Sanidad

Desde romperse el dedo meñique hasta intoxicaciones alimentarias: estas son las lesiones más habituales del verano

Estela Díaz, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Málaga, explica cuáles son las accidentes más frecuentes en esta época del año y cómo prevenirlos

Bañistas y turistas difrutan de la playa de La Malagueta

Bañistas y turistas difrutan de la playa de La Malagueta / Álex Zea

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Comienza el verano y con él las ganas de disfrutar de la playa, los chiringuitos y el buen tiempo. Sin embargo, el aumento de las temperaturas y los cambios en la rutina pueden traer consigo una serie de incidentes y patologías que pueden arruinar esas vacaciones tan esperadas. Los golpes de calor, los traumatismos o las intoxicaciones alimentarias son algunos de los principales motivos de visita a urgencias durante esta época del año, según Estela Díaz, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Málaga, que da una serie de pautas y consejos para prevenirlos.

Uno de los problemas más frecuentes que se encuentran los profesionales durante estos meses son las quemaduras solares, sobre todo de gente joven y extranjera “que normalmente no está acostumbrada al sol de Málaga y se expone demasiado tiempo sin protección solar, o usando protecciones solares que no son adecuadas a su piel porque ellos tienen un fototipo mucho más blanco que el nuestro”, explica la doctora Díaz.

Además del dolor y malestar que puedan provocar las quemaduras a corto plazo, la especialista recuerda que “la piel tiene memoria” y que estas lesiones aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel en un futuro. Asimismo, aclara que existen diferentes grados de quemaduras que pueden variar en gravedad desde enrojecimiento hasta ampollas con riesgo de infección.

Rotura del dedo meñique

Aunque pueda sorprender, otro de los accidentes más comunes en verano son los traumatismos en los dedos del pie. “Andamos más tiempo descalzos en verano, sobre todo en casa, y por culpa del típico golpe con la pata de la cama o un mueble la gente se suele romper el dedo pequeño del pie”, señala la doctora Díaz, que asegura que “suele pasar mucho más de lo que parece”, hasta el punto de llegar a ver unos dos casos por semana. 

A pesar de que generalmente no suelen ser traumatismos graves, sí que son “bastante molestos”, sobre todo porque requieren inmovilización, lo que puede interferir con las actividades veraniegas. “Normalmente, lo que hacemos en urgencias son sindactilias, es decir, juntar con un esparadrapo el dedo que te has roto con el de al lado. No suele ser grave, pero sí molesto porque no puedes mojar mucho el pie porque se cae el vendaje o porque te puede doler al caminar”.

Golpes de calor

Los golpes de calor suelen ser otro motivo de visita recurrente. “Te puede pasar tanto en la playa como en la feria o en la calle, y perder el conocimiento por culpa de las altas temperaturas y por no estar bien hidratados”, afirma la doctora Díaz, que advierte que el consumo de alcohol favorece el riesgo de deshidratación, aumentando las posibilidades de sufrir un golpe de calor. “Son muy frecuentes los casos en los que beben alcohol al mediodía y luego se van a la playa al sol”, apunta la doctora que recuerda que los niveles más extremos de estos golpes pueden llegar a provocar una parada cardiorrespiratoria del paciente.

La doctora Estela Díaz, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Málaga

La doctora Estela Díaz, coordinadora de urgencias del Hospital Vithas Málaga / La Opinión

“Hace una semana nos vino una chica que estaba en la parada del autobús enfrente del hospital y la recogimos con un golpe de calor porque nos avisaron de que se había desmayado”, pone de ejemplo la responsable de urgencias del Hospital Vithas Málaga, que subraya que hay que tener especial cuidado con los niños y las personas mayores, ya que tiene una menor capacidad para percibir la deshidratación.

Los síntomas que deben servir como señal de alarma suelen ser náuseas, mareos, sudoración excesiva, visión borrosa y, en algunos casos, vómitos. “Lo mejor para evitarlo es hidratarse y, si sudas mucho, beber bebidas con electrólitos como Aquarius. Y, sobre todo, evitar el sol pleno y el calor del mediodía”, recomienda.

Intoxicaciones alimentarias y gastroenteritis

El verano también trae consigo un aumento de las intoxicaciones alimentarias y gastroenteritis. "El calor aumenta la proliferación bacteriana y comemos alimentos que, a lo mejor, no están bien conservados y que al final nos transmiten una gastroenteritis”, explica la doctora Díaz, que recuerda que con el calor, por ejemplo, el huevo tiene más tendencia a la salmonella.

“También solemos salir más a comer fuera y ahí las medidas de higiene no son las mismas que en casa, de manera que, si alguien está infectado con algún virus y manipula la comida sin el lavado de manos adecuado, te puede transmitir una infección vírica”, añade la profesional, que afirma que tanto las gastroenteritis víricas como las intoxicaciones alimentarias llevan a muchas personas a las urgencias con vómitos y diarreas. Tanto es así que, desde junio hasta día de hoy, aproximadamente, el 12% de los casos tratados en las urgencias de Vithas Málaga fueron gastroenteritis. 

Otitis, picaduras e infecciones vaginales

Otro motivo habitual de visita suelen ser las picaduras de insectos y medusas. “Con la ropa más ligera estamos más desprotegidos y expuestos a las picaduras que se pueden infectar”, apunta la doctora, que indica que muchas de las personas que acuden a urgencias es por infecciones, múltiples picaduras o una reacción alérgica. 

Así calmarás tus picaduras de mosquito.

Las infecciones de picaduras suele ser otro motivo de visita a urgencias / La Opinión

En el caso de los más pequeños hay que tener especial cuidado con la otitis que son muy frecuentes en esta época del año debido a las inmersiones en el agua. “Se les mete agua, se les queda dentro y eso más la cera favorece la reproducción de bacterias”, sostiene Díaz, que recomienda el uso de tapones a medida que sellen adecuadamente el oído, especialmente para los niños que pasan mucho tiempo buceando y jugando en el agua.

Por último, la coordinadora de urgencias de Vithas Málaga señala a las infecciones vaginales como otro problema recurrente en verano. “Hay una mayor tendencia a este tipo de infecciones, sobre todo a la candidiasis, debido al uso prolongado de bañadores mojados porque todo lo que sea humedad favorece las infecciones”, concluye la doctora Díaz, que pide precaución a la hora de realizar deportes acuáticos e insiste en la importancia de protegerse adecuadamente del sol, tanto para evitar las quemaduras en la piel, como que afecte al resto de las funciones vitales. 

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