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Animales

Protectora de animales: la labor social que demanda mejoras y recursos para subsistir

La Protectora de Animales y Plantas de Málaga tiene capacidad real para acoger a 250 animales, pero en total se hospedan a más de 400, una situación que agota y desilusiona a quienes participan en el proyecto de manera altruista

Además, durante el verano las condicionen empeoran por las vacaciones de trabajadores y miembros del voluntariado

Varios voluntarios realizan tareas de cuidados a perros y toda clases de animales.

Varios voluntarios realizan tareas de cuidados a perros y toda clases de animales. / Álex Zea

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Sara Torres

Sara Torres

Málaga

Acoger, curar, alimentar, y brindar cariño a los animales más desfavorecidos es la única razón de ser de la Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Una entidad que lucha cada día por cambiar las vidas de estos seres y ofrecerles un mundo mejor en el que habitar. Sus esfuerzos son impecables y sus ganas por seguir se mantienen intactas; sin embargo, la desesperación y las limitaciones a las que se enfrentan dificultan el proceso en muchas ocasiones.

El refugio tiene capacidad de albergue para 250 animales, pero la realidad es que acogen a más de 400 actualmente. Unas cifras que resultan agobiantes para los trabajadores y voluntarios que sueñan con darle un servicio de calidad a sus huéspedes. «Ya no solo hablo del refugio donde hay 400 animales, sino también de las casas de acogida, donde hay 75 perros y 45 gatos», expresa Carmen Manzano, presidenta de la protectora.

La sede de los animales de acogida se encuentra desbordada. Comida, medicamentos, curas, vacunas, y atención humana son algunas de las necesidades que presentan, servicios que la protectora ha de ofrecerles y que en muchos casos se hace complicado.

Catorce trabajadores no son suficientes para cubrir todas esas necesidades vitales, por eso la asociación demanda voluntarios que presten su ayuda de manera altruista. Además, el verano dificulta el pleno rendimiento de una entidad como esta. «Ahora necesitamos voluntarios, porque la mayoría son estudiantes y personas jóvenes por eso ahora con la llegada del verano se van de Málaga o se van a disfrutar de la playa, y a descansar», reconoce la presidenta.

Perros que residen en la Protectora de Málaga.

Perros que residen en la Protectora de Málaga. / Álex Zea

Voluntarios

Unas condiciones, que para los amantes de la ayuda desinteresada, se vuelven insufribles. «A mí se me parte el corazón», confiesa la dueña. La falta de recursos imposibilita en la mayoría de los casos los avances en servicios y la mejora de ciertas condiciones. Uno de los proyectos que Manzano vislumbra como una utopía es la construcción de nuevos cheniles para los perros PPPs, a los que ella define como perros perfectamente pegajosos. Estos se ubican más al norte de la protectora, «los pitbulls y esas razas tienen que estar en cheniles individuales porque así lo marca la legislación», indica la dueña de la protectora. Estos tienen una piel y una capa de pelo muy finas, y «en invierno no les cae ni una gota de sol, y por eso me gustaría reformar esos cheniles», ha confesado. Una situación que preocupa a la protectora pero que no ha podido revertirse hasta el momento.

La labor social que se desarrolla en la protectora no recibe el reconocimiento ni la financiación necesaria. Aunque la entidad altruista mantiene un convenio con el Ayuntamiento de Málaga a través del cual le subvencionan con 60.000 euros anuales, las necesidades siguen sin cubrirse por completo «necesitamos en torno a medio millón de euros al año para funcionar», informa Manzano.

El personal de la Protectora se siente desbordado.

El personal de la Protectora se siente desbordado. / Álex Zea

Abandono

Existe el pensamiento generalizado de que en verano las familias optan por desprenderse de sus responsabilidades y por abandonar a sus mascotas. Sin embargo, la presidenta de la Protectora de Animales y Plantas de Málaga, niega este hecho y asegura que el abandono por vacaciones de verano es prácticamente nulo.

«Ya estamos más concienciados con el tema del abandono animal y ahora hay muchas más actividades», admite. Hoteles, apartamentos y casas rurales que permiten la entrada de animales, así como hostales y cuidadores en los que dejar a las mascotas durante la temporada de vacaciones. El periodo estival ya no sirve como excusa para quienes eligen dejar a sus mascotas en la calle.

Manzano apunta como principal el abandono de camadas lactantes propio de la caza, «ahora estamos empezando lo que ellos llaman el descace, y nos dejan a perros que ya no les sirven para cazar», expresa.

Otra de las excusas que los dueños usan para dejar en la protectora a sus animales son las enfermedades como la leishmaniosis, en este punto la protectora es especialmente sensible y tajante. El IVA veterinario se sitúa actualmente en un 21%, frente al IVA taurino que está en un 10%, «es más fácil matar animales y torturarlos que salvarlos», afirma la presidenta.

Según la protectora, existen excusas muy variadas procedentes de quienes deciden alejarse de sus mascotas. Cambio de casa, alergias, la llegada de un bebé al hogar; son las explicaciones más comunes que se usan. Motivos que no justifican la causa y que para la protectora suponen un gran esfuerzo en medio de un mundo sin recursos y de malas condiciones .

Voluntarias realizan labores de cuidado de los animales.

Voluntarias realizan labores de cuidado de los animales. / Álex Zea

Y aunque la procedencia y condiciones de los animales acogidos suele ser variada, sí es cierto que la mayoría de los que llegan son perros, gatos y en algunos casos hurones. Además, entre las razas que suelen aparecer en las puertas del refugio también suele haber protagonistas, en este caso son los podencos y los bodegueros los más comunes en Málaga. «Los podencos los dejan porque se usan en la caza real y luego los dejan», afirma. Animales «dóciles y sensibles» que se ven obligados a despedirse del que alguna vez ha sido su hogar y su familia.

En cuanto a la edad de los animales suele ser también diversa. Perros de cuatro meses enfermos y en malas condiciones de salud, gatos recién nacidos, perros mayores que se han quedado solos tras el fallecimiento de sus dueños y un sinfín más de situaciones de las que la protectora tiene que hacerse cargo. «Las camadas de gatos suelen aparecer en junio o en Navidad porque las gatas se ponen en celo más o menos en la misma época», informa la presidenta del refugio malagueño. Las camadas de perros sí que llegan de forma intermitente.

Un gato recibe cuidados en la Protectora de Animales.

Un gato recibe cuidados en la Protectora de Animales. / Álex Zea

La parte más dolorosa recae en los perros más mayores, esos que no llaman la atención de nadie, y a los que «nadie quiere porque cuesta mucho mantenerlos», según confirma Manzano. Y aunque haya quien los quiera, la protectora de animales y Plantas de Málaga no entrega a sus refugiados a cualquiera, todos los que decidan adoptar deben pasar un proceso exhaustivo en el que se da a conocer su grado de compromiso. «Hay muchos que vienen buscando un perro para el niño y a esos yo les digo que vayan y le compren un peluche», dice.

Para Carmen Manzano cada vida importa, por eso exige mejoras en los recursos que le posibiliten prestar un servicio impecable. Los seres refugiados en la Protectora de Animales y Plantas de Málaga necesitan revertir sus historias y la presidenta de la entidad y todos sus voluntarios se esfuerzan por ser partícipes del proceso.

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