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Crónicas de la ciudad

Arroyo de los Ángeles: el paraíso de la basuraleza

Voluntarios de Andalimpia retiraron el domingo decenas de kilos de basura en apenas 400 metros del cauce. Málaga es incapaz de mantener limpio este paraíso acosado por los vándalos.

Voluntarios de Andalimpia, con la basura recogida el domingo en el arroyo de los Ángeles, en dos horas y media.

Voluntarios de Andalimpia, con la basura recogida el domingo en el arroyo de los Ángeles, en dos horas y media. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Los frailes franciscanos buscaron con sapiencia el agua, a la hora de emplazar su convento de Nuestra Señora de los Ángeles en Málaga, contemporáneo de Miguel de Cervantes.

El hoy asilo de los Ángeles se asienta sobre una peña bajo la que culebrea el arroyo de los Ángeles, denominaciones que, al igual que el barrio vecino de Miraflores de los Ángeles, parten de la advocación franciscana de Nuestra Señora de los Ángeles.

Como informó este diario, la talla de la Virgen de los Ángeles, del siglo XVI aunque con policromía del XVIII, en la iglesia del asilo, es la originaria del convento de San Luis el Real de Málaga, salvada de las quemas anticlericales de 1931.

Por desgracia, hay que dejar las alturas y bajar al arroyo, para contar cómo, este pasado domingo, una veintena de voluntarios de la asociación Andalimpia, retiró cientos de kilos de basura en apenas 400 metros (tirando por lo alto) de su cauce.

Un depósito sin tapa sirve de cuestionable papelera, a tres metros del arroyo de los Ángeles.

Un depósito sin tapa sirve de cuestionable papelera, a tres metros del arroyo de los Ángeles. / A.V.

En concreto, durante dos horas y media y en el tramo que va desde el puente de la avenida de Valle-Inclán hasta la segunda presa, de donde sigue cayendo una pequeña cascada de agua, que el año pasado, por primavera, se mantenía a pesar de la sequía.

Como alguna vez hemos contado, el tramo es idílico; da la impresión de estar en la Galicia de ‘El bosque animado’ y que, de un momento a otro, surgirá tras un árbol el bandido Fendetestas con el rostro de Alfredo Landa.

Sin embargo, la magia se va a hacer gárgaras cuando el paseante descubre que, la mayoría de los árboles del cauce tiene anudado al tronco un ‘totum revolutum’ de plásticos, ropas y hasta colchones retorcidos por la corriente.

Un voluntario de Andalimpia retira un mueble del arroyo de los Ángeles. A la derecha, basura retenida en unos árboles.

Un voluntario de Andalimpia retira un mueble del arroyo de los Ángeles. A la derecha, basura retenida en unos árboles. / A.V.

Una activa minoría de vándalos, aguas arriba, ya en La Corta, tiene la insana costumbre de confundir todo lo que les sobra con Moisés recién nacido y lo deja abandonado en el cauce. Así que cuando caen las trombas, todo marcha aguas abajo.

Además de algún colchón, los voluntarios retiraron los restos de un ordenador, unos seis patines en línea, un neumático, tres o cuatro colchas y una lona kilométrica, y llenaron decenas de bolsas de basura para reciclar o para mandar directamente al vertedero.

Se quedan muchos árboles abrazados por telas, colchones y hasta corazas retorcidas de objetos prominentes, pues harían falta las motosierras de Milei para separarlas del tronco.

Que la séptima ciudad de España es incapaz de mantener limpio 400 metros de un arroyo salta a la vista. Por eso, sin gasto para el erario público, los voluntarios de Andalimpia hacen lo que pueden.

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