Medio ambiente

La posidonia de Málaga, en peligro: una especie imprescindible para el ecosistema mediterráneo

En la Costa del Sol cada vez se encuentran menos praderas de estas plantas superiores

Pradera de posidonia en el fondo del mar.

Pradera de posidonia en el fondo del mar. / Ibanat

José García

La posidonia es una especie autóctona del mar Mediterráneo e imprescindible para el ecosistema, tanto marino como terrestre. Esta planta superior produce cuatro veces más oxígeno que los bosques terrestres y es un indicador clave para conocer el estado del ecosistema marino. A pesar de la importancia de la posidonia, es una especie que cada vez tiene menos presencia en la Costa del Sol debido a diversos factores.

Dónde se encuentra

Hay cuatro lugares en la provincia de Málaga donde se pueden encontrar las praderas de posidonias. En Nerja habitan varias praderas de un tamaño considerable; Mijas también alberga varias praderas, desde el Faro de Calaburras hasta Calahonda; al igual que Cabopino, Marbella, y, por último, Estepona.

Desde hace una década se ha producido un descenso considerable de esta especie, concretamente de un 60%, según el presidente de la Fundación Aula del Mar Mediterráneo, Juan Antonio López Jaime. Las costas de Vélez y Torrox fueron algunas de las que sufrieron la desaparición de las praderas de posidonias.

Desaparición

La contaminación, el tráfico de barcos de recreo, la actividad humana, el cambio climático... son varios los motivos que afectan a la desaparición de la posidonia. Los propios barcos de recreo sueltan el ancla cerca de la superficie y esta cae en las praderas, lo que produce su deterioro. Los buzos y los bañistas también afectan a su bienestar, especialmente en playas como la de Marbella, donde la posidonia se encuentra cerca de la orilla debido a la densidad del agua que no deja pasar la claridad necesaria para su correcto desarrollo.

Estas plantas superiores empiezan a sufrir con temperaturas superiores a 27 grados, es por ello que el cambio climático y los picos de calor repentinos son perjudiciales. Cuando se supera este tiempo, las hojas empiezan a coger un tono blanquecino y a perder espesor. El propio Juan Antonio López recomienda a los bañistas no molestar sus praderas y dejar que convivan tranquilas en su entorno natural.

Para asegurar su conservación, la Fundación Aula del Mar Mediterráneo organiza diversas acciones llamadas 'Jornadas Bosques Sumergidos', en la que realizan actividades de sensibilización subacuática para concienciar y mostrar su importancia en el ecosistema. La primera jornada tuvo lugar el pasado 4 de julio de 10:00 a 13:00 en la playa Alhamar, Mijas. También se realizó otro acto en la Playa del Bombo con actividades de educación ambiental y divulgativa para todos los públicos donde reunió a más de 100 niños.

La misma fundación ya organizó en abril, junto a Fundación Unicaja, una Red Escolar de Protección Marina para concienciar a más de 1.200 estudiantes del cuidado y mantenimiento del litoral mediterráneo. Aquellas actividades formaron parte del programa de educación medioambiental para escolares impulsado por ambas instituciones para promover el cuidado y mantenimiento del litoral mediterráneo y contempló la realización de talleres sobre las praderas de posidonia y diversos itinerarios a pie.