La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, visitó ayer en el Palacio de Congresos el Rastrillo de Nuevo Futuro, que permite financiar los seis centros de acogida para menores que tiene en Málaga donde hay 47 niños y niñas tutelados por la Junta de Andalucía.

La administración autonómica tutela a 777 menores en la provincia de Málaga, de los que 450 están en el sistema de acogida familiar y el resto en pisos tutelados o centros.

Del total de estos niños y adolescentes, 200 han sido acogidos por familias ajenas (sin relación de parentesco) y 239 por familia extensa (con relación de parentesco con su familia de origen).

En la provincia de Málaga, la Junta de Andalucía ha contado con 357 familias de acogida, «y animo a que sean muchas más las que se unan a este proyecto, para ayudar a los que más lo necesitan», especialmente para los más pequeños.

Los centros de acogimiento residencial de Nuevo Futuro son pisos en los que viven grupos de ocho menores de 8 a 17 años.

Cada unidad residencial cuenta con un equipo técnico formado por un psicólogo, un trabajador social, cinco educadores y un técnico en integración social o auxiliar técnico educativo, ubicados proporcionalmente en cada una de las unidades familiares.