Sequía

Las aguas subterráneas del metro de Málaga se usarán para regar jardines y baldear calles

El objetivo de este acuerdo entre Emasa y Metro de Málaga es "disponer de un recurso alternativo más ante la situación de sequía"

El Ayuntamiento construirá dos depósitos para almacenar un caudal mínimo de 1.550 metros cúbicos diarios

Parada del metro en la Alameda Principal, en el Centro de Málaga.

Parada del metro en la Alameda Principal, en el Centro de Málaga. / Álex Zea

La Empresa Municipal de Aguas (Emasa) de Málaga tiene previsto aprobar el próximo jueves un acuerdo con Metro de Málaga para aprovechar el agua de filtración freática de la infraestructura subterránea, que actualmente acaba en la red de saneamiento, para el riego de parques y jardines y el baldeo de calles.

El objetivo de esta medida es "disponer de un recurso alternativo más ante la situación de sequía", según ha informado este martes el Ayuntamiento malagueño en un comunicado.

El Consistorio construirá dos depósitos para almacenar un caudal mínimo de 1.550 metros cúbicos diarios, valorados en algo más de 362.000 euros, mientras la sociedad concesionaria de la Junta de Andalucía asumirá las obras de canalización y bombeo, con un presupuesto aproximado de unos 528.000 euros.

La solución técnica que posibilitará la utilización de las aguas subterráneas del metro se complementará con otra encaminada a reconducir la evacuación de aguas pluviales del suburbano a varios puntos de la red de alcantarillado público, para evitar que puedan colapsar en caso de fuertes precipitaciones.

Con este acuerdo se persigue conseguir un aporte extra al agua no potable que se utiliza para las zonas verdes de la ciudad y que este volumen de agua deje de ser vertido a las redes de saneamiento y trasladado hasta la depuradora del Guadalhorce para su tratamiento, con los consiguientes gastos de explotación y mantenimiento.

Una vez que sea aprobado por los consejos de administración de Emasa y Metro de Málaga, el acuerdo será refrendado por el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la consejera de Fomento, Rocío Díaz.