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Crónicas de la ciudad

Yacimiento arqueológico futbolero en Monte Dorado

Uno de los campos de fútbol más calamitosos de España se encuentra en esta barriada de Málaga. En este espacio deportivo, frecuentado por las cabras, por faltar, falta hasta la portería del rival.

El campo de fútbol de Monte Dorado, el mes pasado, con la única portería en pie.

El campo de fútbol de Monte Dorado, el mes pasado, con la única portería en pie. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Famosa es la anécdota de esa charca de los Baños del Carmen creada por el embate de las olas, en la que, en ocasiones, era depositado grácilmente el árbitro, si no pitaba a gusto del respetable el partido de turno.

La anécdota fue transmitida hace muchos años, al firmante, por un hijo del primer concesionario de este espacio; así que no parece una leyenda. 

Podemos retrotraernos a esos tiempos pioneros, en los que los jugadores sólo acumulaban patadas y lesiones, en lugar de millones y coches de escaso gusto y abundante cilindrada.

Monte Dorado

Para ello, sólo tenemos que trasladarnos a la barriada de Monte Dorado, un rincón de Málaga en el que, cuentan los vecinos, los turistas acuden para disfrutar de las vistas excepcionales de la ciudad, de las que hablaremos otro día.

Por suerte para la imagen de Málaga, los visitantes no se animan a disputar un partidillo de fútbol pues, en ese caso, se toparían con uno de los campos más descuajaringados de España.

Otra vista del campo de fútbol de Monte Dorado.

Otra vista del campo de fútbol de Monte Dorado. / A.V.

De hecho, quizás por vergüenza ajena, el campo de fútbol de Monte Dorado, ni siquiera consta en el ‘geoportal’, el plano de Málaga donde se pueden consultar los espacios deportivos municipales.   

Y, sin embargo, desde el PGOU del 97 está catalogado como equipamiento, además de llevar más años entre nosotros que la mayoría de los campos de la red actual. Y vaya si se nota esa veteranía.

Se puede acceder a él por la calle El Fagot o la calle El Oboe. Esta última es la más aconsejable para los amantes de la aventura, pues deberán cabrillear por una trocha, lógicamente de tierra, que además pasa justo por el borde superior del túnel de Monte Dorado

La trocha que comunica con el campo pasa por encima del túnel de Monte Dorado.

La trocha que comunica con el campo pasa por encima del túnel de Monte Dorado. / A.V.

Abandono

Un vistazo hacia abajo no sólo permite la vista fugaz de los coches, también de alguna pelota que no pudo ‘perforar’ la red. En realidad, ninguna puede pues, faltaría más, a la única portería del espacio deportivo le falta la red. Bastante hace con sostenerse.

En estos tiempos de campos de césped artificial y riego automático, supone un regreso a los años 60 y 70 el terrizo campo de fútbol de Monte Dorado, con algún rebaño de cabras pastando, de higos a brevas, en lo poco que crece cuando asoma la hierba entre la tierra.

Es de suponer que si el barrio llega algún día a un acuerdo con el Ayuntamiento para su urbanización, el Ayuntamiento de Málaga descubrirá al fin en el mapa este campo del Pleistoceno. Los vecinos sólo piden una pistita deportiva de mucho menos tamaño que el campo actual. Ánimo. 

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