Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Crónicas de la ciudad

La playa de San Andrés ‘adelgaza’ y pierde 900 kilos de basura

Para celebrar el Día Mundial de la Limpieza, voluntarios de Andalimpia recogieron esta increíble cantidad de porquería en solo dos horas, en el vandalizado vertedero-espigón del Puerto.

Detalle de las latas y botellas extraídas del espigón del Puerto durante dos horas, el pasado domingo.

Detalle de las latas y botellas extraídas del espigón del Puerto durante dos horas, el pasado domingo. / A.V.

Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

¿Cuánto pesa una playa?, la pregunta es de imposible respuesta. Y, sin embargo, lo que sí se produjo el pasado domingo fue el ‘adelgazamiento’ de la playa de San Andrés: perdió nada menos que 900 kilos en solo dos horas.

Y aunque no son aconsejables las dietas milagro, lo cierto es que eliminó grasa de la mala, pues los 900 kilos consistieron exclusivamente en basura.

Este milagro de la nutrición se produjo el pasado domingo, cuando la asociación Andalimpia, con la colaboración del Centro Comercial Rosaleda y el Centro Comercial Los Patios, celebró el Día Mundial de la Limpieza librando a la playa de Huelin de todos estos kilos de impurezas. En concreto, los voluntarios retiraron unos 400 kilos de vidrio, 100 de envases y plástico y otros 400 kilos de restos varios, informa la asociación.

Voluntarios de Andalimpia, en pleno trabajo el pasado domingo, en el espigón del Puerto, en la playa de San Andrés.

Voluntarios de Andalimpia, en pleno trabajo el pasado domingo, en el espigón del Puerto, en la playa de San Andrés. / A.V.

¿Dónde se almacenaba tanta porquería?, básicamente en los ‘michelines’, que en este rincón de Málaga se corresponden con el vertedero-espigón que separa las instalaciones del Puerto de la playa de San Andrés. El espigón, informa el Ayuntamiento, pertenece a la Autoridad Portuaria.

Es este un lugar que, como el monolito de ‘2001: Una odisea del espacio’, tiene un fascinante poder de atracción. En este caso, se constata el ‘efecto-llamada’ para homínidos de toda Málaga, que acuden a este roquedal semisumergido para dejar constancia, orgullosos, de que la educación general básica no pudo con ellos.

Eso explica que no exista ningún recoveco entre las rocas sin su ración de basura. Mientras en otros rincones de España es posible encontrar algunas gafas caídas, chanclas o algún hilo de pesca, en el vertedero-espigón malaguita hay hilos de pesca como para tenderlo en el fondo marino hasta La Habana.

Foto final de los voluntarios de Andalimpia, tras la limpieza en la playa de San Andrés.

Foto final de los voluntarios de Andalimpia, tras la limpieza en la playa de San Andrés. / A.V.

En la misma playa, por cierto, los voluntarios retiraron cientos de colillas, pues el santo y seña de un bípedo al que le falta un ‘hervor cívico’ es emplear la playa como cenicero.

En cuanto a las latas, el cerro recogido en solo dos horas da cuenta del tesoro que todavía guarda el espigón. También se extrajeron cantidades ingentes de litronas, milagrosamente intactas, pese al ritual de nuestros homínidos de volearlas una vez ingeridas.

Además, se localizaron piezas de coleccionismo como un colchón, una maleta desvencijada así como herrajes en diferentes fases de oxidación.

Este el panorama, un espigón a la deriva, por muy anclado que esté al Puerto de Málaga.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents