La dirigente empresarial Natalia Sánchez Romero, el profesor universitario José Ramón Sánchez Serrano, el financiero Miguel González Moreno y el exinspector del Banco de España Juan Antonio Izaguirre son los cuatro futuros consejeros dominicales que la Fundación Unicaja ha seleccionado.

Fuentes financieras han informado a EFE de que la Fundación prosigue así "paso a paso" con el plan de la nueva etapa presidida por José Manuel Domínguez, quien tiene la propuesta de los candidatos a consejeros, que -a su vez- elevará al Patronato el próximo jueves al objeto de sustituir a los que había tras perder la confianza en ellos.

Natalia Sánchez es vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), entidad que lidera el también presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara.

Natalia Sánchez, vicepresidenta ejecutiva del la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM). L.O.

José Ramón Sánchez es profesor del Departamento de Finanzas y Contabilidad de la Universidad de Málaga, donde se doctoró, y posee amplia experiencia en los sectores financiero y docente, ámbito este último donde destaca en la investigación con publicaciones en materia de contabilidad financiera.

Miguel González, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales y también doctorado, lleva ligado gran parte de su vida a entidades financieras y dispone de amplia experiencia académica en las Universidades de Granada y Málaga.

Juan Antonio Izaguirre, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, acumuló una larga experiencia como inspector del Banco de España y es profesor jubilado del Departamento de Contabilidad de la Universidad Autónoma de Madrid.

Normalidad en la selección

Las fuentes han destacado la normalidad en este proceso de selección, en contraste con la situación anterior de conflictos, en referencia a la última fase de la época en que la Fundación -mayor accionista de Unicaja Banco, que es la quinta entidad financiera española- estuvo presidida por Braulio Medel, quien dimitió en junio pasado.

La comisión de nombramientos del Patronato de la Fundación -formada por Emilio Alba, Ángela Callejón, Pedro Fernández, Antonio Pascual y Ana María Salinas- ha evaluado la idoneidad de los sustitutos de quienes han sido hasta ahora sus consejeros de Unicaja Banco (Petra Mateos, Manuel Muela, Teresa Sáez y Juan Fraile).

El Patronato de la Fundación activó el pasado 15 de diciembre este proceso de relevo de sus cuatro representantes en el consejo de administración de Unicaja Banco y uno de ellos -Fraile- optó por dimitir para facilitar la renovación.

Con estos cambios se pretende dar por enterrada la etapa de Medel, que fue especialmente polémica desde 2021.

A Mateos, Muela, Sáez y Fraile se les ha venido cuestionando por contribuir a invertir la ecuación de canje de la fusión en la que Unicaja Banco absorbió a Liberbank con una mayoría resultante del bloque de la antigua Unicaja -con raíz en Málaga- frente a la otra entidad -de origen asturiano- (en torno a un 60 % frente a un 40).

Se les señaló por alinearse con el bloque del consejo de administración procedente de Liberbank y alterar así el reparto de poder interno pactado en la fusión, a lo que se suma que se les achaca incomunicación con la fundación en la nueva etapa con José Manuel Domínguez como presidente.

Momento crucial

Los nuevos consejeros dominicales elegidos por la Fundación Unicaja llegarán a Unicaja Banco en un momento crucial, al tener que afrontar un traspaso de poder o sucesión por la finalización del periodo transitorio posterior a su fusión con Liberbank, etapa que debe acabar como máximo el próximo 31 de julio.

El banco cambiará su modelo de gobernanza: el puesto de presidente, que ostenta Manuel Azuaga -procedente de la antigua Unicaja- perderá funciones ejecutivas y se decidirá si el consejero delegado, Manuel Menéndez -originario de Liberbank-, sigue o se elige otro primer ejecutivo.

La mayoría de las funciones que ahora recaen en la presidencia deberán transferirse al consejero delegado que haya.