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Futuro

Aprender a arreglar bicis, una salida laboral para mujeres vulnerables

La Asociación Arrabal-AID desarrolla el proyecto Women Living Lab, con el que forma y orienta a 30 desempleadas con varios talleres como este, con el que también se busca romper estereotipos laborales

El taller se imparte en el centro de innovación social La Noria, con la colaboración de Alikindoi.

El taller se imparte en el centro de innovación social La Noria, con la colaboración de Alikindoi. / Sara Andrades

Sara Andrades

 Diez mujeres participan en un taller de mecánica de bicicletas impartido en La Noria por la Cooperativa Alikindoi. Una iniciativa de la Asociación Arrabal AID, con el apoyo de la Consejería de Inclusión Social de la Junta de Andalucía, que forma a mujeres con dificultades para insertarse en el plano laboral y les da la oportunidad de emprender. Las participantes destacan no sólo la formación técnica, sino el apoyo que reciben en todos los ámbitos

El proyecto Women Living Lab que desarrolla la Asociación Arrabal-AID, con el apoyo de la Consejería de Inclusión Social, está dirigido a mujeres vulnerables en situación de desempleo. La Noria, el centro de Innovación Social de Málaga, ha cedido sus instalaciones para este proyecto, ya que está muy ligado a los valores del mismo.

La iniciativa cuenta con 30 participantes que realizan tres itinerarios diferentes, además de recibir talleres de habilidades prelaborales, empoderamiento y autoestima, y desarrollar competencias digitales.

El primer taller ha estado compuesto por 10 mujeres que se han formado como mozas de almacén, de las cuales cinco ya están insertadas. El segundo de estos itinerarios es Mecánica de bicicletas, en el que participan otras 10 mujeres y que imparte la Cooperativa Alikindoi.

Esta entidad, colaboradora del proyecto, promueve la transformación ecosocial, además de ofrecer a las usuarias una oportunidad laboral o un medio de transporte ecológico, pues este proyecto facilita que se cumplan los objetivos de la ODS, así como fomentar la economía circular.

Chelo García, técnica de empleo de la asociación, asegura que uno de los puntos fuertes del proyecto es también romper con los trabajos masculinizados y no atribuir siempre oficios como la limpieza o la ayuda a domicilio a las mujeres. Además, fomenta el emprendimiento ya que con lo que han aprendido pueden ser autónomas y tener la posibilidad de iniciar un negocio.

Participantes en el taller, en el que en total se está formando a diez desempleadas.

Participantes en el taller, en el que en total se está formando a diez desempleadas. / Sara Andrades

Las bicicletas sí son para las mujeres

Para muchas de las mujeres participantes, las bicicletas que protagonizan este taller no son solo una forma de encontrar empleo, sino también su medio de transporte o su manera de socializar con sus compañeras. Estas bicis utilizadas en clase han sido donadas de un proyecto anterior debido a su abandono, y las usuarias han sido las que las han reconstruido con materiales totalmente reciclados y de segunda mano.

Alejandro Garrido, de la Cooperativa Alikindoi y docente en este taller, indica que el objetivo principal es facilitar la movilidad en Málaga y que se vean más bicicletas que coches, uno de los valores de la cooperativa.

Sobre su experiencia impartiendo el cursillo, explica que «en este caso son 10 mujeres muy dispares y ha sido muy divertido, ya que hemos tenido que acoplar las necesidades de cada una y adaptar un temario para ellas. Pero lo bueno es que desde el principio se han mostrado muy partícipes y con ganas de aprender».

En la segunda parte del proyecto, una vez realizada la formación, se elabora una búsqueda activa de empleo personalizada para cada una de las participantes: orientación laboral, medición con las empresas, buscar portales de empleo y centros de colocación y saber hacer su propio currículum.

«El curso finaliza el 30 de septiembre pero aun así, el compromiso con estas mujeres no termina, el objetivo es no dejarlas en ningún momento y no romper el vínculo», asegura Chelo García. «El proyecto acabará pero nuestras puertas no se cerrarán para ninguna de ellas», concluye.

Apoyo profesional y personal

Esperanza Cerrillo, una de las participantes en este taller de la Asociación Arrabal-AID, confiesa que este curso le ha llegado en la peor época de su vida y que personalmente le ha ayudado mucho: «Me han apoyado y me han escuchado, tanto los profesores como mis propias compañeras para poder sobrellevar mi divorcio y sentirme mejor conmigo misma. Siento el apoyo y siento que no estoy sola».

«Se nos aceptó a todas, da igual de donde veníamos: madres solteras, divorciadas, mujeres mayores de 45 años, inmigrantes o con familia numerosa», añade.

Todas las usuarias coinciden en lo mismo: no quieren que se acabe la formación y estarían encantadas de seguir preparándose con otros futuros proyectos de la asociación. Además de animar a todas las mujeres desempleadas a que se apunten sin duda a Women Living Lab. «Ya no es solo que te sientas útil y aprendas un empleo, ya es a nivel interno como persona», concluye Esperanza.

Los organizadores confían en que este proyecto suponga una gran oportunidad para mujeres en riesgo de exclusión, que suponga para ellas una oportunidad de mejorar sus vidas, además de poner un granito de arena en la eliminación de trabajos masculinizados.

El próximo y tercer itinerario del proyecto Women Living Lab versará sobre el marketing digital. Otra interesante apuesta para este colectivo.

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