Vecinos de Churriana, en concreto, de las calles Juan de Castellanos y pasaje Carmelitas, lamentan que se haya perdido una oportunidad para sustituir una tubería de fibrocemento aprovechando la ejecución de unas obras para mejorar la accesibilidad en ambas vías, que ya han terminado.

«La tubería la han dejado, dicen que como todas las calles están igual, pues no importa. Pero una vez que está descubierto, qué más da cambiarla. Será casualidad o no pero somos muy pocas personas y aquí ya han muerto seis personas de cáncer», critica Antonio Fernández, vecino en esta zona del distrito de Churriana. Desde el PSOE se solicitó al Ayuntamiento de Málaga que se cambiaran las tuberías por «otras normalizadas y legales ya que han quedado al descubierto» y pidieron a EMASA que la promotora de las obras se hiciera cargo de su sustitución o, en caso contrario, que se encargara la propia Emasa.

«Han abierto la calle en canal y han cerrado ya la calle, han echado el hormigón y no han cambiado las tuberías de amianto. Era una obra esperada pero una vez que se abre en canal para cambiar el saneamiento, deberían haber cambiado las tuberías de amianto porque hay vecinos en los que ha habido cinco casos de cáncer y la alarma salta», expone el concejal socialista, Salvador Trujillo. «Creemos que deberían haber acometido la obra porque ahora era baratísimo meter esos tubos. Ahora cómo le explicas a los vecinos que has hecho las mejoras pertinentes en la calle que indudablemente hacía falta pero has cerrado sin cambiar las tuberías. Vas a tener que volver a abrir la calle para cambiar los tubos, eso sí que no lo comprenden los vecinos».

Preguntado por esta cuestión, el concejal responsable del distrito de Campanillas, José del Río, señala que cuentan con un informe de EMASA que recalca que la tubería está «en perfectas condiciones» y no se requiere su sustitución. «Emasa que es quien vela por que las tuberías estén en condiciones dice que no tenemos por qué sustituirlo. Como no es obligatorio la sustitución, por eso no lo hemos hecho», afirma Del Río.