Protesta

La sanidad pública realizará un paro el día 26 ante su «inaceptable» situación

Satse, CSIF, CCOO y UGT denuncian que «el cumplimiento de los acuerdos es una quimera y los despidos del personal temporal agravan la mala situación»

Imagen de archivo de una manifestación por la sanidad pública en Sevilla.

Imagen de archivo de una manifestación por la sanidad pública en Sevilla. / Europa Press

L.O.

Los sindicatos Satse, CSIF, CCOO y UGT confirmaron ayer que, finalmente, convocan un paro parcial de 8.00 horas a 11.00 horas el 26 de junio en todos los centros y servicios del SAS para llamar la atención sobre la situación «inaceptable» del sistema sanitario público andaluz y ante la «falta de capacidad negociadora y de cumplimiento» de los acuerdos de la Administración.

Siendo éste el contexto para las organizaciones sindicales, éstas aseguran en un comunicado de prensa conjunto que «nos hemos visto abocadas a tomar una medida inédita en el SAS, pues nunca antes la mayoría de la Mesa Sectorial había convocado una huelga». La situación actual «no deja otra opción», según Satse, CSIF, CCOO y UGT, que han expresado «su más absoluto rechazo» tanto a la política sanitaria de la Consejería de Salud como «a las formas que se utilizan».

En este punto, las centrales sindicales han sostenido que «la negociación no existe, el cumplimiento de los acuerdos es una quimera y los despidos del personal temporal agravan la mala situación de los centros». Así se lo van a comunicar directamente a la consejera de Salud, Catalina García, el 19 de junio, fecha en la que se ha convocado la reunión solicitada hace semanas y la que consideran que es «una última oportunidad» de volver a la senda del entendimiento».

Los sindicatos convocantes buscan «llamar la atención de los gobernantes y tender la mano al diálogo que nunca debió de perderse y que tan necesario es en momentos cruciales como los que el sistema sanitario público andaluz está pasando». Prueba de ello, han recalcado los sindicatos, es que «a las puertas del verano, se están recibiendo más quejas y problemas que nunca y menos personal que incluso el verano pasado, como públicamente ha reconocido la propia consejera».