Mirando atrás

El Policía Local que ayudaba a los turistas en su idioma

Hace medio siglo que el policía local Francisco Torres Rodríguez puso en marcha en Málaga el primer servicio de atención al turista extranjero, que comenzó en las calles de Torremolinos. Francisco echa de menos un reconocimiento a esta labor que continúan otros compañeros hoy

Francisco Torres, hace unos días con un acuerdo de pleno de 2015 sobre la atención a los extranjeros de la  Policía Local.

Francisco Torres, hace unos días con un acuerdo de pleno de 2015 sobre la atención a los extranjeros de la Policía Local. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Para que Francisco Torres Rodríguez (Málaga, 1946) pudiera crear hace medio siglo un servicio pionero de la Policía Local, tuvo antes que saltar muchos obstáculos no sólo burocráticos sino, sobre todo, ‘vitales’.

Como recuerda, nació en El Bulto, en la calle López Pinto, muy cerca de donde estaba la cruz de Torrijos. De su infancia de pobreza recuerda a los niños «lanzándose con las navajitas» sobre los sacos de trigo de los camiones que estaban a punto de entrar en los almacenes González Barba. Lo mismo hacían con los vagones del tren del puerto «y muchos días entraban las criaturitas y el tren los atropellaba». 

Fue una infancia de pantalones remendados por su madre y a la hora de jugar, «pelotas de tela y aros con las ruedas de las bicicletas».

Estudió en un colegio vecino, con un maestro exveterano de la División Azul que repartía exámenes y reglazos «y también te castigaba con las orejas de burro». En la Escuela Franco hizo un curso de soldador y con 14 o 15 años Francisco entró a trabajar con su padre, que era matarife, en el Matadero municipal. Su padre también le buscó otro trabajo en la naciente Costa del Sol, en un hotel histórico: El Pinar en Torremolinos -por entonces un barrio más de Málaga-. «Estuve en la recepción con 16 o 17 años y aprendí un poquito de inglés», recuerda.

Pero el joven Francisco tenía la mira puesta en Alemania, adonde habían emigrado dos tíos maternos. Pese a ser menor de edad, se marchó para Alemania con un amigo que trabajaba en una tienda de tejidos de calle Nueva. «En Barcelona ya se nos había acabado el dinero e hicimos autoestop», cuenta. La primera parada fue Marsella, donde los amigos se alojaron en casa de un pescador del Bulto y se sacaron un dinero trabajando en el puerto..

Como recuerda, pasaron la frontera escondidos en el tren y ya en Alemania, estuvo año y medio trabajando entre Mannheim y Colonia, en esta última ciudad incluso en un famoso cabaret como camarero. 

Vista de Torremolinos en pleno verano en los años 60. Francisco Torres ingresó en la entonces Policía Municipal de Málaga en 1972 y al poco tiempo puso en marcha la ‘policía turística’.

Vista de Torremolinos en pleno verano en los años 60. Francisco Torres ingresó en la entonces Policía Municipal de Málaga en 1972 y al poco tiempo puso en marcha la ‘policía turística’. / La Opinión

Regresó a Torremolinos con el idioma alemán y mucha experiencia como bagaje y hasta salió unos años con una chica finlandesa, lo que le llevó a trabajar una temporada en Helsinki.

Como recuerda, estaba trabajando de nuevo en el Hotel El Pinar cuando se planteó entrar en la hoy Policía Local. «Éramos 32 y tuvimos que hacer un examen, un reconocimiento médico y 30 o 40 días haciendo el reclutamiento»,destaca. Francisco ingresó en la entonces Policía Municipal en 1972, cuando todavía ocupaba un ala del edificio del Ayuntamiento. 

Fue destinado a Torremolinos, que contaba con unos diez agentes y un cuartelillo próximo a la sala de fiestas El Dorado. El joven aprovechó para seguir formándose en idiomas y estudió inglés en la Academia Oxford de calle Comedias así como dos cursos de alemán en la Escuela Oficial de Idiomas. 

La ‘policía turística’

Fue en Torremolinos, «hacia 1973 o 74», donde se percató de que a los turistas que acudían a los agentes en busca de ayuda u orientación muchas veces les separaba el muro del idioma. «Pensé entonces en la ‘policía turística’. Se lo dije a mi jefe y me contestó que para eso había que saber idiomas. Le comenté que un extranjero pregunta cuatro cosas a un policía: dónde está el consulado, me han robado, dónde está el Ayuntamiento... Eso es un disco; un curso, aunque sea un cursito», aclara.

Francisco Torres en sus tiempos de policía local.

Francisco Torres en sus tiempos de policía local. / Archivo familiar

Finalmente, trasladó la propuesta al alcalde Cayetano Utrera. «¿Y eso cómo se va a hacer?», le preguntó. Francisco le detalló que cada agente que patrullara las calles de Torremolinos llevaría un brazalete con los idiomas que hablara. En su caso, portó el de alemán e inglés. El coste, por tanto, iba a ser casi simbólico.

Cayetano Utrera dio el visto bueno a la idea y así nació el primer servicio de atención al turista de la Policía Municipal, muchos años más tarde recuperado por el Ayuntamiento de Málaga. «El servicio de intérpretes fue un ‘boom’, yo estuve trabajando en él seis o siete años», resume.

Francisco Torres, en unos campeonatos de judo en Teatinos en 1998.

Francisco Torres, en unos campeonatos de judo en Teatinos en 1998. / Archivo familiar

Francisco Torres también fue el introductor en la Policía Local de la escuela de defensa personal y de un gimnasio en condiciones, pues se formó como profesor de judo y hasta llegó a contar con su propio gimnasio (Samurai) en la calle Vendeja. 

Como recuerda, por esta labor pionera de atención al turista hace medio siglo fue propuesto en su día tanto para la medalla de Andalucía como para la medalla de la Policía Local a nivel andaluz, dos iniciativas que no terminaron de fraguar.

En 1997, acompañado por su hijo Juan Francisco, en el 25 aniversario de su entrada en la Policía Local, un acto al que asistió la alcaldesa Celia Villalobos.

En 1997, acompañado por su hijo Juan Francisco, en el 25 aniversario de su entrada en la Policía Local, un acto al que asistió la alcaldesa Celia Villalobos. / Archivo familiar

En 2015 salió adelante, con el respaldo de todos los grupos políticos, una moción de IU en la que el Ayuntamiento de Málaga reconocía «la labor de atención a los turistas de la Policía Local realizada durante los últimos años». 

Francisco Torres recalca que esa labor fue muy anterior en el tiempo y que hoy, 50 años más tarde, los agentes que pusieron en marcha este servicio, algunos ya fallecidos, merecerían algún reconocimiento oficial, empezando por quien lo ideó. 

Suscríbete para seguir leyendo