vinos, quesos, mieles o productos de cosmética naturales, son algunos de los muchos artículos que se pueden encontrar en el Paseo del Parque. Además, también se realizan actividades como demostraciones de cocina con los mejores chefs de la provincia, actuaciones musicales o charlas divulgativas.

El proyecto Sabor a Málaga vio la luz en 2011 gracias al trabajo conjunto de la Diputación de Málaga con más de 400 empresas de la industria agropecuaria de Málaga. El objetivo es unificar los productos de mayor calidad en una gran feria para impulsar su comercialización y dar a conocer la gastronomía provincial a los malagueños y turistas que visiten la ciudad.

Para celebrar su décimo año, la marca ha decidido ampliar a nueve días su programación, del 3 al 11 de diciembre desde las 12.00 de la mañana hasta las 21.00 de la noche, y cuenta con 110 productores repartidos en 106 puestos y 65 actividades paralelas como showcooking de los mejores chef de la provincia, catas, presentaciones y actuaciones musicales.

Puestos gastronómicos 

A pesar de las lluvias de esta semana y la subida de precios por la inflación económica, los productores se muestran positivos. Sin apenas alterar los precios, están viendo una notable alza en las ventas con respecto al año post pandemia, 2021.

Ángela Machuca junto a sus compañeras Mariola y Carmen en el puesto Torcadul La Opinión

“Este año superaremos con creces las ventas del año pasado. Nos ha venido muy bien los nueve días, pero, aún así, hubiéramos superado el porcentaje”, afirma la responsable de calidad de Torcadul, Ángela Machuca. El suyo es un puesto de dulces navideños tradicionales producidos en Antequera desde el año 1982 y participan en la feria desde su inicio. “Las personas que les gusta el mantecado se llevan grandes cantidades sin importar el precio, aunque he notado que las parejas jóvenes compran menos, no sé si por el precio o porque se está perdiendo un poco la tradición”, añade Ángela Machuca. 

En el primer puesto, el más cercano a la Plaza de la Marina, se encuentra Miguel López con su comercio “La tradición de Arriate”. Este productor se dedica a la venta de mistela, un jarabe medicinal que se usaba antaño para curar el resfriado, la gripe, la migraña o la digestión, pues está compuesta de productos naturales, ya que lleva azafrán, matalahúva, naranja, canela, clavo, hierba luisa, limón, anís y un poco de azúcar. “Soy el único que vende mistela y la gente viene buscándome. Llevaré unos nueve años produciéndola y lo hago todo yo solo. Para pagar este, tengo tres trabajos más, pero la receta era de mi tatarabuela y no quería que se perdiera”, expresa López. El vendedor comenta que a pesar del incremento de los precios de producción, ha mantenido el mismo precio en su comercio.

Miguel López en su puesto la Tradición de Arriate La Opinión

En unos puestos más abajo, se encuentra Dulces artesanos Rivas, un comercio familiar, fundado en 1972, del que ahora se encarga José Antonio Rivas. El productor comenta que, en su caso, solo ha subido cincuenta céntimos los precios debido al aumento de los productos para la fabricación, pero “apenas cubre el incremento del precio del azúcar o la materia grasa”, expresa Rivas. Su producto estrella es la torta de almendra de Árdales, el dulce típico del pueblo malagueño se ha convertido en su marca personal. “Yo soy de los que vendo porque la gente ya me conoce, pero no solamente valoramos las ventas, sino también la promoción de la marca”, afirma Rivas.