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Día Mundial Contra el Cáncer de Mama | Francisco Carabantes Oncólogo médico

«Hay pacientes de cáncer de mama que ya no precisan el uso de quimioterapia en enfermedad inicial»

Francisco Carabantes, oncólogo del Hospital Regional de Málaga, subraya los cambios “abismales” que ha habido en el tratamiento de esta enfermedad y asegura es optimista respecto al futuro de la misma

El doctor Francisco Carabantes en su consulta en el Hospital Regional

El doctor Francisco Carabantes en su consulta en el Hospital Regional / La Opinión

Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres y se estima que afecta a una de cada ocho a lo largo de su vida. Y, aunque expertos advierten de que en los últimos años la incidencia ha aumentado, también recalcan que cada vez son mayores los niveles de supervivencia gracias a la investigación, las mejoras en las técnicas diagnósticas y los nuevos tratamientos. Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se celebró el pasado 19 de octubre, hablamos con el doctor Francisco Carabantes, oncólogo médico del Hospital Regional de Málaga, que lleva casi tres décadas luchando contra esta enfermedad.

¿Cuáles han sido los últimos avances que le generan mayor optimismo en la lucha contra esta enfermedad?

Ha habido muchos cambios en estos últimos años. El primero, el reconocer que el cáncer de mama es una enfermedad heterogénea, no es una única enfermedad, sino que son varias enfermedades. Se llegó a realizar una clasificación molecular del cáncer de mama y empezamos ya a diferenciar diferentes subtipos moleculares. El subtipo luminal A y B, el subtipo Her2 y el subtipo basal-like o triple negativo. Y cada uno con un enfoque terapéutico diferente, porque la historia natural de cada tipo también es diferente. O sea, lo primero era reconocer que estábamos ante una enfermedad que no era una, sino que eran diferentes enfermedades. Y cuando ya supimos que eran diferentes enfermedades se empezó a investigar en cada uno de los subtipos y se han ido incorporando avances diagnósticos y terapéuticos en cada uno de los subtipos. Hoy la verdad es que en todos los casos hemos avanzado mucho en el tratamiento.

En concreto, en el tema de los tratamientos, ¿qué nuevas terapias hay ahora mismo disponibles? 

En el subtipo luminal de los últimos avances que hemos tenido ha sido la incorporación de los inhibidores de disciplina, que la verdad es que ha cambiado el paradigma terapéutico, tanto en enfermedad avanzada como en enfermedad inicial. Después, en el subtipo luminal también se ha aprendido a elegir mejor y optimizar el tratamiento de las pacientes, de tal manera que hay pacientes que ya no precisan el uso de quimioterapia en enfermedad inicial. Con las plataformas genómicas hemos aprendido a identificar las pacientes que, cuando se diagnostican de un cáncer de mama en el estadio inicial, precisan de quimioterapia y cuáles no precisan de quimioterapia. 

¿Cómo mejoran la calidad de vida de las pacientes con todos estos nuevos tratamientos?

Se trata de primero conseguir una mejoría en vivencia y claro, si uno aumenta la supervivencia del paciente, evidentemente lo que se trata es de que la calidad vaya acompañándola. Y la idea es optimizar el tratamiento para que lo que uno haga buscando la curación, deje las secuelas menores en los pacientes, es decir, que su calidad de vida se mantenga. Ese es también uno de los objetivos cuando se ha estado investigando y optimizando el tratamiento de los pacientes: buscar aumento de supervivencia con la mayor calidad de vida posible.

Otro de los nuevos tratamientos de los que se ha oído hablar mucho en los últimos años es la inmunoterapia, ¿se está utilizando en los casos del cáncer de mama?

Sí, hay un subtipo que es triple negativo, en el que la inmunoterapia la verdad es que se ha incorporado ya con unos resultados buenos en cuanto a mejoría de la supervivencia ya demostrada, con lo cual se ha incorporado al arsenal terapéutico. De los grupos que hemos hablado del cáncer de mama, es el triple negativo en el que se ha demostrado su beneficio, tanto en situaciones metastásicas como en situaciones iniciales. Ya lo hemos incorporado al tratamiento inicial y conseguimos curar a más pacientes con el uso de la inmunoterapia. Pero su indicación en la actualidad se restringe a este grupo de pacientes, las que tienen un cáncer de mama triple negativo. En otros subtipos se está investigando.

El doctor Francisco Carabantes en su consulta en el Hospital Regional

El doctor Francisco Carabantes en su consulta en el Hospital Regional / La Opinión

A día de hoy, ¿en qué punto se sitúa la tasa de supervivencia del cáncer de mama?

Todo depende de la situación en la que diagnostiquemos el tumor. En los estadios más iniciales, la supervivencia hoy podemos hablar que puede ser superior al 90% cuando tú haces un diagnóstico precoz. O sea que fíjate la tasa de supervivencia que se pueden alcanzar. Yo recuerdo que hace 30 años a lo mejor las tasas de supervivencia podían estar en torno al 60-70%. Ten en cuenta que, al poder hacer un mejor diagnóstico hoy, los tumores conseguimos diagnosticarlos más precozmente. Antes la tasa de tumores que llegaban a la consulta ya en un estadio más avanzado, por tumores más grandes o con más metástasis, era mayor que el que hoy nosotros nos encontramos. Con los programas de cribado que hay ahora mismo la verdad es que el diagnóstico cada vez es más precoz y eso está ayudando a mejorar la supervivencia también.

¿Cuál es la incidencia del cáncer de mama en Málaga?

Esto va creciendo. La verdad es que es algo que vamos viendo año a año cómo la incidencia del cáncer de mama está aumentando. Ahora en Málaga podemos diagnosticar al año hasta más de 1.200 casos nuevos. En Andalucía, estamos hablando de alrededor de 6.000 casos o algo más. Y en España, lo previsto para este año son más de 36.000 casos nuevos.

El diagnóstico cada vez es más precoz y eso está ayudando a mejorar la supervivencia

¿Y a qué se debe este aumento?

Pues verás, esto es por diferentes factores. Por una parte, el envejecimiento y el aumento de la población. También, evidentemente, tener más recursos diagnósticos es una causa de que tengamos más casos. Y también puede ayudar los malos hábitos de vida que hoy podemos tener. Un poco es una mezcla de todo esto.

El cáncer de mama siempre se asocia a las mujeres, ¿pero también puede afectar a los hombres?

En el cáncer de mama el 1% de los cánceres se dan en hombres. Es importante que también se tenga en cuenta que no solo es de mujer. El 99% son mujeres y el 1% hombres, así que los hombres también tienen que, cuando haya un bulto, darse cuenta y consultar.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo que pueden provocar esta enfermedad?

Lo que hemos aprendido es que en el desarrollo de esta enfermedad intervienen múltiples factores. Tenemos el primer factor, que es ser mujer. Ser mujer y envejecer. El envejecimiento en sí es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de la enfermedad. Después, tenemos factores hormonales clásicos como son la menarquía temprana, antes de los 12 años, menopausia tardía, más de 55 años, el retraso en el primer embarazo o la ausencia de embarazos. Todos estos cambios que ocurren con las hormonas en el cuerpo son factores que favorecen o han favorecido el desarrollo del cáncer de mama. Y después factores genéticos. Tener antecedentes familiares de esta enfermedad aumenta el riesgo. Pero es que hoy, además, sabemos que hay genes que se heredan y que predisponen con una probabilidad muy alta al desarrollo de la enfermedad. Esos genes incluso hoy los podemos analizar y encontrar. Pero esos casos de cáncer de mama hereditario suponen menos del 10% de todos los cánceres de mama. Por supuesto, factores que también favorecen el desarrollo de cáncer de mama son las dietas poco saludables, la obesidad, el alcohol y el sedentarismo.

El doctor Francisco Carabantes

El doctor Francisco Carabantes / La Opinión

¿Son habituales las recaídas en los casos de cáncer de mama? 

Bueno, en la medida que estamos mejorando la supervivencia, estamos reduciendo las tasas de recaída. Pero, efectivamente, todavía encontramos un porcentaje de recaídas. Las recaídas, dependiendo del subtipo de tumor, pueden ocurrir desde los primeros años o hasta pasado incluso 15 o 20 años del diagnóstico.

Antes ha dicho que si el tumor se diagnostica en esas primeras fases, la supervivencia podía ser hasta del 90%. Pero, ¿cómo cambia esta perspectiva cuando al diagnóstico se le añade la palabra metastásico? 

Cuando hablamos de una enfermedad metastásica, el objetivo que desde años está buscando la oncología es lo que llamamos cronificar la enfermedad. Porque en una situación en la que ya ha habido una recaída y aparece metástasis a distancia, todavía no conseguimos unas tasas de curaciones elevadas. Es decir, el objetivo ahí, ahora mismo, no es la curación, sino aumentar la supervivencia todo lo que se pueda con buena calidad de vida. Y con los nuevos tratamientos lo que se está consiguiendo es aumentar la supervivencia durante años, durante muchos años en algunos casos.

¿Dónde se sitúa la tasa de supervivencia en estos casos?

Eso es muy variable y depende del tipo de tumor. No tiene la misma supervivencia el tipo luminal que el tipo HER2 o el tipo triple negativo. En el triple negativo ahora hemos conseguido mejorar la supervivencia con la inmunoterapia, pero es que el arsenal terapéutico que tenemos en los tipos luminal y HER2 nos permite que la supervivencia ahí sea mucho más larga. Estamos hablando de supervivencias por encima de los cuatro y cinco años. En el triple negativo, desgraciadamente, ya a los cinco años la tasa de supervivientes se reduce mucho comparado con los otros subtipos. Pero la verdad es que es extraordinario el ritmo de acumulación de conocimientos que hay ahora en la oncología, y esos conocimientos nos están llevando a tener cada vez más posibilidades terapéuticas. Y no cesa. Cada año se van incorporando nuevos fármacos. Eso es lo que las personas tienen que entender.

Conseguimos curar a más pacientes con el uso de la inmunoterapia

Justo hace unas semanas conocíamos la noticia de que se había aprobado la financiación de dos nuevos fármacos para pacientes con cáncer de mamá metastásico, ¿qué nuevas perspectivas ofrecen estos nuevos medicamentos?

Estos medicamentos son anticuerpos monoclonales. Son realmente fármacos conjugados, que combinan el anticuerpo monoclonal y la quimio. Cargan la quimio en el anticuerpo, el anticuerpo va dirigido a una proteína, a una diana, en la célula que reconoce y mete la quimio dentro de la célula tumoral, con lo cual los resultados son mucho mejores. Estos fármacos ya los habíamos incorporado al triple negativo, con una mejoría de resultados, y el otro lo usábamos en el HER2, con unos resultados fantásticos. Y en ensayos posteriores se demostró que estos dos fármacos también podían ser útiles en el subtipo luminal. Con lo cual, el subtipo luminal, de los que hablábamos antes de inhibidores de disciplina, de hormonas, de quimio, aumenta aún más el arsenal terapéutico. Y cada línea de tratamiento que tú añades se transforma en años de vida. Con lo cual, estamos en el camino de la cronificación de la enfermedad metastásica.

El cáncer de mama es uno de los más investigados, pero, aun así, parece que el cáncer de mama metastásico todavía se sigue resistiendo, ¿por qué sigue siendo uno de los grandes retos a abordar?

Estamos ante una enfermedad, como decíamos, de múltiples factores los que están ahí implicados. Hablamos de genes y de genes que todavía nos quedan por conocer muchas cosas, pero cada año vamos conociendo más. Cada año nos estamos acercando a conseguir unos resultados mayores y cada año nos iremos aproximando a lo que hoy entendemos como curación. Hoy en día el camino en la metástasis es cronificarla, ya que estamos consiguiendo años. Pero claro, nosotros no nos conformamos, la investigación va a seguir hasta que consiga que se pueda curar. Pero es que es complicado. En una enfermedad infecciosa sabemos cuál es el enemigo y puedes aislar a un germen. Pero en un cáncer hablamos de muchos genes y de muchos factores y todos interrelacionados. Y cuando tú actúas en un punto, pues la célula aprende y se escapa de ese fármaco por otra vía. Es decir, es mucho más complejo. 

¿O sea que todavía queda mucho por conocer sobre el cáncer de mama? 

Queda, queda mucho por conocer. Pero ya hemos conocido mucho en estos treinta años. Y, si yo miro atrás y miro hoy, es que la diferencia es abismal.

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