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Restauración

Artesanos de toda España trabajan para que la Catedral de Málaga esté lista en 2027

La madera proviene de País Vasco, la piedra de Alicante y Almería, y la teja de Cataluña - La obra se encuentra al 30% de ejecución

Ana I. Montañez

Ana I. Montañez

Málaga

Es difícil saber con exactitud cuántas manos están implicadas en la gran obra de la Catedral de Málaga que acabará con sus filtraciones. Es casi imposible porque, además del equipo experto de las empresas malagueñas Campano y ORP, una liga de artesanos de toda España está trabajando desde sus respectivos talleres o sobre el propio tejado para salvar las cubiertas del templo.

Así, la madera de pino radiata con la que se están construyendo las cerchas proviene de País Vasco y allí la fabrica y la ensambla la empresa Egoin Wood. La piedra Bateig se extrae de una cantera de Alicante junto a mármol blanco que se trae de Almería mientras que la teja que coronará el tejado a dos aguas de la Catedral de Málaga proviene de Cataluña, a cargo de Cumella, la misma empresa que ha diseñado la teja que culminará la eterna obra de la Sagrada Familia.

Un amplio y diverso plantel de artesanos que comparten faena con profesionales de arquitectura, albañilería, ingeniería, grúa e infraestructuras... bajo la coordinación del arquitecto José Manuel Sánchez La Chica junto a su socio Adolfo de la Torre, ambos autores del proyecto del tejado a dos aguas en base a la propuesta que hace tres siglos puso sobre la mesa el arquitecto Ventura Rodríguez.

Esto permite que conviva, por un lado, el uso de tecnología de alta precisión con el trabajo a mano, como es el labrado de la piedra por canteros de cuarta generación o el ensamblaje de las vigas que dan forma al tejado.

El Cabildo Catedralicio ofrece una visita guiada a las cubiertas de la Catedral por el arquitecto de la Catedral, Juan Manuel Sánchez La Chica para ver el estado de las intervenciones que se vienen realizando.

El Cabildo Catedralicio ofrece una visita guiada a las cubiertas de la Catedral por el arquitecto de la Catedral, Juan Manuel Sánchez La Chica para ver el estado de las intervenciones que se vienen realizando. / Álex Zea

30% de ejecución

Las obras se encuentran al 30%, lo que permite adivinar ya cómo será ese tejado a dos aguas, que empezó a ensamblarse en la cubierta sobre el coro de la Catedral, la parte más sencilla, según Sánchez La Chica, y avanza ya hacia el crucero, donde el trabajo se complica ya que "las bóvedas son mayores".

"Ya hemos entrenado, estamos en forma y ahora ya empezamos con las piruetas, ahora empezamos a hacer geometrías más complejas", resume.

Siguiendo con el calendario establecido, esperan poder comenzar la construcción en la zona de la girola -tras la Capilla Mayor-en septiembre y continuar retirando las capas protectoras que siguen recubriendo a las bóvedas, una solución aplicada en 2006 que resultó ser completamente fallida, ya que acabó agrieteándose y, por tanto, empeorando el problema de las humedades.

De las cinco capas de material que hay que retirar de las cúpulas ya se ha eliminado la de ladrillo y la de mortero. Por ahora, se mantiene de manera preventiva la capa de plomo, lo que le da un aspecto ennegrecido y brillante a las cúpulas que, además, se dilata con las altas temperaturas del verano. Bajo el plomo, hay otra capa de rasillones -un tipo de ladrillo- y otra más profunda de tabiques palomeros.

Por ahora solo se ha retirado la totalidad de estos materiales en aquellas cúpulas donde el tejado ya está construido y, por tanto, no están expuestas a fenómenos meteorológicos.

El Cabildo Catedralicio ofrece una visita guiada a las cubiertas de la Catedral por el arquitecto de la Catedral, Juan Manuel Sánchez La Chica para ver el estado de las intervenciones que se vienen realizando.

El Cabildo Catedralicio ofrece una visita guiada a las cubiertas de la Catedral por el arquitecto de la Catedral, Juan Manuel Sánchez La Chica para ver el estado de las intervenciones que se vienen realizando. / Álex Zea

Sánchez La Chica reconoce que la gran dificultad del tejado a dos aguas es el empeño de hacerlo visitable y no perder la posibilidad de subir a las cubiertas, una espectacular visita al público que durante años se ha ofrecido a malagueños y visitantes, y que se tuvo que suspender lógicamente con el inicio de las obras.

De hecho, hay un proyecto para instalar un centro de interpretación de las obras de la Catedral, que comenzaron en 1528 y que siguen inconclusas.

Por otro lado, se ha incrementado la seguridad de la estructura en caso de incendio, pasando de una resistencia al fuego de 30 minutos a 120 minutos. "Las secciones son más grandes y le dará más vida a la cubierta".

En cuanto a la ventilación, contará con un sistema de compuertas que se abrirán para permitir el paso del aire y rebajar la temperatura, al tiempo que impedirán la entrada de las aves.

Otra de las novedades importantes que traerá esta gran intervención es la construcción de una balaustrada -una especie de barandilla- que completará todo el perímetro de la cubierta de la Catedral de Málaga.

Frontal de la plaza del Obispo

Otra de las intervenciones clave de esta obra es la terminación del frontal de la plaza del Obispo, una crestería que remata esta fachada de la Encarnación. El objetivo es que estos trabajos empiecen también después del verano y este año "empecemos a verla crecer", según Sánchez La Chica.

"Con la ayuda de los dibujos originales hemos conseguido levantar con precisión el frontal", continúa el arquitecto, en alusión al proyecto de Antonio Ramos, también del siglo XVIII.

Recreación de la crestería de la plaza del Obispo.

Recreación de la crestería de la plaza del Obispo. / L.O

Esta intervención supuso una modificación de la licencia de obras expedida por la Gerencia de Urbanismo así como otro visto bueno por parte de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía que, según Sánchez La Chica, les "animó" a que completarán la crestería incorporando el conjunto escultórico que incluye la propuesta, con nueve imágenes.

"Se está estudiando la manera de buscar la financiación para la realización de estas esculturas", añade. Para ello, la Diócesis de Málaga recuerda que mantiene abierta la posibilidad de hacer una donación a través de bizum (números 06437 y 06397).

Por ahora, la obra cuenta con una inversión de 22,5 millones de euros, con las aportaciones del Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía, la Diputación de Málaga y Fundación Unicaja.

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