Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sucesos

Capuchinos llora la muerte de Ángel

Vecinos y allegados del joven de 21 años, de origen búlgaro, que perdió la vida este domingo en una cafetería del barrio tras una reyerta con dos amigos, se concentran para reclamar justicia mientras un altar se levanta en el lugar de los hechos en su memoria

Concentración vecinal en Capuchinos para «condenar la violencia en el barrio» tras el apuñalamiento mortal

La Opinión

Jazmine García

Jazmine García

Málaga

"¡Eva, no me dejes! ¡Eva, no me dejes!", estas fueron las últimas palabras de Ángel, el joven de 21 años de origen búlgaro, que perdió la vida este domingo presuntamente a manos de dos amigos españoles en la Alameda de Capuchinos, en la cafetería Capuchino's Park. El barrio llora el día después esta pérdida. La conmmoción en la zona es todavía evidente y un altar en su memoria se levanta, con fotografías, velas, flores y muchos mensaje justo en el lugar donde solo unas horas antes un gran charco de sangre era el signo evidente de que la calle había vivido un verdadero drama.

"Una raja muy grande", incapaz de taponarla con sus manos

Los hechos ocurrieron a las 7.40 horas del domingo. Según fuentes de la investigación, los tres amigos tenían rencillas previas, aunque no han confirmado de qué tipo. Según cuenta Eva, camarera del negocio de hostelería donde tuvo lugar el fatal desenlace, amiga del fallecido, los tres amigos comenzaron a discutir en la Feria y terminaron la "faena" —como ella se ha referido a lo sucedido— ya en el barrio de Capuchinos. El joven no se esperaba que los amigos llevasen armas blancas, la cual le provocó, según Eva, "una raja muy grande", incapaz de taponarla con sus manos. "Mi marido, clientes, mis hijos, intentamos cortar la hemorragia con una correa, rollos de papel… pero fue imposible", se lamenta. "No eran puñaladas, la herida era demasiado grande, tuvo que ser con un machete o una katana", relata consternada Eva, aunque los encargados de la investigación policíal aún no ha confirmado qué tipo de arma pudo utilizarse.

Un cliente de la cafetería fue el que avisó a la Policía y Eva, al ver que el joven se desangraba, hizo también una llamada a las 7.44 horas. "¡Se está desangrando!", les gritaba. La Policía llegó antes que la ambulancia, confirma Eva. "Yo le decía a su amigos que llamaran a sus padres, pero no lo llamaron hasta que estaba en el hospital Carlos de Haya", dice Eva.

Gente sin inhumanidad

Eva cuenta que mientras que Ángel estaba sentado en la terraza del bar desangrándose, los clientes seguían pidiendo comandas. "Mi denuncia es que cuando una persona está así, sea un negocio de comida o una tienda de ropa, ¿cómo podéis seguir entrando a comer, a beber, comprar ropa, o lo que sea? Hay un chiquillo que se está desangrando y la gente entrando y pasando por el lado", denuncia Eva. "Qué inhumanidad", grita una vecina que estaba escuchando lo sucedido.

Eva añade que estaba en shock porque era su amigo, vecino, como alguien de la familia, "era una bellísima persona y seguían pidiendo de comer y de beber y yo me quedé flipando con la poca vergüenza, puede ser tu hijo, tu sobrino, tu nieto, cualquier persona y que tú sigas pidiendo de comer y que te enfadas porque no se te ponga un café...", relata con mucha impotencia.

Explica consternada que una mujer se fue "cabreada" porque no le puso su café: "Pues lo siento mucho. Lo siento mucho por esa persona que se fue sin su café, pero ese niño perdió su vida con 21 años", aclara.

Concentración

Familiares y amigos del fallecido han colocado durante la mañana de este lunes un altar con velas y notas de cariño en honor al joven fallecido. Los vecinos del barrio se paran a dar el pésame a la familia sin creer aún lo que ha sucedido. Esta tarde, a las 19.00 horas, en la sede de la Asociación Victoriana de Capuchinos, en la plaza del Patrocinio, ha tenido lugar una concentración, donde vecinos y allegados se han unido en una sola voz para para pedir que se haga justicia.

Los participantes en la concentración han portado carteles con el mensaje ‘No a la violencia’ y se han vivido escenas de dolor y tristeza ante la tragedia que ha acabado con la vida de este joven vecino de la barriada malagueña de Capuchinos.

Tracking Pixel Contents