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Infraestructuras

Cuatro equipos de primer nivel pugnan por hacer la ampliación del aeropuerto de Málaga

Lamela y Fairbanks, entre las firmas que se han presentado al contrato que Aena adjudicará por 36 millones de euros para asegurar la asistencia técnica del proyecto

Viajeros en el aeropuerto de Málaga

Viajeros en el aeropuerto de Málaga / Gregorio Marrero

Ana I. Montañez

Ana I. Montañez

Málaga

Cuatro equipos armados con importantes firmas de ingeniería, arquitectura y consultoría pugnan por hacerse con la ampliación del aeropuerto de Málaga, en concreto, con la labor de asistencia técnica que acompañará tanto a la redacción del proyecto como a las futuras obras, que habrá que supervisar. Todo ello en un 'pack' que Aena sacó a concurso este verano por 36 millones de euros y un plazo de ejecución que puede prolongarse durante casi una década.

En el concurso compiten dos grandes estudios de arquitectura como son los de Lamela o Fairbanks, este último, el estudio de arquitectura que diseñó la T3, la última gran ampliación del aeropuerto malagueño, inaugurada en 2010, además de otras compañías estrechamente vinculadas a las infraestructuras aeroportuarias, algunas con presencia en proyectos pendientes de ejecutar, como es el acceso norte del aeropuerto, o que estuvieron presentes en intervenciones anteriores en el aeródromo de la Costa del Sol. Estos son los equipos:

Firmas de primer nivel

El estudio de Carlos Lamela -autor del conjunto de las Málaga Towers de Sacaba- ha presentado su oferta junto a la consultora Ove Arup Partners -diseñaron los pabellones de la Expo y está detrás del proyecto del parque empresarial Buenavista- y la consultora Prointec. Otra de las grandes apuestas es la de Fairbanks Arquitectos, ya que fue el arquitecto neoyorquino Bruce S. Fairbanks el autor del diseño de la terminal 3, unas instalaciones que requirieron una inversión de 1.775 millones de euros. Fairbanks se presenta junto a Cemosa -vinculada al proyecto para abrir el acceso norte del aeropuerto de Málaga- y Sener Mobility.

La consultora Typsa -muy involucrada en las obras del metro de Málaga, por ejemplo, con la redacción del estudio de ampliación- se presenta junto a Ghesa -desarrolló la planificación eléctrica de la T3, la última terminal que se construyó- y Blas Torres Gutiérrez -es una constructora especializada en el sector aeroportuario y cuenta con contratos de larga duración en el recinto malagueño. Otro equipo lo conforman Viarium Ingeniería junto a Ayesa, una unión de empresas a la que Aena adjudicó el año pasado la reforma de la T1 de Barcelona.

Las cuatro ofertas para la ampliación del aeropuerto de Málaga

  • Viarium Ingeniería SL - Ayesa
  • Typsa y proy SA - Ghesa - Blas Torres Gutiérrez SL
  • Cemosa - Sener Mobility - Fairbanks Arquitectos
  • Prointec- Ove Arup Partners SA - Estudio Lamela

Como ya informó este periódico, no será un proceso rápido, de hecho, Aena se da un plazo de hasta cinco años para la redacción del proyecto, para lo que está en proceso de adjudicar una asistencia técnica, por valor de 36 millones de euros. Junto a esto, prevé otros cuatro años de supervisión técnica durante la ejecución de las obras, para lo que también está en búsqueda de adjudicataria.

En naranja, la ampliación de la terminal Picasso al sur y al este el nuevo dique de embarque en la segunda pista del aeropuerto de Málaga.

En naranja, la ampliación de la terminal Picasso al sur y al este el nuevo dique de embarque en la segunda pista del aeropuerto de Málaga. / L.O

El proyecto

El proyecto de ampliación incrementará la superficie del aeródromo en un 45%, según las últimas estimaciones de Aena, y dará un protagonismo real a la segunda pista, inaugurada en 2012, con la construcción de un dique de casi un kilómetro de longitud con capacidad para hasta una docena de embarques. El hito más simbólico de este proceso de renovación será la demolición de la T1, la terminal inaugurada en 1972 tras el «boom» de los vuelos chárter y el crecimiento del turismo vivido en las décadas de los sesenta y setenta. Desde la entrada en funcionamiento de la T3, diseñada por Bruce S. Fairbanks, la T1 se cerró al público.

Vista del aeropuerto de Málaga desde el aire.

Vista del aeropuerto de Málaga desde el aire. / L.O

La demolición de la vieja T1 permitirá hacer sitio a la vecina que tiene adosada, la T2, la terminal Pablo Ruiz Picasso, diseñada por Ricardo Bofill e inaugurada en 1991. Esta terminal alcanzará unas dimensiones de 130 metros de largo por 110 de ancho, lo que generará un gran vestíbulo de salidas de 15.170 metros cuadrados, según los planos consultados por este periódico, además de un mayor espacio para los mostradores de facturación y zona comercial, con una conexión mucho más lineal con la T3.

¿Por qué una ampliación?

El incremento en el balance de pasajeros y operaciones realizadas en el aeródromo -aupadas por el impulso de la capital en los últimos años- exige ya una mejora de las instalaciones, no solo para garantizar la calidad del servicio sino para permitir ajustar la capacidad del recinto a la demanda real, que roza ya los 25 millones de pasajeros anuales, según el balance de 2024, esto es, más del doble del movimiento que recibía 14 años antes, cuando se amplió por última vez, con una media de 12 millones de pasajeros al año.

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