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Crónicas de la ciudad

Nuevo modelo de papelera para el Centro Histórico

La calle que conecta el Parque con el Rectorado, la Aduana y la Alcazaba, ha dado la bienvenida estos días a los turistas con una estrambótica papelera-registro que marca tendencia.

El registro de la calle Juan Luis Peralta, ayer, a primera hora de la mañana, con más basura que antes de ayer.

El registro de la calle Juan Luis Peralta, ayer, a primera hora de la mañana, con más basura que antes de ayer. / A.V.

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Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

La corta pero preciosa calle Juan Luis Peralta recuerda a un compañero de José Ortega y Gasset en el Colegio del Palo, presidente de la Diputación, decano del Colegio de Abogados y uno de los primeros malagueños asesinados durante la Guerra Civil

La calle tiene a un lado el perfil regionalista y neomudéjar del Rectorado -el antiguo edificio de Correos, metido desde el año pasado en el siglo de vida-, y al otro, la Casita del Jardinero -el antiguo jardinero mayor del Parque-, de la segunda mitad del siglo pasado, bautizado por los malagueños, por su similitud estética con el edificio de detrás, como ‘El aborto de la Aduana’

A los fastuosos ficus que escoltan el lateral de este edificio hay que sumar, en lontananza, la mencionada Aduana, y ya en la Travesía del Pintor Nogales, los muros de contención del Paseo de Don Juan Temboury y la Alcazaba.

Exterior del registro de la calle de Juan Luis Peralta, ayer.

Exterior del registro de la calle de Juan Luis Peralta, ayer. / A.V.

Además, si torcemos a la izquierda por la calle que recuerda al admirado y recién desaparecido deán don Francisco García Mota, seguiremos arropados por árboles fastuosos y por la Aduana dieciochesca. 

Lástima que, para el malagueño, turista y visitante amante del detalle, parte de la magia de esta ‘puerta de entrada’ al Centro Histórico, se vaya en parte a hacer gárgaras porque, al menos desde ayer y antes de ayer, nos daba la bienvenida un vandalizado registro con algún tipo de gruesas conducciones. 

La basura, en aumento en dos días.

La basura, en aumento en dos días. / A.V.

El exterior de este registro estaba, como suele ser habitual, atiborrado de pintadas y pegatinas. En este sentido, seguía el estilo que, hasta la denuncia de esta sección tuvo un irreconocible desfibrilador de la plaza del Obispo, indetectable para cualquiera que le diera un ‘jamacuco’. 

Y en cuanto a la parte interior, la tapa del registro se fue, quién sabe cuándo, a por tabaco; de tal forma que se ha convertido, gracias a los muchos vándalos que por aquí transitan, en una acogedora papelera. 

La 'papelera', este miércoles a primera hora de la mañana.

La 'papelera', este miércoles a primera hora de la mañana. / A.V.

Así, el pasado martes 30 de julio el registro ya tenía una cantidad respetable de comida basura, en su mayoría; ayer se encontraba en precario equilibrio y este miércoles, 1 de agosto, a las 7.30 de la mañana, sólo quedaba una esquina libre.

Posiblemente, algún asunto administrativo retrasará la retirada; pues la basura no está técnicamente en la calle sino en un cacharro que tendrá su dueño. En cualquier caso, aquí tenemos un nuevo modelo de papelera para el Centro Histórico. El éxito, como puede apreciarse, ha sido total.

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