Barrios

Suciedad y falta de luz natural en Miraflores de los Ángeles

Sagrario Castillo, vecina de Miraflores de los Ángeles de 69 años, denuncia que el tramo inicial de la calle Nuestra Señora de los Clarines, más bajo que el resto de la vía, tiene suciedad casi continua y con los naranjos sin podar cuatro años

Sagrario Castillo pide al Ayuntamiento que pode los naranjos para volver a tener más luz natural en su casa.

Sagrario Castillo pide al Ayuntamiento que pode los naranjos para volver a tener más luz natural en su casa. / María Ponce

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

«¿A usted que le parece todo esto?, porque yo no veo nada», critica Sagrario Castillo. Esta vecina de Miraflores de los Ángeles de 69 años habla desde la ventana de su cocina, en un bajo de la calle Nuestra Señora de los Clarines, casi al comienzo de esta larga vía de Miraflores de los Ángeles.

Lo que Sagrario tiene delante no es uno sino dos naranjos. Los dos, sumados, dan como resultado una pérdida notable de luz natural en su casa, en la que lleva viviendo 41 años.

Esta vecina no reclama que los árboles se trasladen de sitio sino que el Ayuntamiento se acuerde de los naranjos con más frecuencia: «Es que llevan sin podarse cuatro años», calcula, al tiempo que señala que algunas de las ramas se cuelan por las viviendas con los árboles más cerca, «y también se meten en la del segundo».

La vecina, delante del espacio para el que pide más limpieza diaria. | MARÍA PONCE

La vecina, delante del espacio para el que pide más limpieza diaria. | MARÍA PONCE / aLFONSO vÁZQUEZ

Sagrario Castillo comenta además otro problema de estos árboles: «Cuando dan naranjas, se caen, se pudren y traen mosquitos».

Esta vecina del Valle de Abdalajís cree que parte del problema se encuentra en el tramo tan peculiar de este arranque de Nuestra Señora de los Clarines: se trata de una especie de plaza de un nivel inferior que el resto de la calle pero, aclara, sigue siendo calle municipal y por tanto, «de limpiarla se encarga el Ayuntamiento».

Eso sí, en el momento de visitar La Opinión este rincón de Miraflores hace unos días, la zona sin suciedad de este espacio era la que los albañiles que rehabilitan el bloque de Sagrario se habían dedicado a retirar. «Por lo menos nos lo barren un poquito·», se consuela.

Quejas en los bajos de la calle Nuestra Señora de los Clarines por falta de limpieza y también falta de poda de los naranjos.

Sagrario señala la basura frente a su casa hace unos días. / María Ponce

El resto de este desnivel, sin embargo, presenta una importante acumulación de basura, entre la que no faltan excrementos y hasta una paloma muerta.

Además de que el Consistorio no limpie con la frecuencia que debería, esta vecina comenta que tampoco ayuda la gran acumulación de niños y jóvenes que se pueden concentrar en este espacio: «Hasta 20 niños y cuando juegan a la pelota, nos las tiran a las ventanas, nos rompen los cristales y no puedes decir ni pío», lamenta.

El problema continúa con las tertulias nocturnas, por eso el día de la visita del periódico se encontraban esparcidas por el suelo botellas de alcohol, bebidas energéticas y paquetes de tabaco, sin olvidar un intenso olor a orín en las esquinas.

Como explica Sagrario, los vecinos han llegado a verter aceite en algunas zonas, para que no se concentren al pie de las viviendas, «pero lo que hacen los niños es que se cambian de sitio y en vez de estar en este rincón se van al otro», señala.

Fuentes municipales respondieron ayer a este diario que la calle había sido limpiada al inicio de esta semana aunque no respondieron a la petición de poda de los naranjos.

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