Urbanismo

Urbania tendrá 10 días para acreditar que cumple los requisitos de Repsol

Si la promotora no entrega la documentación ante la Gerencia en el plazo estipulado, se considerará que han retirado la oferta

«Málaga Tree», la propuesta de Urbania para los terrenos de Repsol.

«Málaga Tree», la propuesta de Urbania para los terrenos de Repsol. / L.O.

Ana I. Montañez

Ana I. Montañez

La subasta de los terrenos de Repsol ha salido esta semana de la situación de parálisis en la que se encontraba desde hace más de un año debido a las negociaciones entre la Gerencia de Urbanismo y la promotora Urbania con respecto al encaje legal que puede tener esta venta de cinco parcelas municipales considerados como «bienes litigiosos» debido al recurso contencioso-administrativo interpuesto por Bosque Urbano, que sigue su curso legal.

El Consejo Rector de Urbanismo dará un paso importante esta semana con la aprobación de la propuesta de adjudicación de los terrenos a Urbania, un trámite que debería haberse producido dos meses después de la apertura de las ofertas, pero que debido a las discrepancias legales entre ambas partes se ha dilatado en el tiempo. Un incumplimiento de los plazos que, según Urbanismo, no tiene efecto «invalidante» de la adjudicación ya que la «única consecuencia legal» es la posible retirada de su proposición por los licitadores que, en este caso, no se ha producido.

Pese a este avance, que se producirá este jueves, lo cierto es que no queda todo dicho sino que Urbania tendrá un plazo de diez días hábiles -según la Ley de Contratos del Sector Público- para entregar ante la Gerencia de Urbanismo la documentación que acredite que cumple con los requisitos «previos a la adjudicación».

A partir de aquí sí que serán especialmente relevante los plazos, ya que si la promotora se excede en el tiempo fijado para ello «se entenderá que los licitadores han retirado su oferta».

Condiciones

Si se formaliza el contrato, la promotora se incorporará a la Junta de Compensación del Sector SUNC-O-LO.17 ‘Repsol, señaló el ayuntamiento, «con la asunción de los derechos y obligaciones, establecidos en las Bases y Estatutos aprobados, como cualquier otro propietario». También indicó que los adjudicatarios deberán abonar los gastos suplidos por el Ayuntamiento por el proyecto de Reparcelación y las obras de urbanización ejecutadas antes de la formalización del contrato.

Además, el consistorio seguirá un «criterio de prudencia» y no hará uso de estos fondos hasta que quede resuelto el procedimiento judicial.

El Ayuntamiento de Málaga se ingresará 66 millones de euros por la venta de estas fincas, donde está previsto la construcción de tres rascacielos de 28, 30 y 32 plantas para viviendas y oficinas, incluido un zócalo comercial.

Con Málaga pide parar la subasta

La portavoz del grupo municipal Con Málaga, la confluencia de Izquierda Unida, Podemos, Verdes Equo, Más País, Alianza Verde e Iniciativa del Pueblo Andaluz, Toni Morillas, exigió al alcalde, Francisco de la Torre que "paralice" la venta, que entiende que puede acabar siendo "lesiva para las arcas municipales". "Ya es hora de que el PP abandone el cartel de ‘Málaga en venta’. Vamos a exigir toda la documentación del acuerdo para conocerlo a fondo y pedimos al alcalde que atienda la demanda ciudadana para que, en lugar de rascacielos, se promueva un gran bosque urbano".

Morillas recuerda que el procedimiento está judicializado y que, por tanto, genera una "gran inseguridad". "El equipo de gobierno del PP pretende meter en un cajón el dinero resultante de esos 66 millones de la venta para no usarlos y someter al ayuntamiento si, tal y como esperamos, prospera y gana la demanda de la plataforma ciudadana, a acabar teniendo que indemnizar con ingentes cantidades de dinero público a Urbania”.

Otra alarma a la que se refiere Morillas es que el equipo de gobierno del PP “colocó a un ex directivo de Urbania en la estructura directiva de la GMU” lo que le lleva a preguntarse “qué acuerdo existe, cuáles son los intereses económicos que detrás de la operación y si ha intervenido el señor Víctor Troyano, ex directivo de Urbania, en el proceso de negociación de la adjudicación. Hay algo que huele muy mal en esta adjudicación de ventas de los terrenos de Repsol”.