Historia de Málaga

Málaga rinde homenaje al General Torrijos en el 192º aniversario de su muerte

El acto ha reunido a unas 200 personas en la plaza de la Merced, junto al monumento en su honor donde están enterrados él y sus hombres

El 11 de diciembre se conmemora el día en que el militar y sus compañeros fueron fusilados en 1831

Carolina Vergara

Málaga rinde este lunes homenaje a uno de sus más ilustres personajes, José María de Torrijos y Uriarte. Una representación del Ayuntamiento de Málaga, presidida por el alcalde Francisco de la Torre, ha acompañado a las distintas asociaciones que preservan el legado histórico de este personaje. Entre los asistentes, la Asociación Histórico Cultural de Torrijos 1831, el Club Liberal 1812 de Málaga, la Orden de Granaderos y Damas de Gálvez de Macharaviaya, la Asociación Estepona Manzanares 1831, los 'Coloraos' de Almería y Silvestre Barroso, alcalde de Benarrabá, junto a los descendientes de Andrés Collado.

El alcalde, Francisco de la Torre, junto a la Corporación municipal, participa en el acto institucional municipal de ofrenda floral ante el monumento al general Torrijos.

El alcalde, Francisco de la Torre, junto a la Corporación municipal, participa en el acto institucional municipal de ofrenda floral ante el monumento al general Torrijos. / Álex Zea

Homenaje a la historia de Málaga

Todos ellos han hecho su respectiva ofrenda con coronas y flores, que han situado dentro del monumento. Este acto celebrado en la plaza de la Merced ha continuado a los ya celebrados esta mañana. El primero en la Cruz de Torrijos, ubicada en la playa de San Andrés, en el barrio de Huelin, donde Torrijos y los suyos fueron fatalmente fusilados por los soldados de Fernando VII. El siguiente acto tuvo lugar en el Cementerio inglés, lugar de descanso de Robert Boyd, el único compañero de Torrijos enterrado fuera del monumento, ya que Boyd era un protestante de origen irlandés.

Compromiso

Francisco de la Torre ha iniciado el acto recordando la historia del general y su “compromiso por la libertad de la patria”. En su discurso ha agradecido la labor que desempeñan las asociaciones históricas que mantienen con vida el recuerdo de estos ilustres personajes. “La historia es maestra de la vida. Conocer la historia nos ayuda a valorar lo que tenemos y a entender lo que falta por conseguir”, apunta el alcalde.

Además de las asociaciones, los artistas son los principales responsables de mantener el legado histórico mediante sus obras. Como el pintor Antonio Gisbert Pérez, quien inmortalizó la muerte del general en el cuadro “Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga”, el más representativo de este capítulo de la historia malagueña.

Acto institucional municipal de ofrenda floral ante el monumento al general Torrijos.

Acto institucional municipal de ofrenda floral ante el monumento al general Torrijos. / Álex Zea

También contribuyó en ello el arquitecto Rafael Mitjana y Ardison, encargado del diseño y construcción del Monumento a los fusilados en la playa de la Misericordia. Este obelisco situado en la plaza de la Merced del centro de la ciudad guarda bajo sus losas los restos de José María de Torrijos y 47 de los 48 hombres que le acompañaban en su misión, a excepción de Robert Boyd. El arquitecto quiso, además, añadir un elemento del lugar de la ejecución al lugar de descanso. De esta manera parte del mortero empleado en la construcción del obelisco lleva arena de la misma playa de San Andrés. 

Tras la interpretación por parte de la Banda Municipal de los himnos de Andalucía y España, se ha representado un “Réquiem por Torrijos”. Durante el mismo, hombres ataviados con vestimentas de época han representado el momento de la ejecución. Unos, vestidos como soldados absolutistas, frente a aquello que representaban al general y sus hombres. Para cerrar el réquiem, una señora ha leído la última carta que José María de Torrijos le escribió a su mujer, María Luisa Sáenz de Viniegra.

[object Object]

La ciudad de Málaga ha celebrado hoy la memoria de un hombre que entregó su vida por la libertad de España. Torrijos llegaba a las costas de Málaga el 2 de diciembre de 1831, habiendo partido desde Gibraltar con sólo 60 hombres, ya que su desembarco no tenía un carácter militar, sino que pretendía ser un “pronunciamiento” por la libertad de España, que se encontraba bajo control absolutista de Fernando VII en aquel momento. El militar e ingeniero liberal, quien desde siempre había mostrado habilidades para la carrera de armas, fue tomado como prisionero días más tarde de su llegada a Málaga. Él y sus 48 compañeros fueron conducidos al convento de los Carmelitas Descalzos, en San Andrés. Desde allí, se les condujo a la mañana siguiente a la playa donde, sin un juicio previo, fueron fusilados.