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Dependencia

Atrapado con una enferma en casa

El malagueño Manuel Bueno de 71 años vuelve a reclamar a la Junta de Andalucía una residencia para Rafaela Osuna, su mujer de 69 años, con demencia senil y dos ictus y a la que no puede controlar en su casa. Ruth Sarabia responde que tendrá residencia «en cuatro meses»

Manuel Bueno, hace unos días en la barriada de Dos Hermanas, donde volvió a hablar de la situación de su mujer.

Manuel Bueno, hace unos días en la barriada de Dos Hermanas, donde volvió a hablar de la situación de su mujer. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

«Estoy desesperado, no puedo más. Estoy muy solo y pensando en tirar la toalla porque un día se me hace como una semana; una semana como un mes y un mes, como un año», confiesa Manuel Bueno. 

Este malagueño de 71 años contó el pasado mes de marzo en La Opinión la situación extrema que vive, al cuidado de su mujer, Rafaela Osuna de 69 años, con quien lleva 45 años casado y que, con demencia senil y tras sufrir dos ictus, ha perdido por completo la cabeza

Con grado II de invalidez (dependencia severa) según la Ley de Dependencia, le corresponde un centro de día en Cártama -donde vive el matrimonio desde hace unos años- de lunes a viernes y como destaca Manuel, «la directora ha tenido que escribir a la Junta porque mi mujer coge todo lo que pilla y se lo trae todo a casa y si se lo quitas, dice que se lo estamos robando; la directora tiene que tener su despacho cerrado con llave», destaca.

Gritos, lágrimas, salidas semidesnuda de su vivienda, que ha inundado ya en dos ocasiones porque Rafi, como la conocen en la familia, obstruye con objetos el váter; el atoro de la arqueta general de la zona donde viven... 

Tras detallar su situación, la delegada de Inclusión Social de la Junta de Andalucía, Ruth Sarabia, se reunió con Manuel Bueno, a quien ofreció la posibilidad de que su mujer pudiera marcharse un periodo de tiempo a una residencia.

Manuel y Rafi, en una foto reciente.

Manuel y Rafi, en una foto reciente. / La Opinión

«Me ofreció un mes pero el remedio sería peor que la enfermedad porque a la vuelta mi mujer me formaría la tangana, ¿quién la llevaría entonces a la residencia de día?», se pregunta. 

Como explica Manuel, la única solución «es que la ingresen en una residencia, que allí le pongan tranquilizantes y que vaya adaptándose a su nueva vida». El marido de Rafi aprovecha para pedir al presidente de la Junta, Juanma Moreno, «que preste más atención a la dependencia, que es un tema muy grave»

Respuesta de la Junta

La delegada de Inclusión Social de la Junta de Andalucía, Ruth Sarabia, informó ayer sobre el caso de Rafi Osuna y su marido de que en un primer momento, Manuel Bueno rechazó por escrito el que su mujer pudiera ir a un residencia de ancianos en Guaro, antes de que tuviera un segundo ictus -una circunstancia que Manuel Bueno negó ayer-.

En todo caso, la Junta de Andalucía ha examinado si el caso de Rafi Osuna «entraba en el criterio de urgencia» que determina la Ley de Dependencia y que permite en estos casos saltarse la lista de espera «por presencia o no de familiares, medios económicos o casa pero no cumple ni uno de los criterios de urgencia», destacó Ruth Sarabia

La delegada también informó de que si Manuel ampliara la lista de lugares de la provincia a donde puede enviar a su mujer, bajaría el tiempo de espera, pues ahora mismo es muy reducido. De todas formas, Ruth Sarabia calculó que por el tiempo de espera que ahora mismo lleva, Rafi podría contar con una residencia «en cuatro meses»

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