La Junta de Andalucía realizará unas catas en el colegio Manuel Altolaguirre para analizar la salud estructural del edificio y que determine si "el estado de deterioro es tan profundo" para que requiera una intervención de la Delegación de Educación, como titular del inmueble, y no el Ayuntamiento de Málaga, como responsable de su mantenimiento.

Así lo ha explicado la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, que ha asegurado que desconocían la situación en la que se encontraba el colegio y ha insistido en la necesidad de acometer un estudio técnico "que profundice en los daños que aparentemente puede tener [el colegio]".

Es la respuesta del Gobierno andaluz ante la alarma que se ha generado en el centro educativo después de unas declaraciones del concejal de Vivienda y del distrito Palma-Palmilla, Francisco Pomares, al Málaga Hoy en las que aseguró que "o se plantea una rehabilitación integral, una obra seria [en el colegio], o se cierra".

De hecho, los padres y madres de algunos alumnos han acudido al centro esta mañana para manifestarse en contra de la posibilidad de cierre del centro y han mantenido una reunión con el Ampa, en la que ha estado también presente el concejal, Francisco Pomares.

"Ese es el problema, que la gente se siente asustada, primero pensando que sus hijos están en riesgo y segundo que el Manuel Altolaguirre ha crecido con varias generaciones de una misma unidad familiar, se han visto amenazados porque han tocado una parte muy importante de la zona. Esa es nuestra riqueza", ha explicado el director del colegio, Miguel Ángel Muñoz, que asegura que aunque el centro requiere de una reforma, no padece de problemas estructurales graves como ya se aclaró en las conclusiones de unas catas anteriores. "Ya se hizo uno el año pasado y dijo efectivamente que el centro se movía pero que no era un problema grave".

En conversación con este periódico, Pomares ha reconocido que esas declaraciones estaban "mal expresadas" y que en ningún momento se refirió al cierre del colegio sino al módulo de Infantil, que está separado del edificio principal donde están las clases de Primaria.

"Hablaba del [edificio] de Infantil. Del grande lo que se hablaba es que si hace falta en algún momento para hacer la obra tener que clausurar una parte... es que al edificio hay que hacérselo. Pero no pueden pasar 10 años sin tener un diagnóstico claro", ha indicado Pomares, que asegura que el módulo de Infantil "no tiene recuperación".

El patio del colegio Manuel Altolaguirre de la Palmilla. Alex Zea

Aulas ruinosas

De hecho, estas aulas de Infantil -ubicadas en otra parcela separada por la calle Arlanza- se declararon en estado ruinoso a finales del año pasado, por lo que se clausuraron y se trasladó a los 60 alumnos de Infantil a unas aulas del edificio principal, donde se imparte Primaria. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Málaga acometió unas obras de emergencia para adaptar dos aulas de la planta baja del colegio para los pequeños, unos trabajos que, según Pomares, están terminados a la espera de hacer los traslados.

No obstante, desde la dirección del centro señalan que el patio aún no está adaptado para los alumnos de Infantil, ya que requieren de elementos específicos como, por ejemplo, el acolchado del suelo para amortiguar las caídas.

"Han hecho ese acomode de clase pero no están los patios preparados para los de infantil. Eso es lo que pedíamos", indica Muñoz. "Aquí está lo de siempre, las competencias de uno y de otro. Que si las competencias de mantenimiento corresponden al ayuntamiento, si las obras mayores corresponden a la Delegación... siempre están en las mismas. En el fondo va pasando el tiempo, se va haciendo más daño y las cosas estéticas se van haciendo más graves".

Un "centro diferente"

Desde la dirección del centro lamentan que "se haya puesto en tela de juicio" la función social y educativa que desempeña el Manuel Altolaguirre tras la amenaza de cierre, un centro de compensatoria y difícil desempeño que va más allá de la actividad docente.

"Donde la zona ya está tensionada porque existe un problema social grave los centros tienen que ser de referencia", defiende el director del centro educativo.

Muñoz señala, además, que en el colegio se desarrolla una importante actividad investigadora, por lo que mantienen una estrecha relación con la UMA y otras universidades españolas. Cuentan también con un aula específica para seis alumnos muy afectados a nivel motor y neurológico e incluso un canal de Youtube educativo llamado Schoolcor Café.

Una de las sesiones de Schoolcor Café, en una imagen de archivo. La Opinión

Por otro lado, el director subraya que el Manuel Altolaguirre se mantiene operativo prácticamente todo el año, con un campus y un campamento durante el verano en el que participan unos 30 profesionales de todo el país para realizar voluntariados de índole social. "La cocina solo descansa 15 días en septiembre porque en Semana Blanca también tiene campamento para conciliar la vida familiar de las familias".

Por la tarde se imparten clases a mujeres que "están fuera del sistema educativo", continúa Miguel Ángel Muñoz en las que se las prepara para la Educación Secundaria para Adultos (ESA) así como diversos talleres. "Estamos hablando de un centro que es referente porque hacemos muchísimas cosas", concluye.