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Vivienda

Los jovenes tienen que destinar más de la mitad de su sueldo para pagar una habitación en Málaga

Los últimos datos del Observatorio de Emancipación muestra el peor dato registrado en un segundo semestre, desde que se comenzó a registrar en 2006

Manifestacion Malaga para 'Vivir no para Sobrevivir' 29J.

Manifestacion Malaga para 'Vivir no para Sobrevivir' 29J. / Gregorio Marrero

Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Los últimos datos del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, dibujan una escenario crítico para los jóvenes andaluces y la independencia. Salir de casa de los padres casi es una utopía para la juventud española.

La emancipación juvenil cae a mínimos históricos en un segundo semestre: solo el 15,2% de los jóvenes vive fuera del hogar familiar. Esto representa el peor dato registrado en un segundo semestre desde que se comenzó a registrar en 2006. 

Una cifra que cae aún más si hablamos de Andalucía. En la región solo el 12% de los jóvenes puede independizarse, en otras palabras, solo 1 de cada 10 andaluces lo consigue. 

La situación en Málaga

En general, los jóvenes andaluces su ingresos anual no supera los 15.000 euros brutos. Teniendo en cuenta esto, la tabla de datos muestra que se debe destinar más del 60% del sueldo para comprar una casa.

Y en Málaga la situación es aún más pésima. Con los alquileres de un precio medio de más de mil euros, los jóvenes malagueños deben destinar más de la mitad de su sueldo para pagar solo una habitación. 

Todo esto teniendo en cuenta que lo recomendable según los expertos es no destinar más del 30% del sueldo a pagar una hipoteca o un alquiler.

Para cumplir esta premisa y teniendo en cuenta que el salario medio de un malagueño son 1.300 euros al mes, un malagueño debería cobrar al menos 2.666 euros netos al mes para no gastar más del 30% de su sueldo en el pago del alquiler. Esto sería 31.992 euros anuales. 

El precio por una vivienda digna

La principal barrera sigue siendo el acceso a una vivienda digna. El precio medio del alquiler alcanzó un máximo histórico de 1.080 euros mensuales (+11,6% interanual), lo que obliga a que una persona joven asalariada tenga que destinar el 92,3% de su sueldo si quiere vivir sola. 

Este desequilibrio, agravado por una subida de precios mucho más rápida que la de los salarios, está consolidando lo que ya se conoce como una generación inquilina: el 57,9% de las personas jóvenes emancipadas vive de alquiler y, de ellas, casi un tercio comparte piso para poder asumir los gastos

El acceso a la propiedad tampoco ofrece un panorama alentador: el precio medio de compraventa (197.210 euros) equivale a 14 años de salario juvenil, y la entrada necesaria para adquirir una vivienda (59.163 euros) supone cuatro años completos de sueldo. Esta barrera económica, unida a la precariedad laboral, retrasa la independencia residencial y prolonga la permanencia en el hogar familiar. 

Aunque el mercado laboral muestra algunos signos de mejora, como que la tasa de paro juvenil bajó al 19,1%, el valor más bajo desde 2007, la precariedad persiste. Entre las personas menores de 25 años, el desempleo sigue en el 24,9%, y un 35,5% de quienes trabajan compaginan su empleo con estudios, especialmente las mujeres (40,5%). Además, el 36,2% de la juventud ocupada está sobrecualificada para su puesto. 

Encontrar empleo

El problema económico va más allá de encontrar empleo: en 2024, el 30% de las personas jóvenes estaba en riesgo de pobreza o exclusión social, y casi 1 de cada 5 jóvenes con empleo (18,8%) seguía en esta situación, un porcentaje que ha aumentado respecto a 2009. Entre quienes están en paro, la cifra supera el 50%. 

En cuanto al nivel educativo, más de 6 de cada 10 jóvenes han superado la educación obligatoria y un 29,8% ha cursado estudios superiores. Sin embargo, esta formación no garantiza condiciones de vida independientes: la tasa de paro entre jóvenes con estudios superiores (13,4%) es significativamente más baja que entre quienes solo tienen estudios primarios (42,3%), pero la dificultad para emanciparse persiste en ambos grupos debido a los costes de vivienda

El Observatorio concluye que, pese a la mejora parcial de algunos indicadores laborales, la falta de acceso a la vivienda sigue siendo el principal freno para el desarrollo de un proyecto vital independiente entre la juventud española, perpetuando una situación que combina precariedad, sobreendeudamiento y riesgo de pobreza

Desde el Consejo de la Juventud de España reclaman al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana que abra un canal activo y periódico de seguimiento para evaluar la evolución de la situación juvenil y reformar aquellas políticas que no están funcionando. Medidas como la aplicación efectiva de la Ley por el Derecho a la Vivienda, la reforma del Bono Alquiler Joven para que llegue realmente a toda la población joven o la construcción de parque público de vivienda con un 40% destinado a juventud son imprescindibles para revertir esta tendencia. 

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