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Gastronomía

National Geographic se fija en dos churrerías de Málaga

Escapando de los clásicos, la revista nombra a cafetería Los Valle y Marbella como dos de los establecimientos donde encontrar algunos de los mejores tejeringos, churros y chocolate del país

National Geographic se fija en dos churrerías de Málaga.

National Geographic se fija en dos churrerías de Málaga. / La Opinión

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Casa Aranda y Café Madrid son las reinas de los churros en Málaga. Estas históricas cafeterías están entre las mejores churrerías del país. Un reconocimiento nacional que se refleja en las kilométricas colas que día tras día se dejan ver en sus las puertas.

Escapando de los clásicos, National Geographic se ha fijado en otra churrería malagueña, que coloca entre las mejores de España. Para la revista, los tejeringos de Los Valle son "una de las meriendas más clásicas que Málaga puede ofrecer". 

Abierto en 1945 y ubicado en la calle Cuarteles, la familia Valle, que ya va por la tercera generación, ha hecho de estas masas fritas "su santo y seña".

La publicación destaca que el secreto de estos tejeringos está en la masa: "Está en una mezcla de harina de fuerza y harina común, además de sal y bicarbonato y junto a ello, un toque de la masa del día anterior, que ayuda a reforzar el levado y permite prescindir de la levadura". Todo ello lleva a unos tejeringos "gruesos, jugosos y carnosos".  

Cafetería Los Valle lleva abierta desde 1945 ofreciendo desayunos y tejeringos

La revista también menciona a otra churrería malagueña: Churrería Marbella en la Plaza de la Victoria del municipio marbellí. Aquí los churros "vuelan": “El chef Dani García aconseja probar primero los churros con un poco de azúcar, antes de meterlos en el chocolate”, indican. 

Churros de la churrería Marbella.

Churros de la churrería Marbella. / La Opinión

Tejeringos made in Málaga

Los tejeringos son un tipo de churro 100% malagueño. Su origen se remonta a siglos atrás, a la época de Al-Ándalus, cuando  se consumían dulces fritos elaborados con masa de harina y agua, una técnica que luego se mantuvo en la cocina popular. 

El término "tejeringo" proviene de la forma en que se elaboraban estos dulces tradicionalmente. Antiguamente, la masa se introducía en un utensilio de cocina similar a una jeringa (o manga pastelera con una boquilla especial) y se vertía directamente en aceite caliente en forma de espiral o lazo. Este proceso dio lugar al nombre, ya que se "tejía" la masa con la "jeringa".

Un puesto de tejeringos en Málaga en una postal antigua.

Un puesto de tejeringos en Málaga en una postal antigua. / ARCHIVO MUNICIPAL DE MÁLAGA

Su sencillez, sabor y rapidez en la preparación hicieron que se popularizaran en las churrerías locales. A día de hoy, los tejeringos se han convertido en un desayuno y merienda habitual, acompañados de un café o chocolate caliente. A diferencia de los churros tradicionales, los tejeringos suelen ser más delgados, crujientes y con un sabor más ligero.

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