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Educación

Trinitarias de Málaga: un siglo cambiando vidas

La congregación de las Hermanas Trinitarias celebra sus 100 años de presencia en Málaga, con el Colegio Santísima Trinidad como su principal obra en la actualidad y con una profunda huella en la ciudad

Susana Fernández

Susana Fernández

Málaga

Con la puerta siempre abierta. Así continúan las Hermanas Trinitarias de Málaga un siglo después de su llegada a la ciudad. Trabajando con los jóvenes vengan de donde vengan y sea cual sea su pasado.

«No importa lo que hayan sido, sino lo que pueden llegar a ser». Este lema de la fundadora, la Madre Mariana Allsopp, se mantiene muy presente en el Colegio Santísima Trinidad de Málaga, la principal obra en la que trabajan hoy.

Una misión educativa que se suma a otras que han realizado a lo largo de estos 100 años. Su presencia en Málaga ha dejado huella en la vida de las jóvenes a las que ayudaban acogiéndolas en sus casas y dándoles una nueva oportunidad.

Incluso en ámbitos como las cofradías están presentes aún con los bordados que realizaron durante décadas.

En el colegio de la calle Ciprés, en Carlos Haya, justo al lado del hospital, las cuatro hermanas que conforman la Congregación de las Trinitarias en Málaga también tienen su casa. Allí preparan y afrontan este aniversario haciendo un ejercicio de «memoria agradecida».

Así lo define la superiora, Elena Dionisio Ruiz, que explica que los actos por el centenario comenzaron el pasado 27 de septiembre con una misa en la Catedral.

La casa de las Trinitarias en la calle Ciprés, en los años sesenta.

La casa de las Trinitarias en la calle Ciprés, en los años sesenta. / Archivo HH Trinitarias

El origen: un 24 de septiembre

Fue un 24 de septiembre de hace un siglo cuando se inauguró la primera casa de la congregación en Málaga, en la calle Ríos Rosas, hoy calle Cañón.

Allí se instalaron cuatro hermanas siguiendo los pasos de Francisco Méndez y Mariana Allsopp, dos jóvenes «revolucionarios» que en 1885 fundaron en Madrid la congregación de las Hermanas Trinitarias.

Fueron valientes, pioneros e incluso criticados dentro de la propia Iglesia de la época por la labor social a la que se dedicaron: ayudar a mujeres en situaciones de violencia, pobreza o prostitución.

«Mujeres en situación muy límite y trabajando con quien nadie quería trabajar», detalla la superiora de la comunidad de Málaga.

«Las locas del Obelisco»

Esta tarea de defensa de las mujeres en riesgo social, sin apenas medios para realizarla, llevó a que las primeras religiosas fueran llamadas «las locas del Obelisco», por el paseo del Obelisco de Madrid -hoy paseo del General Martínez Campos- en la que tuvieron su primera casa.

«En los periódicos de la época se nos llama así, como un insulto, pero nosotras lo llevamos muy a gala», explica Elena Dionisio.

De hecho, están a la espera de que se estrene una película sobre la historia de la congregación que llevará ese nombre, ‘Las locas del Obelisco’, dirigida por Pablo Moreno y con la actriz Assumpta Serna como una de sus protagonistas.

En los inicios, la misión que se plantearon las Trinitarias fue dar una nueva vida a esas mujeres, a las que encontraban en las estaciones cuando llegaban de los pueblos, en los hospitales y en las cárceles. Como curiosidad, llegaron a tener ‘oficina’ en las estaciones de Chamartín, Sants y Santa Justa.

Hoy, las Hermanas Trinitarias están presentes en numerosas ciudades de España y del extranjero: en México, India, Kenia, Guatemala o Argentina.

Su proyecto se realiza en hogares de menores y adolescentes, centros de día, centros educativos, residencias juveniles o mediante la pastoral penitenciaria.

El edificio del Colegio Santísima Trinidad, en una imagen de sus inicios.

El edificio del Colegio Santísima Trinidad, en una imagen de sus inicios. / Archivo HH Trinitarias

De los bordados a la FP

En Málaga, es a través del Colegio Santísima Trinidad donde la congregación continúa practicando cien años después la «pedagogía del trabajo» que tenían los fundadores y desarrolla el «carácter trinitario»: «la apertura, la capacidad de acogida y de servicio, el creer en la persona sin límites, la disponibilidad, el acompañamiento».

Así lo explica Yolanda Vargas, directora de este colegio concertado, que forma parte de la Fundación Educativa Santísima Trinidad, y en el que se imparte Secundaria, Bachillerato y ciclos de FP a unos 620 alumnos.

En concreto, se dan dos grados medios de Gestión administrativa y Cuidados Auxiliares de Enfermería, un grado superior de Educación Infantil y la FP Básica de Servicios Administrativos.

El origen de esta formación actual está en los talleres de bordado en los que las Hermanas Trinitarias, junto a las jóvenes a las que ayudaban, realizaron numerosos mantos y enseres de un buen número de cofradías de Málaga.

Ya en los años 30 del siglo pasado, poco después de instalarse en la ciudad, hay documentos que acreditan que la comunidad vivía de su trabajo, bordando y confeccionando géneros de punto.

Así lo hacían en las distintas casas a las que tuvieron que ir trasladándose por las circunstancias hasta llegar a la finca de la calle Ciprés: en Ríos Rosas, Echegaray, la Alameda de Colón o la calle Victoria.

«Nosotras llegamos a la educación por misión. Cuando nadie quería una FP, nosotras ya la teníamos"

Elena Dionisio

— Superiora de las Trinitarias en Málaga

La primera formación que se ofreció en lo que hoy es el colegio de las Trinitarias, a mitad de los años sesenta, fue «corte y confección».

Entonces, tenían aún una parte dedicada a residencia donde vivían chicas jóvenes con dificultades, que aprendían también un oficio.

«Se trataba de darles una formación para que pudieran tener un trabajo y liberarse de la situación en la que venían», explica la superiora.

Poco después, animadas por el padre Móndéjar, apuestan por la Formación Profesional con el nombre de ‘Escuela de Formación Profesional Santísima Trinidad».

«Nosotras llegamos a la educación por misión. Cuando nadie quería una FP, nosotras ya la teníamos. Siempre hemos apostado por lo que no quería nadie», afirman.

De hecho, aunque el profesorado es laico desde hace ya tiempo, las hermanas siempre han querido estar al cargo de los grupos de alumnado más complicado. Y ahora, los docentes «miman» especialmente a los jóvenes que cursan la FP Básica.

Yolanda Vargas, directora del colegio; la superiora de Málaga, Elena Dionisio, y las hermanas Nieves y Dorita.

Yolanda Vargas, directora del colegio; la superiora de Málaga, Elena Dionisio, y las hermanas Nieves y Dorita. / Álex Zea

«Siempre decimos que es el grupo al que tenemos que mandar al personal más preparado, con más carisma trinitario por años y por experiencia», recalca Yolanda Vargas.

Es una de las señas de identidad del «carisma trinitario liberador», como apunta Rosa María Ávalos, secretaria general de las Hermanas Trinitarias.

«En Málaga, esta liberación se hace realidad principalmente a través de la educación. Se ofrece a los alumnos y alumnas instrumentos para ir construyendo su futuro a través de una formación integral, de calidad y desde un espíritu crítico», describe Rosa, que pasó 17 años en el colegio malagueño, nueve de ellos como directora.

'Las locas del Obelisco', la historia de las Trinitarias hecha película

La historia de las Hermanas Trinitarias podrá verse en pantalla grande. El cineasta Pablo Moreno ha dirigido la película 'Las locas del Obelisco', cuyo rodaje terminó la pasada primavera y que está pendiente de estreno.

El año pasado, coincidiendo con el centenario del fallecimiento del fundador de la congregación, el sacerdote Francisco de Asís Méndez, las Trinitarias se plantearon contar su historia a través de un documental o una película. Pero pronto se dieron cuenta, explica la superiora de Málaga, Elena Dionisio, de que "para contar la historia tenían que aparecer el fundador y la fundadora. No tiene sentido uno sin el otro. Nosotras lo decimos así: dos vidas y una sola pasión".

Contactaron con la productora Stellarum Films y con Pablo Moreno y el proyecto se puso en marcha con la actriz Assumpta Serna como una de sus protagonistas.

Ahora, están pendientes de contactar con festivales de cine y a continuación quieren estrenar en Madrid y en otras ciudades, entre ellas Málaga.

"Han participado hermanas y personal vinculado a la fundación. Se ha hecho con un presupuesto limitado, pero con el trabajo gratuito de mucha gente, con mucho cariño hacia nosotras y con mucha ilusión", añade la hermana Elena.

Por otra parte, la historia de las Trinitarias en Málaga ya puede escucharse en un podcast en Spotify con el título '100 años de la presencia de las HH Trinitarias en Málaga 1925-2025.

Un proyecto en el que han participado hermanas trinitarias, profesores laicos y familiares. Una iniciativa más para dar a conocer la labor de esta congregación en Málaga.

Atención y ayuda a mujeres en las cárceles

Durante esa época, desde los años ochenta a los primeros dos mil, las trinitarias realizaban otra importante labor: la atención pastoral a mujeres en la cárcel.

Una experiencia que cambió la mirada y la vida de quien hoy es la superiora general de la Congregación: la malagueña Belén Berjillo.

Hoy recuerda que, siendo alumna del colegio, participó como voluntaria en la cárcel que había entonces en Cruz de Humilladero.

«Escuchar sus historias, tocar sus heridas, percibir su necesidad de ser reconocidas y amadas.... todo aquello me impactó tanto, que me interpeló profundamente. Allí, entre muros, se despertaron en mí nuevos sueños», describe esta trinitaria.

Además de visitar a las presas, llegaron a tener un piso, al que llamaron Adaryma, para poder ofrecerles una casa a su salida de prisión.

Al cumplir estos 100 años, uno de sus retos es recuperar esa pastoral penitenciaria, reconoce la superiora de Málaga, que subraya la importancia que tuvo también para el profesorado y alumnado que participaba como voluntarios.

Un colegio abierto a todos

La hermana Rosa María Ávalos fue la responsable como directora de poner en marcha un proyecto que aún continúa: el Programa Caixa Proinfancia con la Fundación ‘la Caixa’, que permite al alumnado más desfavorecido participar en clases de refuerzo y en actividades lúdico-deportivas.

Este programa no sólo se ofrece a los estudiantes de las Trinitarias, sino también de fuera. «Estamos abiertos al barrio», aseguran. De hecho, a las actividades de pastoral extraescolar acuden igualmente chicos y chicas de otros colegios. También tienen mucha relación con la parroquia de Santa Rosa de Lima.

De las cuatro hermanas que forman ahora la Congregación Trinitaria en Málaga sólo la directora imparte clase. Pero la presencia de Herminia Río Brenlla, Nieves Gonzalez García y Dorita Marcos Gallego es indiscutible. En la pastoral, en los recreos, en la recepción y para todo lo que se las necesita, las hermanas siguen siendo el pilar del colegio.

Un aula del colegio de las Trinitarias de Málaga en una imagen antigua.

Un aula del colegio de las Trinitarias de Málaga en una imagen antigua. / Archivo HH Trinitarias

Escasez de vocaciones

No obstante, la falta de vocaciones en España es patente: «Hay una crisis de vocaciones en España y América y la realidad es que no hay muchas. En cambio, en África y Asia sí que hay, concretamente en Kenia e India, que es donde nosotras tenemos presencia», explica la hermana Rosa Ávalos.

Por ello, en España y en Málaga, donde llegó a haber 14 hermanas, se está apostanto por los laicos: «Queremos impulsar ese laicado comprometido».

El objetivo es que no falten manos para la tarea que las Trinitarias llevan un siglo realizando en Málaga.

«Nuestra presencia tiene la misma función social que hace 100 años y muy especialmente en situaciones de ruptura, fragilidad y en las distintas pobrezas que nos encontramos y que por desgracia son consecuencia de algunas transformaciones sociales, políticas y culturales», defiende Belén Berjillos.

Antiguas hermanas trinitarias con una prenda religiosa bordada por la congregación en Málaga.

Antiguas hermanas trinitarias con una prenda religiosa bordada por la congregación en Málaga. / Archivo HH Trinitarias

100 años de historia a través de los bordados para las cofradías

Uno de los actos principales del centenario será una exposición en la sede de la Agrupación de Cofradías, seguramente en mayo, con los enseres bordados por las Trinitarias a cofradías como la Estrella, Pollinica, Mena, Fusionadas o Zamarrilla.

Pero no será solamente una exposición cofrade. También habrá fotografías y paneles explicando quiénes y por qué realizaban esos bordados.

«Queremos dar el mensaje de que lo que la sociedad malagueña ve en Semana Santa es fruto de una labor socio-educativa. Nace de querer dar un oficio a las jóvenes a las que ayudábamos», incide la superiora.

Un trabajo fruto del carisma trinitario que llegó hace 100 años a Málaga y que, como subraya la superiora general, Belén Berjillo, sigue presente: «Sigue ardiendo el mismo fuego; el mismo espíritu, la misma pasión, el mismo amor por la juventud y la misma confianza en sus posibilidades».

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