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Economía

El ahorro en planes de pensiones baja por los topes fiscales y la pérdida de rentabilidad

El patrimonio de los malagueños en estos instrumentos individuales de ahorro retrocede un 15% y se queda en 1.862 millones

Inverco destaca que, pese al mal año, sigue habiendo más de 233.000 cuentas de partícipes en la provincia

Una persona realiza sus cuentas domésticas. | L. O.

Una persona realiza sus cuentas domésticas. | L. O. / JOSÉ VICENTE RODRÍGUEZ. MÁLAGAl. o.

José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

Málaga

El ahorro de los malagueños en los planes de pensiones individuales sigue mostrando signos de estancamiento, e incluso de retroceso, en un complejo entorno macroeconómico protagonizado por de subidas de tipos, la invasión de Ucrania y el temor a una recesión económica a nivel global, así como a la nueva reducción en el límite máximo legal de aportación (fijado en 1.500 euros para 2022). El volumen de ahorro canalizado por las familias a través de estos instrumentos cayó un 15% en 2022 hasta situarse en 1.862 millones de euros debido a las rentabilidades negativas del pasado ejercicio, El descenso supera el de la media nacional, que fue del 10,2% en 2022 y que dejó el total del patrimonio destinado a estos planes en 80.233 millones de euros, según los datos recientemente publicados por el Observatorio Inverco.

El número de cuentas de partícipes de un plan de pensiones individual en la provincia de Málaga ascendió a algo más de 233.000, a cierre del pasado año, lo que equivale a decir que sólo el 13,5% de la población malagueña cuenta con este tipo de instrumento de ahorro. La media española se sitúa en el 15,8%, con 7,4 millones de cuentas en todo el país. Tanto en el caso de Málaga como en el de España se percibe un retroceso aproximado del 1% en el número de cuentas con respecto al ejercicio anterior.

El patrimonio medio por cuenta también desciende. En España baja un 9,4% hasta los 10.830 euros y en Málaga un 14%, con lo que se queda en los 8.096 euros.

Es un producto que sigue siendo popular, porque hay muchas personas que quieren ahorrar para su jubilación, pero que ha pagado las restricciones normativas. En lugar de incentivar este instrumento de ahorro se ha hecho lo contrario, limitar las aportaciones máximas que se pueden hacer al año

«Es un producto que sigue siendo popular, porque hay muchas personas que quieren ahorrar para su jubilación, pero que ha pagado las restricciones normativas. En lugar de incentivar este instrumento de ahorro se ha hecho lo contrario, limitar las aportaciones máximas que se pueden hacer al año, quizá porque el Gobierno ha querido fomentar a cambio los denominados planes de pensiones de empleo (PPE), que están a cargo de las propias empresas. El problema es que aún están muy poco desarrollados», comenta el director de Estudios del Observatorio Inverco, José Luis Manrique.

A pesar del descenso de los planes individuales de pensiones registrado en 2022, Inverco valora el comportamiento de los ahorradores en un escenario ciertamente adverso. «El año pasado, el complicado entorno de mercado, con la subida de tipos y la inestabilidad a nivel geopolítico, provocó una caída en el patrimonio acumulado en planes y también en las nuevas aportaciones, diezmadas un 32% por la progresiva reducción del máximo desgravable. Pese a este escenario extremadamente complicado, los ahorradores siguen confiando en este producto para su ahorro en el largo plazo. De hecho, pese a todo, hubo nuevas aportaciones por valor de 1.700 millones», comenta.

Inverco reconoce, en todo caso, que las cifras siguen estando lejos de la media europea. En España, el ahorro acumulado en planes individuales descendió del 7,4% al 6% del PIB en 2022, debido a la reducción del patrimonio y al propio incremento del PIB.

«Si consideramos también los planes de pensiones de empleo, el patrimonio total de los fondos de pensiones en España alcanzó a finales del 2022 los 115.646 millones de euros, que representan el 10,5% del PIB nacional, aún muy por debajo del 66,9% que representan para el conjunto de los países de la OCDE, lo que revela la necesidad de seguir incentivando el ahorro privado con estos productos», explica Manrique.

Posiciones más conservadoras

A lo largo del pasado 2022, los partícipes en planes de pensiones individuales optaron por posiciones más conservadoras. En Málaga, el patrimonio depositado en productos de renta fija pasó a suponer el 15,5% frente al 13,9% que representaba en 2021, mientras que los de renta variable bajaron su peso del 7,4% al 6,3%.

El mercado distingue básicamente cuatro categorías de productos: Monetarios/Renta Fija, Garantizados, Mixtos y Renta Variable. Los dos primeros están dirigidos a los clientes de perfil más conservador, los Mixtos se mueven en un perfil medio de riesgo y la Renta Variable (donde entra la cotización de acciones en Bolsa) quedan para los más atrevidos. En el tema de los fondos, claro está, la regla de oro es que a mayor nivel de riesgo, mayor rentabilidad.

Los planes mixtos son los que mayor peso representan en el ahorro de los malagueños, con el 64,5% del total del patrimonio. Los garantizados, por su parte, se llevan un 7,4%.

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El sistema de previsión social en España para la jubilación tiene como base fundamental la pensión pública de jubilación (primer pilar). El Gobierno, además, ha estimulado en los últimos años los planes de pensiones de empleo (PPE). Estos mecanismos suelen estar promovidos por las empresas (la nueva regulación permite que accedan a ellos trabajadores autónomos y pymes) y se financian con aportaciones por parte de los trabajadores y/o contribuciones empresariales. Como tercer pilar quedan los planes de pensiones individuales, cuya contribución anual ha quedado limitada desde 2022 a un máximo de 1.500 euros de forma anual.

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