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Crónicas de la ciudad

Tétricas colgaduras navideñas en el hotel de Andersen

El edificio de la antigua Fonda de Oriente, en la Alameda Principal, que en 1862 acogió al escritor danés, continúa en un estado penoso, por todos los kilos de cables, algunos sueltos, que recorren su fachada y la calle Comisario

21 meses después de la primera denuncia en esta sección, las colgaduras ‘navideñas’ siguen por todo este histórico edificio con protección arquitectónica de primer grado.

21 meses después de la primera denuncia en esta sección, las colgaduras ‘navideñas’ siguen por todo este histórico edificio con protección arquitectónica de primer grado. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Hace unos días, el Real Consulado de Dinamarca en Málaga, Sevilla, Cádiz y Huelva celebró en nuestra ciudad el 400 aniversario, con la presencia tanto del embajador danés en España, Michael Braad, como de la actual cónsul honoraria en Málaga, Marisa Moreno, así como del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre

Por suerte para las relaciones entre España y Dinamarca, la celebración, que incluyó la presentación de un libro conmemorativo, no tuvo lugar en la antigua Fonda de Oriente, un histórico edificio en el actual número 8 de la Alameda Principal; pues en ese caso, lo mismo el país escandinavo habría retirado a su embajador. 

Como saben muchos lectores, en el otoño de 1862 esta majestuosa fonda acogió al gran escritor danés Hans Christian Andersen, quien se sintió encantado de alojarse en un hotel cómodo, situado en la zona más elegante de la ciudad y en el que, además, se hablaba francés y alemán.

Esta sección ya dio el aviso de la penosa situación del inmueble en marzo de 2023. Como suele ser asentada tradición en esta ciudad, hoy por hoy ningún negociado municipal parece haber movido un dedo y, si lo ha hecho, sus frutos continúan sin apreciarse 21 meses después; todo sea por evitar el estrés. 

Los cables siguen a su aire en este histórico edificio de la Alameda Principal, donde se alojó Hans Christian Andersen.

Los cables siguen a su aire en este histórico edificio de la Alameda Principal, donde se alojó Hans Christian Andersen. / A.V.

La ficha del inmueble en el Catálogo de Edificios Protegidos de Málaga, realizada posiblemente en los años 80, ya recomendaba que este edificio con protección arquitectónica de primer grado adecuara la instalación eléctrica «a la normativa». 

Ciertamente, por lo que se aprecia, la instalación eléctrica y demás ‘cablerío’ está adecuado a la normativa de Bangla Desh, por el lamentable caos que recorre de norte a sur y de este a este la fachada, así como la vecina calle Comisario, donde las guirnaldas de cables parecen haber sido sacudidas por un movimiento tectónico y, el día menos pensado, le caerán encima a cualquier turista incauto, que es lo que más pulula por nuestro Centro

Vergüenza ajena

La verdad es que contemplar este precioso edificio causa vergüenza ajena, y ordenanzas urbanísticas hay de sobra para atajar el despropósito.

Por eso, y visto el interés municipal en estos últimos 21 meses, esta sección enviará copia de la crónica a la Embajada de Dinamarca en España por si, a través del reino escandinavo, nuestro Ayuntamiento se conmueve y mete en vereda urbanística la antigua Fonda de Oriente, hogar durante unos felices días en Málaga del mayor escritor danés de todos los tiempos. El Patrimonio de Málaga lo agradecerá.  

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