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Sanidad

Pulso perfecto y visión 3D: Así opera el robot Da Vinci que ha revolucionado la cirugía

Tanto el Hospital Regional como el Clínico, cuentan con este equipo quirúrgico de alta tecnología que permite realizar intervenciones mínimamente invasivas con una mayor precisión, facilitando la recuperación del paciente

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga / L.O.

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Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

La llegada del robot Da Vinci a los quirófanos ha marcado un antes y un después en la forma de hacer cirugía. Equipado con cuatro imponentes brazos, una cámara que ofrece imágenes en tres dimensiones y con un pulso inquebrantable, este robot permite alcanzar rincones del cuerpo humano que antes eran inaccesibles y verlos con una nitidez que parecía imposible, logrando así intervenciones quirúrgicas mínimamente invasivas que facilitan la recuperación del paciente.

Te da la sensación de que estás dentro del cuerpo”, afirma Emilio García Galisteo, jefe de servicio de la unidad de gestión de urología del Hospital Regional de Málaga, que asegura que el robot Da Vinci -que es la cirugía robótica más avanzada que hay- ha supuesto un auténtico “hito” dentro del mundo de los quirófanos por su capacidad de mejorar la visión, precisión y maniobrabilidad. 

Mediante este sistema de cirugía asistida por ordenador, el cirujano opera al paciente con cuatro brazos quirúrgicos que controla en la distancia desde una consola, a través de la cual puede reproducir fielmente los movimientos de las manos a tiempo real, eliminando el temblor y permitiendo ejecutar complicadas tareas en espacios muy reducidos. 

Mayor precisión

“Nos ayuda en que la visión y los movimientos sean más precisos porque los haces a través de un robot”, destaca el doctor García, que aclara que este equipo lo que permite, principalmente, es ganar en precisión y potenciar las ventajas de la cirugía laparoscópica, una técnica en la que el cirujano, a través de pequeñas incisiones, puede observar el interior del paciente y realizar la intervención planificada. “La laparoscopia muchas veces el problema que tiene es que son pinzas y tijeras que son fijas. Por hacerte el símil, es como si operaras con los brazos escayolados”, describe el doctor. 

El doctor Emilio García Galisteo, jefe de servicio de la unidad de gestión de urología del Hospital Regional de Málaga

El doctor Emilio García Galisteo, jefe de servicio de la unidad de gestión de urología del Hospital Regional de Málaga / L.O.

Sin embargo, en el caso del robot Da Vinci, los brazos y pinzas que tiene son articulados, por lo que se puede simular mejor el movimiento de la mano y lograr giros de hasta 360º. Asimismo, gracias a la cámara 3D, ofrece una amplitud hasta diez veces mayor que una óptica normal. “El robot nos permite tener una reconstrucción más precisa, acceder a campos quirúrgicos más profundos y más pequeños y la conservación de la estructura es más fina”, apunta. 

¿Qué especialidades lo usan?

Cuando el robot Da Vinci llegó al Hospital Regional en el año 2007, se usaba únicamente en el área de urología, en concreto, para la prostatectomía radical, una operación para tratar el cáncer de próstata. Sin embargo, a día de hoy, tiene otras muchas más indicaciones dentro del servicio y se ha extendido también a otras especialidades como otorrinolaringología, ginecología, cirugía general, cirugía de tórax e, incluso, cirugía cardiovascular. 

“Ahora la cantidad de procedimientos que hace cirugía es equiparable a los que hacemos nosotros”, señala el jefe del servicio de urología, que precisa que el modelo de robot se actualiza cada diez años y este es el último que hay en el mercado. “Del modelo de inicio que nosotros usábamos hasta el de ahora han hecho unas mejoras sustanciales y muy importantes. Han ido viendo los diferentes problemas que había, como en el acople del instrumento o en la longitud de las pinzas, lo han ido actualizando y ahora el robot es de una fiabilidad increíble”, relata el especialista, que ha vivido en primera persona esta evolución.

Intervención con robot Da Vinci en el Hospital Regional

Intervención con robot Da Vinci en el Hospital Regional / L.O.

Primer cirujano de Andalucía

Y es que el doctor García fue, precisamente, quien realizó la primera intervención con robot Da Vinci en Andalucía el 7 de septiembre del 2007. “Durante mucho tiempo tuvimos solo dos robots, en el Hospital Virgen del Rocío y aquí, en el Carlos Haya, y en los últimos años hay robots en todas las capitales de provincia”, comenta el profesional, que recalca que a nivel nacional ya hay más de un centenar. 

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga / L.O.

En el caso de Málaga, la sanidad pública cuenta con un robot Da Vinci en el Hospital Clínico y otro en el Hospital Regional, ubicado en el Hospital Civil, aunque están en proceso de adquirir un segundo, ya que, como resalta el doctor García, la cantidad de especialidades que se están incluyendo es “cada vez mayor”, al ver los beneficios que este tipo de cirugía asistida aporta a los pacientes. 

En cuanto a número de operaciones, hace una década, aproximadamente, se realizaban 150 intervenciones al año, mientras que en 2024 llegaron hasta las 340. Una cifra que irá aumentando debido a las enormes ventajas que ofrece este robot de 1.800.000 euros. “Desde el 2017, llevamos unas 1.350 intervenciones”, remarca.

Ventajas

Entre los principales beneficios de este robot de alta tecnología destaca que es más seguro y minimiza los riesgos en comparación con las cirugías abiertas convencionales. También realiza incisiones más pequeñas, lo que ocasiona menos sangrado, menores tasas de transfusiones, el paciente tiene menos dolor, necesita menos analgesia y, por lo tanto, el tiempo de recuperación es más rápido y se acortan las estancias hospitalarias. “Tiene la misma ventaja que laparoscopia, pero con mejores resultados”, puntualiza el urólogo. 

Por otro lado, al cirujano ofrece una visibilidad perfecta en tres dimensiones y en alta definición de la zona sobre la que está trabajando. Asimismo, otra gran ventaja de este robot quirúrgico es que aporta profundidad y permite acercarse y ampliar la imagen en gran medida, por lo que se pueden realizar movimientos mucho más finos y precisos. Además, elimina el temblor que es habitual en una intervención de tres o cuatro horas.  

El doctor García sentado en el puesto de control

El doctor García sentado en el puesto de control / L.O.

“Siempre digo que en la facultad estudié determinadas estructuras, pero que yo no veía por el tamaño en cirugía abierta. Sabía que estaban ahí, las respetaba, pero no las veía. Y con el robot he redescubierto la anatomía y he visto que esa estructura existe y que está ahí, tal y como te lo pintaban en los libros”, afirma con humor el doctor para demostrar la gran potencialidad del sistema Da Vinci. 

¿Cómo se opera con Da Vinci?

En resumen, el robot consta de tres partes principales. Por un lado, está la consola, “que es como la pequeña consola de la PlayStation que manejan los niños”, solo que en este caso está ubicada en una especie de cabina que actúa como centro de control y es donde el cirujano se sienta, introduce la cabeza -para obtener la visión 3D- y manipula a distancia el robot quirúrgico con unos mandos y pedales. 

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga / L.O.

Por otro lado, a través de un cable, se conecta con un carro-paciente, que es la torre donde están los cuatro brazos electromecánicos a los que se engancha el instrumental. “Y ahí está el ayudante cambiándote los brazos, metiéndote el aspirador, etc.”, cuenta el doctor García, que aclara que un brazo aporta la cámara, otro es para las pinzas, otro para las tijeras y el último es para una pieza de agarre que permite ir ajustando el tejido y colocándolo en la posición que interesa. “Hay diferentes tipos de instrumental que puedes ir poniendo. Quitas una pinza e introduces otra si te hace falta”, añade.

“Y la tercera parte es una torre de laparoscopia donde tienes una pantalla de televisión, el electrobisturí, el insuflador carbónico, etc.”, explica el doctor García, que señala que en cada operación debe haber como mínimo un cirujano principal, un cirujano ayudante, dos enfermeros y un anestesista con su enfermero.

Formación

Aunque el doctor asegura que es “muy intuitivo”, el equipo no puede ser utilizado por cualquier profesional, sino que requiere una formación previa. “El robot tiene un módulo que es de simulación y que tiene diferentes ejercicios para ir acostumbrándote a manejar los brazos, que se manejan con los dos pies y manos. Empezamos por el simulador, para que vaya habituándose, y, después, van ayudándonos a la cirugía. Y en una curva de aprendizaje de unos 20 casos, ya están preparados para hacer los procedimientos ellos mismos”, comparte el jefe de servicio, que recuerda que son facultativos que ya saben hacer los procedimientos por otras vías -laparoscópica o cirugía abierta-, “y lo único que tienen es que adaptarse al robot”. 

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga

Robot Da Vinci del Hospital Regional de Málaga / L.O.

Actualmente, en el Hospital Regional hay 19 facultativos acreditados, frente a los dos únicos profesionales que había formados cuando se instaló hace 18 años.  “Nos fuimos a formar a Estrasburgo”, rememora el experto, que indica que a día de hoy un tercio de la plantilla del servicio de urología está ya habilitada para operar con Da Vinci. 

“Yo creo que es una tecnología que es imparable y que cada vez va a haber más indicaciones que se van a hacer por robot por el beneficio que tiene, y que la única limitación que hay ahora mismo es el dinero que cuesta, pero eso yo creo que lo supera el beneficio del paciente”, concluye el doctor García, que defiende que este robot “es el futuro”.

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