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Entrevista | Esperanza Camino Ceo de Sur’Avian

«Andalucía puede ser estandarte en el sector aeronáutico»

La malagueña creó la Escuela de Profesiones Técnicas Aeronáuticas Sur'Avian en el año 1998 y tras muchos años de recorrido, ha ganado el premio Empresaria del Año que otorga la Asociación de Mujeres Profesionales y Empresarias de Málaga (Amupema) en la categoría de trayectoria

A la izquierda se encuentra Esperanza Camino, Ceo de Sur’Avian y, junto a ella, su hija Elisabet | L.O.

A la izquierda se encuentra Esperanza Camino, Ceo de Sur’Avian y, junto a ella, su hija Elisabet | L.O.

Jazmine García

Jazmine García

Málaga

CEO de Sur’Avian La malagueña creó Sur’Avian en el año 1998 al percatarse de que en España no existían suficientes escuelas para formar al equipo humano. Ganó en julio el premio Empresaria del Año que otorga Amupema en la categoría de trayectoria

¿Cómo surgió la idea de montar Sur’ Avian?

La idea surgió al detectar una carencia de formación aeronáutica en Andalucía, y es que no había personal técnico de mantenimiento aeronáutico a pesar del crecimiento del sector aeronáutico y turístico. Investigué y comprobé que apenas existían escuelas en España, y ninguna en Andalucía, así que decidí apostar por crear una, formándome al máximo en el sector. Quise también abrir camino para las mujeres en una profesión muy masculinizada. Nuestro objetivo fue siempre claro: convertirnos en una de las mejores escuelas de España y posicionar a las mujeres en el mantenimiento aeronáutico.

¿En Málaga es la única empresa que hay de formación en este sector? —

Sí, como la nuestra no hay otra en Andalucía. Somos los únicos con reconocimiento PAR 147 a nivel europeo y además ofrecemos grado superior y certificados de profesionalidad. Hemos sido pioneros.

¿Por ser mujer ha sentido que ha tenido que demostrar el doble para que se tomara en serio su trabajo y su empresa? -

Sí, especialmente en los inicios. Era un sector tradicionalmente masculino, y en reuniones de seguridad aeronáutica era la única mujer. Al principio, te analizaban te veían y pensaban «esta va a durar poco», pero luego tu vas trabajando y te van conociendo, te van respetando y vas rompiendo todas las barreras que hay.

¿Qué cree que le falta al ecosistema empresarial malagueño para que más mujeres lleguen a puestos de liderazgo como el suyo?

Visibilidad y ayuda. No solo deberíamos estar presentes en actos puntuales como reuniones u orientaciones en los institutos, la presencia femenina debe estar presente desde pequeños. Nuestra empresa forma parte la asociación Ellas Vuelan Alto, centrada en dar a conocer el papel de las mujeres en el ámbito aeronáutico, y defienden que la clave está en acercar desde los colegios las carreras científicas y tecnológicas a las niñas: ingeniería, mecánica, aviónica o aeronáutica.

¿Cree que Málaga o Andalucía están aprovechando todo su potencial en formación técnica y empleabilidad vinculada al sector aeronáutico? —

A mí me encantaría que existiesen más recursos para mejorar nuestros cursos. Yo veo que ahora se va a jubilar mucha gente y necesitamos un relevo porque este sector va a crecer exponencialmente y yo quiero involucrar a todas las administraciones y a todas las autoridades aeronáuticas de Andalucía. Actualmente están invirtiendo, están llevando a cabo proyectos interesantes de formación porque son conscientes de la repercusión que tiene Andalucía en la industria aeronáutica. Se van dando cuenta que es necesario, Andalucía tiene muchas empresas potentes y hay que nutrir a ese personal para que puedan formarse y crecer más. Andalucía puede ser estandarte en la aeronáutica. Este sector es un yacimiento de empleo maravilloso.

Falta visibilidad para dar a conocer desde pequeños el papel de las mujeres en el ámbito aeronáutico

¿Problemas actuales?

Un problema actual es la aparición de escuelas extranjeras que ofrecen títulos fáciles y rápidos sin garantías. Eso pone en riesgo la seguridad aeronáutica. Por eso, desde las organizaciones en España estamos luchando, junto a AESA, para que solo la autoridad pueda examinar y se mantengan los estándares. Espero que mis nietos vuelen con la máxima seguridad, no quiero que nadie pagando un examen pueda aprobar.

¿Cuáles han sido los mayores retos que ha tenido?

Los retos han sido muchos y muy duros. Desde crisis económicas que paralizaron el sector aeronáutico, hasta incidentes como el derrumbe de una nave vecina sobre sus instalaciones, que puso en peligro nuestra certificación europea. En solo tres días, tuvimos que diseñar un plan y reconstruir la escuela para no perderla.

¿Logros más importantes?

Cuando yo me enfermé, mi hija me ayudó y lo que ha conseguido ha sido increíble. Al poco tiempo, a ella se le ocurrió conseguir el grado superior para que los alumnos optaran a becas para estudiar. Además conseguimos la certificación y la licencia de técnico de mantenimiento de aeronaves, AR-147, que es la más importante. Otro logro es, sin duda, la cantidad de empresas que han conseguido trabajar con nosotros, la estabilidad que le ofrece a los alumnos antes de finalizar. Ya las compañías vienen aquí a contratar a los alumnos.

¿Qué visión tiene a largo plazo de la empresa?

La idea principal es ampliar la oferta formativa con más cursos, poder tener cursos de todas las profesiones que el sector demanda, trabajar para ayudar a las empresas auxiliares de la industrias e impulsar el relevo generacional a través de formación especializada, en coordinación con entidades como el Clúster Aeroespacial. Con la ampliación del aeropuerto de Málaga va a haber una demanda muy importante y necesitamos de personal para que se desarrolle correctamente la industria. Todo ello sin perder de vista la calidad, mi prioridad es que el alumnado obtenga el reconocimiento de las autoridades española y europea, algo que requiere cumplir con altos estándares y mantenerse en constante mejora

¿Qué ha significado para usted ganar el premio Empresaria del Año en la categoría de trayectoria?

Ha sido bastante significativo, para mí ha tenido mucho valor, no me lo esperaba y el hecho de que AMUPEMA haya pensado en mí, conjuntamente con las autoridades, me ha gustado mucho y más, porque sé lo que representa AMUPEMA, el defender a tantas mujeres empresarias de Málaga, su valentía, potenciar su talento... Que hayan pensado en mí me hace sentirme bastante feliz, la palabra es feliz. Por culpa de mi enfermedad de Crohn hay días que no puedo ni levantarme para ir a trabajar y ese premio me ha dado impulso.

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