Este lunes en Coín una ambulancia se vio envuelta en llamas y el técnico en emergencias tuvo que evacuar a la persona anciana que se trasladaba a un centro hospitalario. Gracias a la rápida acción del trabajador no hubo que lamentar daños personales. Sin embargo, este incidente, al que se le suman otras ambulancias averiadas esta misma semana, ha sido la gota que ha colmado el vaso y que ha llevado a que el Sindicato de Comisiones Obreras (CCOO) haga un nuevo llamamiento urgente a la Junta de Andalucía para que se responsabilice de garantizar la prestación de este transporte «tan importante para la salud de las personas» y que internalice este servicio público.

A finales de mayo, los trabajadores del sector salieron a la calle en la capital para reivindicar mejoras en los vehículos y la recuperación del poder adquisitivo que han perdido en los últimos años. «Al demandar unas mayores condiciones de seguridad no lo hacen solo por ellos, sino por las personas que son atendidas por las ambulancias», afirma el responsable del transporte sanitario en la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Málaga, Francisco Aranda.

La ambulancia incendiada en Coín CPB

Asegura que es necesario una renovación y ampliación de la flota porque «no puede ser que se esté trabajando con ambulancias antiguas con tantísimos kilómetros». Hace hincapié en que cada vez que se avería un vehículo, aumentan las anulaciones del servicio, dado que no hay vehículos suficientes, o ambulancias de otros centro de salud se ven obligada a multiplicar, durante varias horas, sus zonas de cobertura, como ocurrió también el mismo lunes del incendio en otro punto del Distrito Costa del Sol.

Ambulancia ardiendo en Coín La Opinión

Quejas de los trabajadores de ASM

El transporte sanitario en Málaga depende de la empresa Asistencia Sanitaria Malagueña (ASM) que está subcontratada por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). Sin embargo, según Aranda, «la que tiene que velar porque se preste este servicio con las garantías de seguridad al 100% es la propia administración sanitaria porque, aunque sea una empresa subcontratada, los trabajadores a quienes prestan ese servicio son los usuarios de la sanidad pública». 

Su principal demanda es que se publique la nueva licitación, ya que mientras tanto no se pueden renovar las flotas, los contratos o mejorar las condiciones de los trabajadores. «Nos encontramos en un limbo a la espera de una licitación que está dormida», apunta Aranda, que subraya que el transporte sanitario en Málaga está «un poco abandonado». Añade que para zonas como Fuengirola y Mijas, que llegan a duplicar su población en verano, solo se cuenta con dos unidades. 

Por su parte, la Delegación afirma que «están pendientes de que se resuelva la licitación del nuevo pliego de condiciones» para poder adjudicarlo a aquellas empresas que acrediten las condiciones. Asimismo, el delegado de Salud, subraya que su «preocupación fundamental» es dotar de nuevos y más equipos las zonas de difícil cobertura y aquellos puntos de la provincia donde consideran que hacen falta más unidades.