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Expertos de la UMA optimizan la atención en exclusión social a través de IA

Los investigadores de Málaga tratan de optimizar la atención que presta Betania, asociación gaditana sin ánimo de lucro

Jóvenes en una reunión-terapia

Jóvenes en una reunión-terapia / L.O.

Investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) desarrollan una herramienta "pionera" en el ámbito de la intervención social basada en la Inteligencia Artificial, con la que se podrá optimizar la atención que se presta a usuarios de Betania, asociación gaditana sin ánimo de lucro que trabaja contra la exclusión social a través de la asistencia integral.

Esta herramienta, desarrollada por especialistas del grupo de investigación Caesium de la UMA, utiliza los datos de Betania en su labor desde hace más de 15 años y a través de la IA permitirá sugerir a los profesionales el diagnóstico "más preciso" sobre la base de casos de éxito evaluados con anterioridad. Esto supondrá agilizar la atención que prestan los terapéutas a los usuarios de la asociación.

Betania trabaja desde 2011 contra la exclusión social con una filosofía de dotar a las personas con las que trabaja de herramientas para que tengan una vida independiente y autónoma. Personas sin hogar, migrantes, víctimas de trata con fines de explotación sexual, personas con problemas de adicción o desempleados son algunos de los colectivos a los que atiende desde su creación.

Antonio J. Fernández, catedrático de la UMA e investigador principal de Caesium, asociado al Departamento de Lenguaje y Ciencia de la Computación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática, ha asegurado que el proyecto tiene varias líneas de actuación y la previsión es que la herramienta principal esté a mediados de septiembre lista para implementar.

Así, ha explicado que una primera actuación es crear software y bases de datos con toda la información de los perfiles tratados en el pasado y en el presente, así como los que la asociación considere casos de éxito para que los terapeutas puedan tener esa información y, a partir de eso, "crear unas inteligencias artificiales que actúan en varios niveles".

En este punto, trabajan en una inteligencia artificial que "va a permitir sugerir a los profesionales, incluso a la persona que hace la primera atención al usuario o usuaria que llega demandando ayuda, líneas de actuación basadas en toda esa experiencia pasada para que ellos, con una serie de opciones, decidan al final; con lo que en todo caso es el profesional el que toma la última decisión", ha apuntado.

Según el investigador, la IA "va a ser un terapeuta" que ayudará a los profesionales "a tomar las mejores decisiones", al tiempo que ha manifestado que últimamente esta tecnología "está como denostada, en boca de todos porque parece que nos va a sustituir a los humanos", pero ha incidido en que en este caso "no va a sustituir al profesional, sino ayudarlo".

La presidenta de esta asociación, Begoña Arana, ha subrayado que se ha creado "un puzzle" entre la entidad y los investigadores para desarrollar esta idea "y poder llegar a cumplir ese hito que teníamos pendiente, poder generar una pequeña revolución en el tercer sector y aplicar una mejor calidad de servicio en un tiempo menor, con un servicio más concreto a la persona y con un resultado positivo en su proceso vital".

El investigador ha apuntado que "la inteligencia artificial va a intentar extraer información" y, luego, al terapeuta "le va a decir que estas serían las líneas que le propone para tomar la decisión", detectando, además, el éxito de la intervención basándose en toda la experiencia pasada. Además, "va a ser capaz de ir mejorando en la precisión de sus sugerencias", ha señalado.

Según Fernández, este proyecto es "bonito y pionero porque no existe otro igual en la intervención social", mientras que la presidenta de Betania ha destacado el haber logrado los fondos para financiar la iniciativa y "la suerte" de "la alianza" alcanzada con estos investigadores "que han querido participar en un proyecto y que están sensibilizados con todo lo que es el cambio social".

Arana ha incidido en que la tecnología tiene aquí un uso "muy concreto; está muy estudiado dónde se va a dirigir", por lo que será "un aliado positivo" y ha asegurado que los procesos seguirán siendo de "intervención comunitaria y humanizados". "La tecnología está ahí, hay que saber utilizarla dentro de los márgenes normales y lógicos y ese es el uso que nosotros pretendemos darle", ha dicho.

El proyecto también contempla otro avance tecnológico "de análisis de texto plano" con el que se "va a intentar extraer de ahí no solo información para guardar, sino también información adicional", ha señalado el investigador, quien ha apuntado que, con la colaboración de los profesionales de Betania, también están creando con IA "casos ficticios con muchos escenarios diferentes".

En este proyecto participan también los doctores David Bueno Vallejo y Gonzalo Ramos, del mismo departamento de la universidad malagueña; y el ingeniero Alejandro Fúster y el desarrollador David Báez de Burgos, así como Roksana Komlibio, encargada de las redes sociales, comunicación, diseño web y análisis de datos, y otros asesores.