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Crónicas de la ciudad

El espigón de Huelin, un basurero en la piedra

Unos 35 voluntarios limpiaron el domingo el espigón de Huelin y la playa de San Andrés, con motivo del reciente Día Mundial de la Limpieza. Retiraron 339 kilos de basura, la mayoría tirados entre las rocas por pescadores y botelloneros

Los voluntarios de varios colectivos ecologistas, coordinados por Andalimpia, retiraron casi 350 kilos de basura, la mayoría del espigón de Huelin.

Los voluntarios de varios colectivos ecologistas, coordinados por Andalimpia, retiraron casi 350 kilos de basura, la mayoría del espigón de Huelin. / La Opinión

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Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Málaga

Si hubiera que medir el nivel de instrucción de los malagueños por la porquería depositada en el espigón de Huelin, Málaga se encontraría mucho más cerca de Haití que de Finlandia.

Lo pudieron comprobar el pasado domingo los más de 30 voluntarios que colaboraron con la asociación Andalimpia, con motivo de celebrarse el viernes pasado el Día Mundial de la Limpieza; una iniciativa de las Naciones Unidas para que no seamos tan guarros en cuanto salimos de casa.

El extremo final del espigón, el que más basura acumula.

El extremo final del espigón, el que más basura acumula. / A.V.

Nada menos que 339 kilos de basura retiraron en sólo dos horas, de 9 a 11 de la mañana; la inmensa mayoría del propio espigón. Desde niños pequeños a jubilados participaron en esta acción coordinada, que contó con el apoyo de los centros comerciales Rosaleda y Carrefour Los Patios

Pero también hubo algunos voluntarios que trabajaron en la playa de San Andrés, pues a esas horas tempranas las olas habían devuelto a tierra una ancha y alargada lengua de microplásticos, de ahí que en la arena se formara un inquietante arco iris que nada tenía que ver con la refracción de la luz. 

El espigón de Huelin es un reino de taifas por su ‘orografía’ y su emplazamiento mar adentro. De hecho, las dificultades para retirar toda la porquería depositada por nuestros congéneres más borricos obligaron a algunos voluntarios, en ocasiones, a iniciarse en la espeleología.

Cualquier rincón del suelo del espigón de Huelin presenta este aspecto.

Cualquier rincón del suelo del espigón de Huelin cuenta con basura. / A.V.

Por lo extraído por los voluntarios en este laberinto de gigantescos ñoscos, las principales fuentes de porquería parecen ser botelloneros y pescadores faltos de mollera; estos últimos, de tan pocas entendederas que son capaces de enmierdar el medio en el que pescan, pues en cuanto arrecia un temporal todo lo que tiran entre las rocas va mar adentro. 

Provistos de bastones pinzas para facilitar la extracción, los voluntarios sacaron de esta península artificial kilómetros de hilos de pescar; cajas de aparejos; colillas; una cantidad ingente de litronas y latas de cerveza; mecheros y latas de conservas

Los voluntarios coordinados por Andalimpia, con una parte de lo recogido el domingo en Huelin.

Los voluntarios coordinados por Andalimpia, con una parte de lo recogido el domingo en Huelin. / La Opinión

Parece ser que la práctica habitual de estos pescadores de incivismo consiste en llegar al espigón con todo el equipo, y una vez consumada la pesca o la cogorza, se marchan con la mitad de peso. Todo lo que les sobra lo tiran entre los ñoscos, y mañana será otro día.

Con este nivel de ejemplaridad, los 339 kilos retirados el domingo por los voluntarios de Andalimpia, deben de ser una centésima parte de lo que todavía guarda en su seno este basurero en la piedra. 

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