Sanidad

El ictus acecha a los más jóvenes debido al consumo de drogas

Los neurólogos advierten del aumento de casos en menores de 50 años debido a los malos hábitos de vida y a las sustancias tóxicas

El doctor Agustín Rodríguez subraya que conocer los síntomas y saber detectarlo a tiempo puede ayudar a mejorar la supervivencia y posteriores secuelas

Celebración del Día Mundial del Ictus en el Hospital Clínico de Málaga

Celebración del Día Mundial del Ictus en el Hospital Clínico de Málaga / La Opinión

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Los malos hábitos de vida y el consumo de drogas están pasando factura a los malagueños, especialmente a los más jóvenes donde se viene produciendo un incremento de los casos de ictus. «El consumo de tóxicos y el abuso de alcohol sigue estando ahí, y eso predispone a la gente joven, que antes no tenía ictus, a que ahora lo tengan», advierte el especialista en Neurología del Hospital Universitario Virgen de la Victoria, Agustín Rodríguez Belli, que aclara que por gente joven se entienden aquellas personas menores de 55 años, «aunque vemos casos incluso en menores de 40 años». 

«A medida que controlamos mejor las causas que conocemos de ictus y que la gente se cuida más (se controla la tensión, el colesterol el azúcar y fuma menos), esas causas de ictus empiezan a desaparecer y empezamos a destapar las otras causas menos frecuentes, como son el consumo de tóxicos», explica el neurólogo, que alerta de que el abuso de sustancias tóxicas, como la cocaína, la marihuana o las drogas de diseño, se ha convertido en una de las principales causas del aumento de ictus en gente joven.

En este sentido, el doctor recuerda que el ictus es la principal causa de muerte en mujeres, la segunda en hombres y una de las principales causas de discapacidad en gente joven.

Uno o dos casos al mes por consumo de tóxicos

Aunque el ictus puede afectar a cualquier persona, incluso a un niño, la edad habitual es a partir de los 55 años, especialmente a partir de los 70. Sin embargo, en la última década, debido al estilo de vida y el consumo de sustancias, están aumentando los casos ictus en personas entre los 20 y 50 años,  «cuando antes no era tan habitual», confirma Carlos de la Cruz, jefe de servicio de neurología del Hospital Clínico, que subraya que en el centro «todos los meses ingresamos a uno o dos pacientes con un ictus por tóxicos». Este aumento del porcentaje de casos en gente joven lo atribuye también a un estilo de vida más insano y al estrés, «que acaban provocando que la gente fume más, le suba la tensión arterial, lleve una peor dieta y haga menos actividad física regular». 

Un millar de pacientes al año

En Málaga, cada año, más de un millar de personas son atendidas en la Unidad de Ictus del Hospital Clínico, donde se ha logrado mejorar su supervivencia y pronóstico, gracias a la atención personalizada y especializada que se ofrece a los pacientes en esta unidad, que registra entre dos y tres ingresos cada día. Con motivo del Día Mundial del Ictus, que tuvo lugar el 29 de octubre, el centro hospitalario ha querido reunir a profesionales, pacientes, voluntarios y asociaciones como Apam Málaga, Adacema y Mercader para concienciar a la sociedad sobre la necesidad de llevar hábitos de salud preventivos. 

Conocer los síntomas del ictus ayuda a la supervivencia y a reducir las secuelas, según el doctor Rodríguez, que hace hincapié en que «las primeras horas son vitales para dar los tratamientos que pueden revertirlo, porque, a partir de ahí, solamente se puede estabilizar y rehabilitar, lo cual es un proceso mucho más lento y más caro, no solo desde el punto de vista económico, sino también personal». 

El ictus es una enfermedad tiempo-dependiente que requiere respuesta inmediata

El ictus es una enfermedad tiempo-dependiente que requiere respuesta inmediata / unsplash

Los síntomas

Por ese motivo, el especialista insiste en que es fundamental que la gente sea consciente de los síntomas para que, ante la mínima sospecha, pueda pedir ayuda y que se active el Código Ictus. Según el neurólogo, los síntomas más habituales que deben servir como señal de alarma son la pérdida de visión por un ojo, no sentir o poder mover una mitad del cuerpo o tener problemas de habla. Lo que no hay que hacer nunca ante cualquiera de estos síntomas es «esperar a que se pase», pues hay que llamar siempre a los servicios de urgencia y advertir de que se puede estar sufriendo un ictus, para que se pueda activar el protocolo. Asimismo, aclara que el porcentaje de ictus por dolor de cabeza es «muy pequeño».

«Ojalá existiese alguna señal o síntoma que nos advirtiese de que en las próximas 24-48 horas se va a sufrir un ictus, pero todavía no se ha alcanzado ese nivel», lamenta el doctor Rodríguez, que destaca que si bien es cierto que no existe una señal clara, sí que se pueden prevenir y controlar los factores de riesgo que pueden provocarlo.

Cómo prevenir el ictus

«Uno puede comprar papeletas buenas o malas. Si haces las cosas mal, las papeletas malas se acumulan y tienes más posibilidades de que te dé un ictus», subraya el neurólogo, que afirma que la mejor manera de prevenirlo es llevar unos hábitos de vida saludable, evitar los tóxicos y controlar enfermedades como la diabetes, la tensión o el colesterol. «La prevención es lo más importante, lo más potente y lo más eficaz. A partir de ahí, podemos sufrir un ictus cualquiera de nosotros. Por eso, a partir de cierta edad, uno tiene que empezar a prevenir esas enfermedades haciéndose controles regulares» añade.

Durante la jornada, se ha subrayado también el nivel de eficiencia y calidad de la Unidad de Ictus del Hospital. Los pacientes que son ingresados en esta unidad tras activarse el Código Ictus, permanecen ingresados durante el periodo agudo de la enfermedad, aproximadamente entre 48-72 horas, para continuar después el proceso de recuperación en la unidad de hospitalización, mejorando así la calidad de vida y las secuelas a largo plazo