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Mirando atrás

Andalucía y Dinamarca: cuatro siglos de cónsules

La investigadora Susan Kirstein publica una monografía sobre los cuatro siglos de relaciones consulares entre Andalucía y Dinamarca. Precisamente, el Consulado de Dinamarca en Málaga, en el que trabaja, es el más antiguo de la ciudad.

Susan Kirstein, en el Consulado de Dinamarca en Málaga, con su monografía.

Susan Kirstein, en el Consulado de Dinamarca en Málaga, con su monografía. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Susan Kirstein, que lleva 35 años trabajando en el Consulado de Dinamarca en Málaga, cuenta que dio con la clave en el Real Archivo de Dinamarca. Allí localizó el documento en latín por el que el señor Rudolf Fuyck era nombrado comisario real y cónsul de las ciudades de Sanlúcar, Sevilla, Cádiz, Puerto de Santa María, Puerto Real, Gibraltar, Málaga, Vélez-Málaga y Motril. La fecha: el 7 de noviembre de 1623. 

El hallazgo ha sido el punto de partida de la monografía ‘De mercaderes a diplomáticos. 400 años de relaciones consulares entre Dinamarca y Andalucía’, editado por Ediciones del Genal para el Consulado de Dinamarca en Málaga, el más antiguo de la capital. 

Coronación de l rey danés Cristián IV.

Coronación de l rey danés Cristián IV. / M.N.H. Frederiksborg Castle

«Aunque tengo pinta de extranjera, yo me he criado aquí toda mi vida», cuenta la investigadora con una sonrisa. Nacida en Copenhague, es hija de un danés y una alicantina y, como destaca, su familia ya se afincó en 1961 en Barcelona y, desde 1972, en Málaga. El motivo: su padre, Knud Kirstein, fue nombrado cónsul de Dinamarca en Málaga, Granada y Jaén, un cargo que ocupó hasta su jubilación en 2000.

Como explica, la monografía fue un encargo de Marisa Moreno, cónsul de Dinamarca en Málaga desde 2015; y Susan Kirstein, una apasionada de la Historia y de los archivos, indica: «Enseguida tomé cartas en el asunto y tuve la suerte de meterme en el Archivo del Reino de Dinamarca que está digitalizado».

Susan señala que el mérito de este empuje a las relaciones comerciales oficiales entre los dos países se debe al rey danés Cristián IV. Se trata de una relación que en el siglo anterior, el XVI, se convirtió en familiar, porque, en 1514, el rey Cristián II se casó con la infanta Isabel de Austria, hija de Juana I de Castilla y Felipe el Hermoso, con lo que fue reina consorte de Dinamarca. 

Presentación del libro en el Ayuntamiento de Málaga, con el alcalde Francisco de la Torre, la cónsul de Dinamarca en Malaga, Marisa Moreno y el embajador danés en España, Michael Braad.

Presentación del libro en el Ayuntamiento de Málaga, con el alcalde Francisco de la Torre, la cónsul de Dinamarca en Malaga, Marisa Moreno y el embajador danés en España, Michael Braad. / Embajada de Dinamarca en España

Madera danesa, sal española

¿Qué intercambios comerciales se producían en tiempos del primer cónsul danés entre los países?: «Por parte de Dinamarca, madera, brea, cuerdas... todo lo que era importante para la construcción naval, además de salazón de pescado como arenques».

Y como señala, lo que más interesaba a los daneses del sur de España era la sal. «El aceite era muy caro y para conservar el pescado empleaban la sal», imprescindible durante el duro invierno escandinavo.

Además, la autora cuenta una anécdota que refleja las excelentes relaciones personales entre Cristián IV y el duque de Medina Sidonia, señor de Sanlúcar de Barrameda, un puerto crucial en la conexión entre Sevilla y las Indias: «El duque le mandaba al rey regalos en sus barcos; en una ocasión, dos leones. El rey se lo agradeció por carta».

El cónsul de Dinamarca en Málaga Enrique Scholtz y su mujer Matilde de Beer. El matrimonio acogió a Hans Christian Andersen durante su visita a Málaga en 1862.

El cónsul de Dinamarca en Málaga Enrique Scholtz y su mujer Matilde de Beer. El matrimonio recibió a Hans Christian Andersen durante su visita a Málaga en 1862. / Archivo familiar

Pero también hubo periodos difíciles entre los dos países, un escollo que se solucionó con un tratado de amistad y comercio en 1641, entre Felipe IV y Cristián IV. «El problema era el corso, apoyado por las autoridades españolas y que confiscaba los barcos daneses para llevarlos a la carrera de Indias».

Como detalla el libro, por este tratado Felipe IV compensó al rey de Dinamarca con una cantidad de sal por valor de 100.000 rigsdaler (moneda danesa). 

La obra avanza por los siglos y recoge tanto las vicisitudes de la Guerra de Sucesión como el empuje comercial de Málaga en el último tercio del XVIII, cuando el puerto de Málaga puede comerciar con la América española. 

No se olvida tampoco de la famosa visita de Hans Christian Andersen a nuestra ciudad en el otoño de 1862. En ese momento era cónsul de Dinamarca en Málaga Enrique Scholtz Caravaca, quien lo recibió de forma muy cálida en su casa de la actual calle Trinidad Grund junto a su mujer, Matilde de Beer y sus dos hijas. 

Fotografía de Hans Christian Andersen, obsequio del escrito al cónsul danés en Málaga Enrique Scholtz.

Fotografía de Hans Christian Andersen, obsequio del escrito al cónsul danés en Málaga Enrique Scholtz. / Archivo familiar

De Matilde llegó a escribir el escritor:«Era tan encantadora, tan animada, que me hizo pensar en un hogar escandinavo».

El volumen también se hace eco de las gestiones consulares durante las dos guerras mundiales y la «ausencia total» de relaciones comerciales durante la Guerra Civil y la mencionada II Guerra Mundial, algo que comenzará a cambiar a finales de los años 40.

Y no faltan, por supuesto, el despegue de la Costa del Sol y la gran aventura empresarial danesa de Tivoli World, «pieza clave en el desarrollo turístico de la región». 

La monografía de Susan Kirstein también incluye curiosidades históricas como la construcción en Mijas de la Iglesia Reina Margarita, para las necesidades de la comunidad danesa. El primer servicio religioso se celebró el 4 de noviembre de 2001.

Knud Kirstein, cónsul de Dinamarca en Málaga de 1972 a 2000.

Knud Kirstein, cónsul de Dinamarca en Málaga de 1972 a 2000. / Archivo familiar

La obra, por último, ofrece un resumen de los cónsules daneses en Andalucía, a través de los siglos. En Málaga, en el siglo XVIII abundaron los miembros de la familia Hoppe y en el XIX, los mencionados Scholtz. Por cierto que en entre 1964 y 1967 fue cónsul de Dinamarca el ex alcalde de Málaga Francisco García Grana

En la actualidad, el Consulado de Dinamarca con sede en Málaga cubre también las provincias de Granada, Jaén, Cádiz, Sevilla, Huelva y Extremadura. Casi como hace 400 años. 

Por último, hay que preguntarle también a la autora por el deseo de Donald Trump de hacerse con Groenlandia: «Me parece una barbaridad», zanja.

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