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Crónicas de la ciudad

El parque de la Virreina y los ‘detritus’ de la hiperronda

Dos años después de que esta sección informara al Ayuntamiento, con un croquis y fotos aéreas, del veterano material de las obras de la hiperronda en el parque periurbano, continúa sin moverlo un milímetro.

Parte del material para las obras de la hiperronda, abandonado en el Parque Perirurbano de La Virreina. La foto fue tomada el pasado martes.

Parte del material para las obras de la hiperronda, abandonado en el Parque Perirurbano de La Virreina. La foto fue tomada el pasado martes. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

El Código de Buen Gobierno Local, aprobado en 2015 por nuestro Ayuntamiento de Málaga, tiene entre sus puntos el que asegura que las «labores de gobierno» estarán presididas por los principios de «eficacia, economía y eficiencia», entre otros.

Sin embargo, en el caso que nos vuelve a ocupar hoy, no se aprecia eficacia por ningún lado y no hay manera de atisbar la eficiencia; pero sí que encontramos bastante economía (del esfuerzo) porque, el pasado mes de julio, se cumplieron dos años desde que esta sección envió a responsables municipales un par de fotos aéreas y un croquis, con el emplazamiento exacto de varios restos de material de las obras de la hiperronda, en una zona verde municipal.

El croquis enviado al Consistorio en julio de 2022, con los materiales abandonados de la hiperronda.

El croquis enviado al Consistorio en julio de 2022, con los materiales abandonados de la hiperronda. / A.V.

No se crean que esta basura de la que hablamos se encuentra en una tupida selva de Nueva Guinea, inaccesible para el occidental; en realidad está en el Parque Periurbano de La Virreina, a escasos 250 metros de la calle Massenet, comunicada por el parque gracias a un cómodo pasillo de tierra. 

Pero lo más llamativo de este cruzamiento municipal de brazos ante el código de buen gobierno es que la desidia viene de lejos, pues la Asociación de Vecinos Palma-Palmilla Un nuevo futuro ya denunció la presencia de estos restos en La Opinión en el año 2010.

Algunos de los grandes cilindros, abandonados tras las obras de la hiperronda en el parque periurbano de la Virreina, el martes pasado.

Algunos de los grandes cilindros, abandonados tras las obras de la hiperronda en el parque periurbano de la Virreina, el martes pasado. / A.V.

Así que, 14 años más tarde, aquí sigue descomponiéndose y convirtiendo el parque periurbano de La Virreina en un potente foco de atracción, no de talento como querrían nuestros pertinaces cargos públicos, sino de basuraleza; la fusión perfecta de basura y Naturaleza

Y ya saben muchos paseantes que no tiene pérdida: la entrada al parque más próxima a la hiperronda desde calle Massenet les llevará a un pequeño cerro coronado por una torre de alta tensión. Nada más dejarla atrás, métanse por un bosquecito y ya se encontrarán cerca de una decena de grandes topes de plástico -originalmente blancos y rojos- en varios estados de descomposición, fundiéndose con el monte en un festival de microplásticos

Otros topes señalizadores de las obras de la hiperronda, en estado de descomposición en el parque periurbano de La Virreina.

Otros topes señalizadores de las obras de la hiperronda, en estado de descomposición en el parque periurbano de La Virreina. / A.V.

Y a unos cuantos metros descubrirán una gran colección de cilindros de hormigón como esas viejas atracciones de feria del ‘túnel de la risa’. 

Si nos atenemos al pasotismo demostrado en estos 14 años; a que ni con croquis son capaces de retirar, con una furgoneta y un camión con grúa, estos detritus; y recordamos el ejército municipal de cargos de confianza y los más de mil millones anuales de presupuesto, habrá que concluir, a modo de lema heroico, que en este asunto de La Virreina, «Nunca tantos hicieron tan poco».

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