Política Municipal

De la Torre, un año después de alzar la vara de mando aupado por la mayoría absoluta

Tuvo que decir adiós a la Expo, que prometía impulsar sus proyectos estrella

Pese a la comodidad de gobernar en solitario, debe afrontar problemas graves como la turistificación o la falta de vivienda

De la Torre sostiene la vara de mando, en junio de 2023.

De la Torre sostiene la vara de mando, en junio de 2023. / Álex Zea

Ana I. Montañez

Ana I. Montañez

«Vemos horizontes formidables en Málaga». Ese fue uno de los muchos vaticinios que Francisco de la Torre Prados lanzó a un público entregado la madrugada del 29 de mayo del año pasado en el hotel NH de Málaga.

Acababa de sonar el Don’t stop me know de Mercury con el que De la Torre se abrió paso entre la muchedumbre que le felicitaba por varios motivos. El primero, por haber ganado las elecciones municipales por sexta vez. El segundo, por conseguir tres concejales más. El tercero, por recuperar la mayoría absoluta que perdió en 2015 con la irrupción de Ciudadanos y que le obligó a llegar a pactos de investidura y de gobierno durante dos mandatos.

Tras el júbilo propio de una noche electoral tan exitosa para los populares, llegó el acto solemne de investidura, que se celebró el 17 de junio, hace ahora justo un año. Un acto que, como curiosidad, formalizó el nombramiento de De la Torre como alcalde con «16 o 17 votos» al haber incluido por descuido algún miembro de la neonata Corporación municipal su voto con dos papeletas, la de De la Torre y la del candidato socialista, Daniel Pérez, hoy líder de la oposición.

Confusiones -y enfados por parte de la Secretaría General del Ayuntamiento - aparte, De la Torre alzó por sexta vez la vara de mando y dio por inaugurado, eso sí, su séptimo mandato, ya que su debut como regidor fue en sustitución de Celia Villalobos cuando esta fue llamada a filas por José María Aznar en Madrid.

De todo eso ha pasado ya un año completo, en el que ha dado tiempo a dejar la euforia del 28M atrás para poder hablar de gestión. Una gestión, cómo no, más cómoda para De la Torre que en los últimos ocho años, en los que tuvo que aprender a desenvolverse en una suerte de «territorio comanche» con la formación naranja. Y así se reflejó en las primeras medidas del equipo de gobierno.

Sus 17 concejales le permitieron sacar adelante prácticamente al inicio del curso político una medida tan impopular como la subida de las tarifas del agua, que en los próximos cinco años se incrementará en un 44,3%. Esta medida le valió meses de críticas por parte de la oposición, la creación de una plataforma ciudadana e incluso amenazas de manifestación al estilo de las movilizaciones de 2014 contra el «tarifazo».

Los populares aprobaron también la modificación del reglamento orgánico del Ayuntamiento, acogiéndose a la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local, por la que se dispensa a los cargos directivos del requisito de ser funcionarios A1, pudiendo ser elegidos en base a «criterios de competencia profesional y experiencia» y también sacaron adelante una reestructuración de la Gerencia de Urbanismo con la oposición en contra y que el PSOE ha recurrido.

Adiós a la Expo

En el plano de los grandes proyectos de ciudad, el mandato empezó marcado por el gran fiasco de la candidatura de Málaga a la Expo 2027.

Belgrado se llevó la exhibición internacional y con ello una inversión pública estimada de 2.000 millones de euros. Se esfumó así no solo el desarrollo inmediato de los suelos logísticos de Buenavista, en Campanillas, donde se proyectaba la construcción del famoso recinto circular, sino el impulso de una ristra importante de proyectos municipales que hasta la fecha no habían conseguido despegar, a saber el auditorio, la solución del Guadalmedina o el Plan Litoral, incluyendo otras actuaciones como prolongaciones de la línea de metro o del Cercanías.

Málaga volvió de París con las manos vacías aunque el regidor aseguró meses después que es un proyecto al que no quiere renunciar. De la Torre ha planteado incluso dar la vuelta a la tortilla y hacer una «postexpo» primero, es decir, aprovechar el diseño del recinto, construir un centro de investigación -no hay nada más definido- y que este pudiera servir para acoger una Expo en 2032.

El fiasco de la Expo obligó al alcalde a buscar otras vías para impulsar sus proyectos estrella

Una idea a la que la Junta y la Diputación, por ahora, han dado largas y respuestas tibias, recibiendo solo cierto apoyo por la anterior directiva del Sepes -Entidad Pública Empresarial de Suelo-, el organismo estatal propietario del suelo. Más allá de pronunciamientos públicos, lo cierto es que el proyecto que acaparó todos los focos durante meses ha pasado ahora a un claro segundo o tercer plano en la actividad municipal.

Grandes proyectos

Aún sin Expo, el auditorio de San Andrés ha salido de la «hibernación» y se ha reactivado. Por lo pronto, se está conformando un nuevo consorcio y ya hay acuerdo con el Puerto de Málaga para comprarle el suelo por 11 millones de euros.

Otros proyectos que han desencallado en este mandato son el Astoria, en proceso de adjudicar el anteproyecto para construir un centro cultural y de artes escénicas; el Neoalbéniz, ya en construcción; la reforma del campamento Benítez o el inicio de las obras que acabarán con las goteras de la Catedral, una intervención en la que el Consistorio colabora junto a la Junta y la Diputación de Málaga.

El futuro edificio del CaixaForum Málaga.

El futuro edificio del CaixaForum Málaga, uno de los proyectos impulsados por De la Torre. / L.O.

Otra de las novedades del mandato fue el anuncio de la construcción del Caixaforum, un espacio divulgativo que abrirá sus puertas en 2026 junto a la Comisaría provincial. Avanza también, aunque a paso lento, la Zona de Bajas Emisiones, que tendría que haber estado operativa en 2023. El equipo de gobierno calcula que la puesta en marcha a todos los efectos será en julio del próximo año.

La Torre del Puerto culminó a finales de año la tramitación municipal después de cinco años entre idas y venidas. No obstante, al rascacielos le han brotado dos frentes judiciales a través de dos recursos contencioso-administrativo, uno presentado por la Academia de Bellas Artes de San Telmo y otra por Defendamos Nuestro Horizonte, a través de la Asociación Espacios Comunes. En ambos casos, habrá que ver si son admitidos a trámite por el juzgado.

Con respecto a uno de las iniciativas más defendidas por el alcalde, el Plan Litoral -la peatonalización del eje entre el Hotel Miramar y Muelle Heredia-, no se esperan novedades hasta que De la Torre encuentre una vía de financiación que hasta ahora no ha conseguido, ni de Europa, ni de los gobiernos estatal o andaluz.

Tampoco ha avanzado en este último año la situación de los terrenos de Repsol, que siguen a la espera de formalizar la subasta con Urbania mientras resuelven las discrepancias legales a cuenta de las parcelas, que están consideradas como bienes litigiosos tras el recurso de Bosque Urbano.

Una de las placas junto a las pegatinas de protesta en uno de los edificios de C/Carretería

La vivienda turística, uno de los grandes problemas que afronta la Málaga de Francisco de la Torre. / F.B.

Turismo y vivienda

Pese a la comodidad de gobernar en solitario, el principal reto al que De la Torre sabe que se enfrenta en este mandato es la «cara B» del éxito de Málaga: la crisis de la vivienda en la capital, espoleada por la poca oferta disponible, el desembarco de trabajadores o nómadas digitales en la capital junto a la turistificación, muy marcada por el fenómeno de las viviendas turísticas, contra las que el Ayuntamiento ha movido ficha en los últimos días con la aprobación de una instrucción que exige ahora que se cumpla el PGOU y que estos alojamientos cuenten con acceso independiente en los bloques de vecinos.

No es la única medida anunciada por el Consistorio, que trabaja en una zonificación de la ciudad para limitar estos alojamientos en zonas saturadas. Eso sí, medidas sin efecto retroactivo, por lo que las viviendas turísticas ya instaladas podrán seguir operando. Los vecinos critican que las medidas llegan tarde, habrá que ver sin consiguen contener y revertir el «tsunami».

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