Sanidad

Investigadores malagueños descubren una nueva terapia para tratar el retraso del crecimiento infantil

Los profesionales de Ibima han detectado que una proteína asociada al embarazo podría tener un gran potencial terapéutico, particularmente en las niñas

Juan Suárez, investigador de Ibima y líder del estudio

Juan Suárez, investigador de Ibima y líder del estudio / La Opinión

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Un grupo de investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga y Plataforma en Nanomedicina (IBIMA Plataforma BIONAND), en colaboración con investigadores del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, han descubierto un nuevo tratamiento “muy prometedor” para revertir algunas alteraciones en el crecimiento postnatal.

Este innovador estudio, que ha sido publicado y destacado en la prestigiosa revista ‘Biology of Sex Differences’ de la editorial Springer Nature, arroja luz sobre el papel que juega la proteína plasmática asociada al embarazo-A2 (PAPP-A2) en el crecimiento postnatal, que, a veces, puede verse afectado por algunas alteraciones. 

En concreto, los investigadores han descubierto que esta proteína desempeña una función crucial al regular la disponibilidad de factores de crecimiento, que son esenciales para el desarrollo de los huesos y tejidos. De manera que, una deficiencia en PAPP-A2 puede llevar a problemas de crecimiento en los niños.

Nueva opción de tratamiento

Por ese motivo, los profesionales de Ibima decidieron investigar si el tratamiento con proteína recombinante humana de PAPP-A2 (rhPAPP-A2) podría ser una opción terapéutica para tratar el retraso del crecimiento en niñas con deficiencia de PAPP-A2, obteniendo unos resultados “muy prometedores”, según el doctor Juan Suárez, co-investigador responsable del grupo ‘Neuropsicofarmacología’ del Instituto, profesor de la Universidad de Málaga y líder del estudio, que a día de hoy se encuentra en una fase preclínica.

Para entender la relevancia de los resultados, primero es necesario saber que la PAPP-A o proteína A del plasma sanguíneo es una proteína producida durante el embarazo que es “esencial para el proceso de desarrollo y crecimiento fetal”, hasta el punto que se utiliza en obstetricia por el pronóstico de anomalías cromosómicas en el feto durante el primer trimestre de embarazo, tal y como explican desde Ibima en un comunicado. 

Estudio con ratones

“Es una proteína que regula procesos fundamentales en el crecimiento, que está controlado por la hormona de crecimiento (GH) y por otra proteína que se llama IGF1 y que clásicamente se han usado para el tratamiento de alteraciones de crecimiento. Pero nosotros hemos querido desarrollar una nueva terapia farmacológica con un efecto mucho más fisiológico y con mucho más sentido en aquellas enfermedades en las que no siempre es necesario usar la hormona de crecimiento para el tratamiento”, explica el doctor Suárez, que subraya que con la administración de esta proteína han obtenido efectos muy prometedores, e incluso mejorados, en comparación con el IGF1 y  el GH.

El ejercicio físico en la infancia estimula la producción de la hormona de crecimiento.

El ejercicio físico en la infancia estimula la producción de la hormona de crecimiento. / Freepik.

Para la realización del estudio, recurrieron a modelos de ratones con eliminación constitutiva de este gen, con el objetivo de comprobar si la deficiencia de esta proteína afectaba realmente al crecimiento y cómo diferentes tratamientos hormonales podrían mitigar estos efectos. Así pues, desde el quinto día postnatal hasta el día 35, los investigadores administraron proteínas recombinantes de GH, IGF1 y PAPP-A2 a los ratones.

Más efectivo en niñas

Los resultados indicaron que el tratamiento fue particularmente efectivo en hembras, mejorando significativamente la longitud corporal y femoral, y modulando los niveles de varias proteínas y factores de crecimiento en el plasma y el hígado. “El proceso de investigación ha requerido un análisis detallado del eje GH-IGF1 para llegar a estos resultados”, ha añadido la doctora Patricia Rivera, investigadora Miguel Servet de IBIMA y responsable del estudio.

Por su parte, el doctor Suárez ha destacado que este trabajo científico “proporciona evidencias significativas de que la administración de rhPAPP-A2 puede corregir algunos de los efectos adversos del déficit de PAPP-A2, especialmente en las niñas”, lo que, según el propio Suárez, “podría abrir la puerta a nuevas estrategias terapéuticas y un punto de inflexión para tratar el retraso del crecimiento infantil, un problema que afecta la calidad de vida de muchos niños en todo el mundo".

No obstante, el doctor Fernando Rodríguez, adscrito a la Unidad Clínica de Neurociencias del Hospital Regional, ha querido hacer especial hincapié en la importancia de entender las diferencias sexuales en la respuesta al tratamiento, ya que “se ha observado que las niñas responden mejor al tratamiento con rhPAPP-A2 en comparación con el género masculino, lo que nos indica que las intervenciones deben ser personalizadas y que deben tener en cuenta el sexo del paciente para maximizar los posibles beneficios”.